Nadal ha vuelto: ¿alguien tiene más dudas?

Hace doce días, tras caer en presencia de Denis Shapovalov en los octavos de final de Roma, Rafael Nadal (35) dijo:

–Aguantaré el dolor todo lo que sea posible. Pero ahora ya no está en coyuntura mi carrera como tenista, sino mi propia lozanía.

Y, cojeando, salió de campo por donde había entrado.

(...)

Lo que vinieron fueron los tembleques en el mundo del tenis en nuestro país. El aviso era serio. El dolor, el dolor.

¿Cuántos episodios similares ha encadenado el coloso balear? ¿Cuántas veces le ha explosionado el cuerpo, complicándole la vida?

Muchísimas.

Sin confiscación, nunca hasta ahora habíamos conocido a un Nadal tan descompuesto, tan inquieto, tan dubitativo.

–No sé cuánto voy a durar –advertía.

¿Y...?

Mínimo, que este lunes el balear reaparecía en París, en la Philippe Chatrier, y los aficionados veían un espectáculo reparador. Nadal echaba a fugarse.

Con un triple 6-2, despachaba a Jordan Thompson (28), voluntarioso australiano que siquiera ha tenido mucho que proponer.

Más que una conversación tenística, la Philippe Chatrier ha asistido a un monólogo. 

Todo lo ha tramitado el balear, trece veces campeón del torneo, 21 veces campeón de un amplio, el hombre que ya suma 299 victorias en partidos del Grand Slam.

Hablan las cifras. 

Nadal se ha adjudicado 90 puntos, por los 53 del australiano, 82.ª pala hoy. Nadal ha roto el servicio de Thompson en siete ocasiones, por una única rotura del australiano, que corría y corría pero no hallaba la salida.

En algún momento del partido, desesperado, Thompson arrojaba la pala a la arcilla. 

No entraba en el coyuntura, no se lo estaba pasando proporcionadamente, se estaba midiendo a una magnífica interpretación del balear, un talento que jugaba sin contemporizar, sin especular, controlando los tempos y manipulando al australiano.

Enrabietado, Jordan Thompson arroja la raqueta a la arcilla, este lunes

Enrabietado, Jordan Thompson arroja la pala a la arcilla, este lunes 

Thibault Camus / AP

¿Suficiente para recuperar la fe en Nadal?

El balear no está convencido del todo. 

–Soy consciente de que aún hay beneficio de mejoramiento, ahora tengo un día de refrigerio y espero estar mejor pasado mañana –le decía luego a Àlex Corretja.

Rafael NadalTenista

–¿Y qué tiene esta pista?

–Sin ninguna duda es el circunscripción más importante de mi carrera. Poder juguetear en la Philippe Chatrier es un placer indescriptible. Y por muchas cosas que hayan cambiado aquí por último, para mí es el circunscripción de siempre. Es amplio y es comprensible perderse si no estás acostumbrado. Pero lo que yo hago es mirar en dirección a delante. A estas directiva de mi carrera es un regalo estar aquí.

En la segunda ronda le está esperando Corentin Moutet, francés, estoque de Stan Wawrinka, corrido talento suizo que prostitución de retornar a la campo, hastiado por sus lesiones en el pie, pero que no lo logra del todo.

Wawrinka ha vivido tiempos mejores.

Este martes, en el tercer turno de la Philippe Chatrier, Paula Badosa aparece en campo. 

Lo hará en presencia de Fiona Ferro, 130.ª de la WTA.

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