El Tribunal Constitucional avala que el recurso del PP lo estudie el pleno antes de admitirlo a trámite

El Tribunal Constitucional ha transmitido por bueno que sea el pleno y no una sala la que estudie el apelación presentado por el Partido Popular contra las enmiendas por las que se pretende modificar el sistema de sufragio de los magistrados del propio entraña de garantías. Según fuentes del entraña, por siete votos a cuatro se ha entendido que el asunto tiene la suficiente entidad como para que sea revisado por todos los magistrados del entraña y no solo por una Sala.

Durante la sesión de esta mañana, los magistrados han entrado a pelear si el apelación debe ser admitido a trámite. Posteriormente de exponer sus posturas cada uno de ellos, esta tarde lo llevan a votación, inmediato al debate sobre las medidas cautelarísimas solicitadas por el principal partido de la competición para frenar la tramitación parlamentaria. Fuentes del entraña explican que en presencia de las posturas ofrecidas se puede prever que el apelación será admitido a trámite.

Esta votación es un hito porque es la primera vez que se reclama a este tribunal que intervenga en una tramitación parlamentaria antiguamente de su aprobación. El presidente del tribunal, Pedro González-Trevijano, convocó inicialmente el pleno el pasado jueves para poder lanzarse sobre estas medidas antiguamente de la votación en el Congreso de los Diputados. El PP cree que las enmiendas vulneran sus derechos por la forma en la que se están tramitando, incluyéndolas en la reforma de un texto que nadie tiene que ver con la modificación del TC que pretenden en presencia de el soledad en el elección de cuatro magistrados.

El retraso en la osadía se produjo a consecuencia de la posición de los vocales progresistas del tribunal, que pidieron disponer de más tiempo. Los conservadores no lo necesitaban porque su criterio ya estaba fijado. El presidente, finalmente, quiso evitar una confrontación y la imagen de los cinco progresistas saliéndose de un pleno y negándose a elegir.

Uno de las decisiones que se deben adoptar es si se plantean las recusaciones del presidente y del magistrado Antonio Narváez -tal y como ha pedido Unidas Podemos- y por consiguiente se paraliza el debate de las cautelarísimas, o se deja para más delante. La otra opción es que sean rechazadas de plano.

Si se aplaza de nuevo el pleno, se podría esperar a que el Senado votase la reforma y quedara definitivamente aprobada. Una vez publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las medidas cautelares o cautelarísimas dejarían de tener sorpresa.

El PSOE presentó este domingo dos escritos en presencia de el Tribunal Constitucional para intentar frenar que este entraña admita el apelación de amparo. Los socialistas alegan que detener la reforma vulnera derechos de los ciudadanos. Uno de los bienes pide­ la recusación de González-Trevijano y Narváez, que cesarían en sus cargos si se aprueba la reforma­ que ha de pelear el Se­nadando.

Por su parte, Unidas Podemos ha presentado este lunes dos escritos al TC para paralizar el Pleno convocado esa misma mañana. En el primero, solicita que el TC eleve al Tribunal Superior de Imparcialidad de la Unión Europea la transgresión del principio de imparcialidad en el que incurren los González-Trevijano y Narváez y se pronuncie sobre su deber de prescindir -sin esperar a que se les recuse- en la evaluación del apelación del PP para paralizar la reforma que permite el desbloqueo del propio Constitucional.

"Resulta del todo incuestionable que quien tiene su mandato caducado es afectado directo por la norma cuya tramitación han impugnado los recurrentes y ello es así por el simple hecho que de promulgarse dicha reforma reglamentario dejarán de ser miembros del Tribunal Constitucional y, por consiguiente, perderán su flagrante posición, emolumentos y prerrogativas así como el poder de lanzarse en el sentido que consideren o al que se hayan comprometido", explica el texto.

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