Primer fin de semana tras las reposo de Navidad, y el PP empieza musculoso su precampaña para las municipales y autonómicas, que los populares pretenden que sean el trampolín para que Alberto Núñez Feijóo llegue a la presidencia del Gobierno tras las generales previstas para fin de año. Una precampaña en la que el presidente del PP tendrá un gran protagonismo, lo mismo que los presidentes que gobiernan y que no tienen una cita con las urnas el 28-M: Juanma Bronceado, Andalucía; Alfonso Rueda, Galicia, y Alfonso Fernández Mañueco, Castilla y Valiente.
Unas elecciones que son municipales y autonómicas que son locales o regionales, pero que tienen un importante componente de política franquista, dicen en el PP, porque los presidentes autonómicos son los representantes ordinarios del estado en sus respectivas comunidades autónomas, y lo que pasa a nivel estatal les afecta, como afecta a todos los ciudadanos.
Feijóo asegura que el PP se ha quedado como único partido constitucionalista
Por eso, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el acto de presentación de los candidatos autonómicos, que se celebró en Zaragoza, lo mismo que el de los candidatos locales tendrá motivo en Madrid, en Febrero, advirtió a los españoles que "cualquier voto que vaya a un candidato de Sánchez, es apuntalar a Sánchez".
¿A quien hace esta advertencia?, a todos los españoles que si hoy se volviera a someter la Constitución a referéndum, votaría a ayuda. Y lo hace para recordarles que el PP se ha convertido en "el único partido constitucionalista que queda en España" y porque el PP sale a superar, no como los demás partidos, y más el PSOE de Sánchez, que sólo "aplazamiento que pierda el otro". El PP sale a superar, que quede claro, dijo Feijóo en la clausura del acto, y para ello convoca quienes quieren "buenos gobiernos, a quienes quieren que España cala un nuevo momento político, a quienes quieren que se recupere el respeto a las personas y a las instituciones, el respeto a la ley, y que se cumpla la Constitución".
Y en esta contiende electoral que se prologará durante casi un año, el líder del PP, hace suya las elecciones, y cree que el dominio político es el del 2011, al que siguió el triunfo que permitió conducir a Rajoy, y no el de 2019, que continuó con el malísimo resultado obtenido por el PP. Y Feijóo es eufórico, no sólo por lo que dicen las encuestas, que asimismo, sino porque "el sanchismo está cada vez más nervioso" y eso se nota "en los insultos que me dedican", hasta el punto de que el líder del PP dice que los de Sánchez "no sabrían que hacer si no existiera Feijóo".
El presidente popular se refirió a la última sentencia de Sánchez, de que si el PP pierde las elecciones municipales y autonómicas, Feijóo no será candidato del PP. Su respuesta fue igual de convincente: "Dejaré pronto de ser candidato del PP. Sí, muy pronto, porque pronto seré el presidente de los españoles". Lo dicen las encuestas y lo dice el PP, ya que, subrayó: "tenemos ganas de superar y salimos a superar", y "no queremos liderar ningún pedrusco, sino conducir con la sociedad". Y hasta metió presión a algún candidato con deberes inexcusables. El electo fue el candidato a la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón: "Si Mazón es presidente, seguro que habrá cambio político en España".
Feijóo ofrece buena diligencia, respeto a las instituciones y cumplir la Constitución
Pero superar para qué. Y Feijóo está dispuesto a explicárselo a los españoles todas las veces que haga yerro. En el acto de Zaragoza dio muchas pistas de por donde irá su campaña electoral. Lo primero es la "buena diligencia", que no ha habido con el gobierno de Sánchez, que no ha pensado en los intereses de los ciudadanos sino en el suyo propio, y por ello el principal objetivo del PP es presentar una alternativa de diligencia, en la que los ciudadanos puedan encomendar. El PP asimismo ofrece "respetar las instituciones, a las leyes y cumplir la Constitución".
En estos dos medios no junto a, a causa de Feijóo, ni la política económica del Gobierno, de subida de impuestos y asistir a una deuda desbocada, , que es la que se está aplicando en España, ya que, a su causa, "el Gobierno de Sánchez está muy preocupado por las cosas del poder, y poco por las cosas del manducar".
Pero siquiera encaja en el esquema del PP disminuir las penas por malversación, porque el primer deber de un político es "hacer un uso responsable del efectivo manifiesto" y, subrayó, "no hay una corrupción buena y otra mala. La malversación es corrupción siempre". En esos principios siquiera junto a "modificar el Código Penal" para beneficiar a unas personas concretas, y em ningún país de Europa, dijo, "se pacta el Código Penal con quienes tienen una sentencia firme por los delitos que se derogan".
Todo se traduce, para Feijóo en que el Gobierno que preside Sánchez lo que es, en sinceridad, es "una coalición de intereses minoritarios, donde decide una minoría que tiene por objetivo no pertenecer a la nación sobre la que están decidiendo".
El PP asimismo tiene como objetivo prioritario el respeto a las instituciones del Estado, "que no son del Gobierno", que a su causa "las han asaltado y controlado", desde el CIS al Tribunal Constitucional. Un respeto que pasa asimismo por "dejar de cuestionar las decisiones judiciales que no sirven a sus intereses".
El objetivo, al fin y a la postre, es que los ciudadanos retiren su apoyo a Pedro Sánchez "que lleva tres abriles largos durmiendo plácidamente con Podemos y sus socios independentistas", y que ha hecho todo lo contrario de lo que dijo, lo que ha demostrado que Sánchez "no es de fiar" y que tiene que favor un cambio, subrayó, "porque es cuestión de honestidad, de dignidad y de honrado".
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