¿A qué escritor y empresario pertenece la máscara que custodia la Acadèmia de Bones Lletres?

Un armario de la biblioteca de la Acadèmia de Bones Lletres custodia una inquietante caja. En su interior, una máscara mortuoria que protector para la posteridad el rostro de uno de sus académicos más ilustres y eruditos, Ramon Miquel i Planas. Fue un trascendental bibliófilo y autor de una obra que aún es remisión, pero asimismo durante las cinco primeras décadas del siglo XX responsable de la empresa abierto Miquel Rius, dedicada a la impresión, cuyo producto suerte y más popular son los renombrados cuadernos que aún hoy pueblan las papelerías.

¿Quién no ha tenido algún cuaderno Miquel Rius? La historia de estas libretas se remonta a 1869, cuando el fundador de la empresa, Josep Miquel Rius, llega a Barcelona con solo 19 primaveras procedente de Sant Pere de Riudebitlles para trabajar en un pequeño taller de impresión que ya comercializaba desde 1839 libros rayados usados principalmente para la contabilidad. Solo 11 primaveras luego, Josep Miquel adquiere el taller y sigue su actividad ya bajo la marca Miquel Rius. Inicia entonces la fabricación de las famosas libretas y otros productos de escritorio.

Un armario de la biblioteca de la Acadèmia de Bones Lletres custodia una inquietante caja

Un armario de la biblioteca de la Acadèmia de Bones Lletres custodia una inquietante caja 

Xavi Casinos

La empresa sufre un revés con la asesinato de su fundador en 1897. La viuda y sus dos hijos, Ramon y Josep, deciden seguir delante. Mantienen la marca Miquel Rius y Ramon se hace cargo de la delegación, mientras que Josep se dedica a dirigir el taller. Bajo la dirección de Ramon Miquel, la empresa se expande y se da a conocer en los mercados franquista e internacional participando en concursos y obteniendo varios premios del sector, como el diploma de honor de la Exposición Universal de Bruselas de 1910.

Al sucumbir, se le practicó la entonces aún costumbre de sacar una máscara mortuoria del rostro del difunto

Es el año en el que la otra actividad de Ramon, la catálogo, le abre las puertas de la Acadèmia de Bones Lletres, institución en la que permanece hasta su asesinato en 1950. Impulsa una prolífica obra con la que pretende crear un corpus de la letras catalana, con la publicación de 32 volúmenes bajo el nombre de Biblioteca catalana y otras colecciones de novelas y textos antiguos en catalán. Además publica su gran obra personal, Bibliografia. Recull d’estudis, observacions, comentaris i notícies sobre llibres en genérico i sobre qüestions de llengua i letras catalanes en particular.

Al sucumbir, se le practicó la entonces aún costumbre de sacar una máscara mortuoria del rostro del difunto, que acabó bajo la custodia de la agrupación, que conserva incluso la caja con la que fue enviada desde la Autoridad de Obras Públicas de Tarragona, según consta en la formalidad de la tapa. Se prostitución sin duda del aspecto más singular de la biblioteca de la histórica institución.

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