La financiación, uno de los grandes retos para las organizaciones de economía social y solidaria

La inestabilidad en el panorama doméstico e internacional -crisis de la covid, exterminio en Ucrania y aumento de la inflación- está provocando que los bancos tradicionales dificulten la concesión de préstamos a las empresas. Esta situación provoca que las compañías y, en distinto, las organizaciones de la finanzas social y solidaria se vean obligadas a despabilarse nuevas formas de financiación que no siempre conocen. Por esto, para ayudarles, TecnoCampus ha creado un curso sobre financiación para organizaciones de finanzas social y solidaria.

“La situación de incerteza contemporáneo está causando que las grandes entidades bancarias hayan decidido poner más dificultades en el momento de entregar un préstamo a una empresa”, explica Ismael Hernández, profesor de empresa y dirección de empresas de TecnoCampus. “Estas negativas se agudiza con las empresas sociales porque, a diferencia de las empresas mercantiles que buscan especular, el objetivo principal que tienen es producir un impacto social positivo”, añade.

El responsable de la Fundación Finanzas Éticas, Jordi Ibáñez, expone que “este rechazo por parte de la banca está provocando que las entidades de finanzas social se vean obligadas a despabilarse nuevas formas de financiarse”. Sin confiscación, la mayoría de las cooperativas se en-cuentran que no conocen qué herramientas pueden utilizar para obtener el renta que nece-sitan

Por ello, uno y otro consideran que “es necesario enseñar” tanto a estudiantes salidos del valor en Dependencia y Dirección de Empresas como a personas que gestionan organizaciones de carácter social y solidario “qué herramientas de financiación más allá de la financiación convencional”. Y para conseguir el objetivo han decidido impulsar conjúntame un curso sobre financiación para organizaciones de finanzas social y solidaria.

Fil a l’agulla: maniquí de éxito de financiación alternativa

Un ejemplo sobre cómo financiarse fuera de los circuitos económicos tradicionales es el caso de la empresa de coaching Fil a l’agulla. La empresa, que fue creada en 2009 y está gestiona-da exclusivamente por mujeres, pedestal todo su crecimiento en un maniquí de financiamiento independiente.

“A partir de cierto momento, para que nuestro plan creciese y se consolidase, necesitamos realizar una inversión relevante, por lo tanto, nos vimos obligados a apelar a financiación externa; sin confiscación, en todo momento tuvimos claro que todo el pasta que recibiésemos sería fuera del sistema bancario tradicional”, explica Helena García, responsable de la empresa y la papeleo de la empresa.

Desde ese punto, todo su plan se ha basado en financiación no convencional de los que Garcia destaca cuatro: “la reinversión de fortuna de la propia cooperativa, el crédito COOP’57, la cesión de títulos nominativos -asignados a un socio y que solo vencen cuando se deja de ejercitar en la compañía- y la comercialización de títulos participativos -comprados por personas no socias y que tienen una vencimiento de caducidad determinada”.

“Para nuestra empresa, la existencia de métodos alternativos para financiarse es muy importante correcto a que nos permite dotarnos de coherencia al vincular nuestros títulos al uso que hacemos de nuestro pasta”, sentencia Helena García.

Una oportunidad para conocer otra forma de diligenciar una empresa

El curso sobre financiación para organizaciones sociales creado por TecnoCampus en colaboración con Fundación Finanzas Éticas -durará entre el 27 de abril y el 15 de julio- tiene como objetivo enseñar al estudiante las diferentes herramientas de financiación pública y privada y como aplicarlas de tal guisa que mejoren su empresa.

“Todo aquel que esté interesado en el software debe conocer que se tráfico de un software subvencionado por parte del software de apoyo a la finanzas social de la Direcció Normal d’Economia Social del Departament de Treball de la Generalitat de Catalunya con la financiación del Servicio de Trabajo y Economia Social del Gobierno de España”, explica Hernández.

Tanto Hernández como Ibañez, coinciden en que el curso “es una oportunidad para conocer otra forma de diligenciar una empresa” y, por otra parte, “abre la opción a aquel que quiera asistir al curso a entender un sector financiero con mucho potencial correcto a la transformación económica que se está produciendo actualmente”.

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