El fracaso educativo que demuestra Burjassot

La magistrada del Judicatura de Menores número 2 de Valencia dio un musculoso vaparapalo al sistema educativo valenciano y gachupin, aprovechando el automóvil de manumisión de los cinco jóvenes acusados de violar presuntamente a cinco niñas en Burjasot

La magistrado utilizó títulos intangibles para culpabilizar el origen de este caso. Tildó a los chavales de “ociosos” y argumentó el fracaso de un estilo normal, social y educativo incrédulo y permisivo, que no se adapta a las normas. Puso los títulos de la convivencia y el respeto como intangibles a tener en cuenta en el activo de una democracia y la papeleo política. Y dejó claro que cuando las normas no se respetan pasa lo qué pasa. ¿Tienen la tropiezo solo los chicos y las niñas?

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La casa abandonada donde fueron presuntamente violadas las dos niñas 

Kai FORSTERLING / EFE

Los intangibles son en la vida empresarial y personal “un activo que está compuesto por derechos, que no se concreta en ingresos materiales, pero que tienen un valencia liquidativo”. Pongan ustedes esto en términos políticos y verán la cariño de la democracia en la que vivimos, donde los títulos no cotizan. Solo se pasean.

En el extremo perforación del CIS una gran mayoría valoraba la situación económica española como muy mala. Y a la pregunta sobre la situación particular, la gran mayoría decía que le va muy proporcionadamente. Ande yo caliente y ríase la concurrencia es el intangible que cotiza. Y ocurre en todos los campos.

En la Biblioteca Doméstico hay una magnífica exposición sobre el periodismo histórico en España, que demuestra la frivolidad con la que andamos en esta época. Y el mejor ejemplo es lo mucho que se palabra sobre Vicent Marzá o sobre los sueños de Ayuso y el poco acento en lo que dice la magistrado: “estilo educativo incrédulo y permisivo”, que acaba en presuntas violaciones porque no hay una educación sexual.

Solo hay preocupación por la cartelería política. Y ni así. Porque las marcas comerciales (Los secretos de las marcas, Fernando de Cordoba, Kaila/2022) tienen un compromiso con sus clientes y pobres de ellos si incumplen ese compromiso. Pero en política vale el anuncio propio y, sobre todo, ir a la contra del otro.

Las últimas encuestas vuelven a demostrar que las elecciones se pierden, no se ganan. Y ahí está el caso de la Comunidad Valenciana donde el PSPV/PSOE, Compromis o Podemos (no se sabe en qué campo jugará Yolanda Diaz) siguen cayendo en picado, sin que se sepa que hace el PPCV por recuperar espacio por el centro. La subida de VOX es precisamente un ejemplo de marca sin sabor ni olor, pero marca proporcionadamente posicionada en el ruido ambiental.

Es frecuente esta decadencia, porque el pasatiempo político o deportivo se sustenta a saco de grabaciones filtradas por intereses inconfesable o ir siempre a la contra de lo que diga el oponente, lo que hace inútil aplicar normas democráticas de respeto.

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