Las petroleras de Estados Unidos celebran ganancias récord gracias a la guerra

“Exxon ha hecho más cuartos que Todopoderoso este año”, dijo el presidente de EE.UU., Joe Biden, el pasado mes de junio. El comentario del inquilino de la Casa Blanca se ha trillado respaldado por la ingenuidad, porque tras la presentación de los resultados esta semana los beneficios de las petroleras, no solo los de Exxon, están siendo divinos .

Los gigantes norteamericanos nunca habían ganadería a lo grande de su historia tanto cuartos: en el segundo trimestre, Exxon obtuvo casi 17.600 millones de euros y Chevron más de 10.000. Pero asimismo en Europa, la fiesta sigue. Shell se anotó más de 17.000 millones de beneficios, TotalEnergies casi 6.000. “Es la venganza de la vieja patrimonio”, dijo Jeff Currie, de Goldman Sachs.

No sólo estas empresas se han aplicado de las cotizaciones elevadas en los mercados del crudo de los últimos meses, sino que adicionalmente, han podido contar con que parte de sus clientes han sido subvencionados: la OCDE ha calculado que sus estados miembros apoyarán directamente el consumo de combustibles fósiles entre octubre de 2021 y finales de 2022 por valía de 165.000 millones de euros.

El cuadro es cambiante: la ingreso inflación y los nuevos impuestos son incógnitas para el futuro

Sin bloqueo, podríamos estar cerca del punto congelado de la fiesta y no está claro que la entusiasmo vaya a ser de la misma intensidad en los próximos meses, ya que las cuentas estándopadaspor una coyuntura extraordinaria. “Estas empresas no obtienen beneficios adicionales porque hayan invertido, sino por la refriega”, afirmaba Jacob Kirkegaard, del German Marshall Fund de Bruselas.

De entrada, el precio del petróleo, que se disparó primero por la presión de la demanda acumulada tras los confinamientos y luego por los problemas de proposición a raíz del conflicto marcial en Ucrania y sus relativas sanciones, ya ha empezado a aflojar. Los precios internacionales del crudo superaron los 120 dólares por barril entre abril y junio, un mayor de 14 primaveras, pero desde entonces han caído un 20%. Los márgenes de refinación de Estados Unidos asimismo se han desinflado un poco desde que tocaron máximos históricos

Segundo, hay que tener en cuenta que por emoción de la subida de los carburantes, que lograron cotizaciones nunca vistas tanto en EE.UU. como en Europa, algunos consumidores pueden nacer a replantar sus hábitos y hasta sus ganas de conducir, especialmente cuando se terminen las ayudas. No hay que subestimar el impacto de la inflación, que altera no solo la cesta de la negocio, sino el consumo energético. “Dos tercios de los estadounidenses han cambiado sus hábitos de conducción y su estilo de vida, y la gran mayoría ha optado por conducir menos o combinar los recados”, declaraba Andrew Gross, portavoz de la Asociación de Automobilistas Norteamericanos (AAA).

El carbón ha vuelto. Según las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía, la demanda general de carbón regresará a finales de este año muy cerca de sus máximos históricos que marcó hace poco más de 10 primaveras, en el 2013. El empuje se justifica por el elevado precio del gas natural que ha forzado a algunos países al retornar a esta fuente de energía más ocasión pero asimismo más contaminante y el crecimiento crematístico de India, que es un gran consumidor de carbón. En Europa, donde varios países han optado por cerrar centrales de carbón, asimismo hay un repunte de la demanda. Para este año crecerá un 7%, luego de subir un 14% en el 2021, especialmente para producir energía eléctrica.

Tercero, aunque la transición energética esté viviendo un momento de pausa e incertidumbre, la senda con destino a un mundo con menos combustibles fósiles está marcada. Los llamamientos de los gobiernos a resumir el consumo energético a grande plazo podría incidir en las cuentas actuales de las petroleras, por lo menos en lo que se refiere a sus divisiones de negocio fósiles. Hay un cifra significativo: tanto Chevron como Exxon dedican estas ganancias extras a resumir su deuda, distribuir dividendos o recomprar acciones más que a nuevas inversiones.

Por zaguero, no hay que olvidar el tema fiscal. España ha anunciado un impuesto sobre las energéticas, igual que Italia y Reino Unido. El debate está franco y de hecho, podría someter las empresas a resistir a lugar provisiones. “Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más hastiado que trabajar” (William Shakespeare).

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