El intenso tránsito por las puertas giratorias entre la Comisión Europea y el sector privado, que alcanzó su culminación en el 2016 con el fichaje de su expresidente, José Manuel Durao Barroso, por el tira de inversiones Goldman Sachs, obligó hace unos primaveras a deshumanizar las reglas sobre las actividades profesionales de sus antiguos miembros así como el control sobre el entrada a sus instalaciones. Esa es la razón por la que, cuando estalló el Qatargate, una presunta trama de sobornos apoyada en efectividad en una red previa tejida en privanza de Marruecos, la institución pudo presumir de tener unos estándares éticos más altos que el Parlamento Europeo. Las decisiones tomadas respecto a su excomisario Dimitris Avramopoulos, directamente salpicado por el escándalo, han puesto de manifiesto sin confiscación las limitaciones de los controles éticos de ambas instituciones.
Avramopoulos, miembro del partido conservador helénico Nueva Democracia, se ocupó de la cartera de Inmigración con la 'Comisión Juncker' entre el 2014 y el 2019, y es uno de los candidatos al puesto de enviado distinto de la UE para los países del Rada que próximamente debe proponer el Suspensión Representante, Josep Borrell. El Qatargate puede alterar seriamente sus posibilidades de hacerse con este puesto. Un año a posteriori de dejar la Comisión Europea, Avramopoulos pidió permiso para aceptar un puesto en la sociedad honoraria de la oenegé Fight Impunity, recién fundada por el exeurodiputado Pier Antonio Panzeri.
La CE verifica ahora si fue correcto autorizar a Avramopoulos a trabajar para Panzeri
La petición de Avramapoulos fue examinada por el comité de ética que evalúa las actividades profesionales de los excomisarios y su opinión fue positivo, según consta en documentos de vacancia entrada en la web de la CE. Cobró 60.000 euros por su trabajo, según ha revelado el propio excomisario helénico a posteriori de que La Stampa desvelara el caso y señalara que estaba "mucho más implicado" que el resto de miembros de la sociedad (varios, como Emma Bonino, Federica Mogherini o Bernard Cazeneuve, anunciaron como él mismo que la abandonaban tan pronto como estalló el escándalo). Su colaboración con Fight Impunity era "perfectamente lícito", ha dicho en un comunicado, y desde marzo su décimo en la oenegé "prácticamente terminó".
Las sospechas sobre la verdadera finalidad de la oenegé ("esa estructura a la que usted se refiere", ha dicho hoy el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer) arrojan dudas sobre la profundidad del exploración llevado a extremo por el comité de ética que examina las actividades de los excomisarios durante los dos primeros primaveras de su salida de la institución así como la utilidad de las medidas adoptadas.
El opinión señala que Fight Impunity no constaba en el registro de transparencia de la CE, donde figuran más de 12.000 organismos. Avrampoulos les dijo que la intención de la oenegé era darse de adhesión cuando se levantaran las restricciones por la pandemia, pero ese trámite nunca se hizo y no consta que se verificara si lo había hecho o no. La Comisión Europea ha explicado hoy que, en efectividad, es irrelevante a existencias de este tipo de autorizaciones laborales: estar inscrito en el registro solo es un prerrequisito para poder pedir reuniones con miembros de la CE, pero para nulo más.
El maduro donante de la oenegé de Panzeri era un conglomerado industrial de Sudáfrica
Por otro costado, el comité ético señaló que la estructura nunca ha recibido fondos de la CE y preguntó a Avramapoulos sobre las fuentes de financiación de Fight Impunity. Este les dijo que eran "fundamentalmente donaciones". El opinión señala escuetamente que el principal benefactor de la oenegé es la fundación Sekunjalo Development. No consta en ese documento pero se comercio de una una estructura filantrópica financiada por un conglomerado industrial de Sudáfrica, un nombre extraño en la caudal comunitaria pero aceptablemente conocido por ONG Maestro, una oenegé que desde hace 20 primaveras defiende la rendición de cuentas y la transparencia en Bruselas y que, entre otras cuestiones, analiza las fuentes de financiación de todo tipo de lobbies, oenegés incluidas.
De acuerdo con esta estructura, el comunidad industrial Sekunjalo tiene lazos con fondos chinos y cataríes, y ha sido destacado de censurar, a petición de Pekín, un artículo sobre la deportación de ciudadanos uigures. No hay alegaciones de ilegalidad en sus actividades pero el perfil del principal donante de Fight Impunity no parece muy pariente con sus objetivos de velar por la defensa de los derechos humanos. La policía belga sospecha que la oenegé era en efectividad una tapadera para canalizar patrimonio de Qatar que luego Panzeri utilizaba para comprar voluntades.
Aunque no figura en el registro de oenegés, Fight Impunity tenía un acuerdo con el Parlamento Europeo
La única condición que se puso a Avrampoulos para desempeñar este trabajo, pues podía afectar a temas sobre los que trabajó como comisario de Inmigración, era que no se reuniera con miembros de la flagrante CE en calidad de miembro honorario de la oenegé. El ejecutor comunitario no ha podido explicar si hay forma de comprobar si Avramopoulos respetó esa demarcación en los encuentros que ha mantenido con el flagrante equipo ni si abordó cuestiones relacionadas con el trabajo de la oenegé. No obstante, Bruselas está verificando si poco falló. "Estamos llevando a extremo controles internos y, por supuesto, si es necesario contactaremos con el antiguo comisario para tener más detalles", ha dicho hoy en rueda de prensa su portavoz, Eric Mamer.
Bruselas quiere aclarar si se cumplieron las condiciones por las que dieron luz verde al expediente. "Por el momento, no tenemos razones para pensar que no era el caso", ha dicho. Igualmente la excomisaria europea Federica Mogherini, flagrante rectora del Colegio de Europa, aparece como miembro de la sociedad de Fight Impunity. No está claro si cobró por hacer algún trabajo para la oenegé pero aquí Bruselas ya no tenía nulo que opinar porque ya habían pasado los dos primaveras de 'refrigeramiento' previstos en los que el excomisario debe pedir permiso para aceptar empleos en el sector privado.
Imagen difundida por la policía belga del 'saqueo' incautado durante la macro redada del 9 de diciembre en Bruselas, un total de 1,5 millones de euros en metálico. Más o menos de 600.000 euros fueron hallados en casa de Pier Antonio Panzeri, fundador de la oenegé Fight Impunity
Pero la Comisión Europea no es la única que no detectó nulo extraño en el funcionamiento de Fight Impunity. Los empleados de la oenegé entraban y salían del Parlamento Europeo con la misma naturaleza que su fundador, Panzeri, que como exeurodiputado tiene plástico de vacancia entrada a sus instalaciones (la presidenta Roberta Metsola se ha propuesto revisar este derecho a la luz del escándalo). A pesar de no estar inscrita en el registro de transparencia de la UE, pudo participar en actos de la subcomisión de derechos humanos de la Eurocámara, un foro que presidió Panzeri, e incluso tenía un acuerdo con el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo para realizar estudios.
La segunda oenegé salpicada por el escándalo tenía 11 tarjetas de entrada al PE
La apariencia era de perfecta honorabilidad tanto por sus nobles objetivos como por los nombres en su sociedad honoraria y su profusa actividad en el Parlamento Europeo: allí estaban para pedir probidad tras el homicidio de Jamal Khashoggi, para apoyar al oponente ruso Alexei Navalny o condenar los ataques a periodistas, entre otras causas poco sospechosas. La eurodiputada socialista belga Maria Arena, que ha dejado voluntariamente de sus funciones como presidenta de la subcomisión de derechos humanos hasta que se aclare lo ocurrido pues el despacho de uno de sus asistentes fue registrado por la policía, apoyó asiduamente sus campañas.
Aún hay otra oenegé salpicada por el escándalo. La delegación en Bruselas de la oenegé internacional No Peace Without Justice incluso fue registrada el 9 de diciembre por la policía belga, que detuvo a su secretario caudillo, Niccolo Figà-Talamanca, quien actualmente está en facilidad condicional. Siquiera esta estructura figura en el registro de transparencia de la UE. La presidenta Metsola admitió la semana pasada que esta oenegé tenía nulo menos que merienda pases de entrada permanente al Parlamento Europeo. El entrada de sus lobistas, así como los de Fight Impunity, fue vetado de inmediato la semana pasada.
Más controles a los contactos con los lobbies en la UE que a nivel doméstico
Las instituciones comunitarias insisten a menudo en que los límites y controles que imponen a los contactos con los lobbies, todo tipo de lobbies, son mucho más estrictos que los que operan a nivel doméstico. El hecho de que muchos de los trámites citados y preguntas planteadas puedan rastrearse a posteriori demuestra esa voluntad de transparencia. Pero cada progreso ha llegado solo a impacto de escándalos, a posteriori de descubrirse fallos en el sistema. Ahora lo que se constata es que, por muchos filtros y controles que se pongan, quien quiera reunirse con quien no debe y aceptar proposiciones indecentes, lo hará sin dejar constancia en ningún sitio. El creciente poder de las instituciones de la UE las hace especialmente apetitosas para ciertos actores dispuestos a saltarse las normas.
Publicar un comentario