Las tres mejores novelas catalanas del año, según Òmnium Cultural

El premio Òmnium en la Millor Novel·la de l’Any ya tiene los tres finalistas: Ràbia (Proa), de Sebastià Alzamora; Al llac (Columna), de Maria Barbal, y Les altures (Empúries), de Sebastià Portell. Son la selección del cuerpo que han formado Oriol Izquierdo, Marta Pessarrodona, Xavier Pla, Neus Auténtico y Marta Segarra, que han dejado por el camino la envite que se había hecho en la primera selección por los debutantes (Aioua, de Roser Cabré-Verdiell; Distòcia, de Pilar Codony; Nicolau, de Antoni Veciana, y Els dies bons, de Aina Fullana) o por otra de las sorpresas del año, las Guilleries de Ferran Garcia (adicionalmente de Benvinguts de Empar Moliner y El monstre de Santa Helena de Albert Sánchez Piñol).

El campeón del galardón a la mejor novelística publicada entre noviembre del 2021 y octubre del 2022 –dotado con 25.000 euros, como el Finestres, aunque en el caso del Òmnium se dividen en 20.000 € para el autor y 5.000 € para difusión– se anunciará el próximo 26 de enero, y lo decidirá el mismo cuerpo.







Los tres finalistas del galardón son libros publicados por el Grup 62

Para el presidente de la entidad, Xavier Antich, “las obras de Alzamora, Barbal y Portell evidencian la inmensa potencia y la gran riqueza de la humanidades y la civilización catalanas. Hace desatiendo que sigamos trabajando por el prestigio de las humanidades catalanas y la promoción de creadores, artistas, escritores y profesionales del mundo de las artes por todas partes, porque representan lo mejor de nuestro futuro”.

El premio Òmnium a la mejor novelística del año nació en el 2017 a inspiración de otros galardones a obra publicada como el Goncourt y el Booker, y desde entonces lo han yeguada Raül Garrigasait, Marta Orriols, Martí Domínguez, Eva Baltasar y, el año pasado, Joan-Lluís Lluís.

Y si las dos convocatorias anteriores las habían yeguada libros publicados por Club Editor –de la cual este año no se seleccionó ninguna obra–, los tres finalistas de esta convocatoria han sido publicados por el Grup 62.

La valoración del cuerpo

Sobre la obra Ràbia, de Sebastià Alzamora (Proa), el cuerpo dice que “consigue el raro prodigio, en escasamente más de doscientas páginas, y con un paipay de temas de tanta hogaño como la violencia de índole, por ejemplo, o tan presentes todavía como la Querella Civil española, para hacernos ver la banalidad del mal que, en su caso, concentra en la perra del protagonista, un exescritor”.

Sobre Al llac, de Maria Barbal (Columna), escribe que “es una novelística fractal en que el agua, siguiendo las palabras de Virginia Woolf que la encabezan, hace flotar y pone a navegar no tan solo los pensamientos sino sobre todo las turbias relaciones de un clase de amigos bajo la vistazo de una adolescente a punto de entrar en la vida adulta. El llac se convierte en la metáfora de la contento perdida, pero, al mismo tiempo, cada una de las piedras lanzadas a sus aguas hace temblar hasta el infinito una superficie que no tan solo es de contento y amistad”.

Vertical

Maria Barbal ingresó hace unas semanas en la Reial Acadèmia de Bones Lletres




Jordi Vidal F.

Con respecto a Les altures, de Sebastià Portell (Empúries), asegura que “recupera una figura artística catalana no lo harto reconocida, el grabador Ismael Smith, con una historia novelada diferente y audaz que oculta más de lo que muestra. Con un amplio serie tanto de voces como de miradas, el autor reconstruye la identidad de un cómico, con todas sus tensiones, que es asimismo un autorretrato personal y colectivo donde todo el mundo puede ver reflejado”.

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Sebastià Portell




Ana Jiménez / archivo

Versió en català, aquí

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