Si atendemos a las estadísticas de Spotify, el intérprete más escuchado en el mundo en este 2022 ha sido Bud Bunny, toda una correr para un músico latino, más aún si tenemos en cuenta que el portorriqueño alcanza ese primer puesto por tercer año consecutivo. Y si establecemos un link entre la música y los libros, correctamente podríamos pensar que el best seller de los libros musicales de este año debiera ocurrir sido Reggaetón. Una revolución latina (Liburuak). O tal vez no. Pero en cualquier caso, este trabajo del periodista argentino Pablito Wilson merece atención no solo de apasionados reguetoneros sino de cualquiera que quiera entender un poco mejor qué es, cuál es la historia y en qué consiste ese estilo que acapara la atención de los oyentes en los cinco continentes. Y enterarse poco más de sus múltiples conexiones estilísticas, de la holgorio al trap. Un disección con buenas dosis de música y que búsqueda romper prejuicios racistas y colonialistas.
Y por si el reguetón no accede al puesto de los más vendidos, hagamos una desafío por un autor que es, ni más ni menos, que premio Nobel. Efectivamente, estamos hablando de Bob Dylan, cuya última propuesta literaria es Filosofía de la canción moderna (Emblema). Una filosofía que Dylan construye a través de 66 canciones, sin seguir ningún orden cronológico, y que en existencia palabra tanto de la música como de los tiempos que le ha tocado comportarse. No busquen un grandes éxitos, ni un relación de los más famosos autores o cantantes. Se manejo de una selección personalísima para dejarse admitir y descubrir. Ahí están desde Nina Simone, Bing Crosby, Elvis Presley o Little Richard hasta Elvis Costello, The Who o The Clash. Pero, insistimos, lo mejor es destapar las orejas y ver qué pasa. Tal vez se pueda echar en desidia la letrilla de las canciones o una conexión a una playlist, pero por lo demás se manejo de un cuerpo estupendamente editado.
Bob Dylan 
De otro autor además clásico –y curtido, coetáneo de Dylan, los dos octogenarios– llega otro recomendable cuerpo, este especialmente interesante para los seguidores del músico de Nueva Suéter, autor de discos más que memorables próximo a Art Garfunkel, pero además de grandes obras en solitario como Graceland. Se manejo de Paul Simon, que presenta Cultura 1964-2016 (Libros del Kultrum), completo compendio de sus canciones en formato bilingüe inglés/castellano.
Dylan sorprende con su particular historia de la canción, con una índice de títulos poco previsible
Pero en el dominio literario-musical hay un apartado que suele nutrir ampliamente las estanterías de las librerías. Se manejo de las biografías –y autobiografías– de músicos. Y en los últimos meses de este 2022 han aparecido unas cuantas que correctamente merecen atención. Tal vez la más llamativa –y no solo por su cuerpo, 680 páginas– sea la del cantante de U2 Bono, titulada Surrender. Cuarenta canciones, una historia (Reservoir Books), donde el líder de unos de los grupos más exitosos del rock sobre todo en el postrer cuarto del pasado siglo repasa su vida y la de la facción. Desde la asesinato de su religiosa, su relación con el conflicto irlandés, o algunas de las polémicas que le han acompañado a lo dilatado de su carrera (“Si eres el líder de una facción de rock’n’roll, es necesario tener cierto arduo de mesías”).
El depósito de los Rolling Stones, Charlie Watts, en un concierto en Barcelona en el 2011 con la facción The A, B, C & D of Boogie Woogie 
Todavía ha justo atención editorial un músico fallecido hace poco más de un año, el depósito de los Rolling Stones Charlie Watts. El menos polémico –y posiblemente más elogiado– de los Stones llega a los papeles por partida doble. En Simpatía por el baterista. Por qué importa Charlie Watts (Libros del Kultrum), Mike Edison, además depósito en algunos momentos de su vida, construye un encendido elogio del hombre que marcaba el ritmo en el clase, repasando vida, arte y anécdotas. Y para el fan stoniano que no tenga suficiente, se ha publicado Charlie’s good tonight (Harper Collins), de Paul Sexton, que en este caso aparece con la calificativo de “hechos oficial y autorizada” del músico, con todo lo bueno y menos bueno que eso pueda tener.
Y de otra facción veterana, de la que se ha escrito sobrado, The Doors, se presenta una historia firmada por uno de sus protagonistas, el que fuera guitarra del clase Robby Krieger. En Set the night on fire (Alianza) repasa desde la distancia de los primaveras aquella aventura indefectiblemente marcada por la arrolladora personalidad de Jim Morrison.
Cerrando el apartado hechos de rockero , no puede injuriar la de un músico de los que puede presumir de ocurrir andado verdaderamente por el banda salvaje de la vida. Se manejo de las memorias de quien fuera líder de los Screaming Trees Mark Lanegan. El músico, que murió en el 2021 a posteriori de ocurrir sido hospitalizado por covid, escribió estas memorias, Sing backwards and weep. Cantar con destino a a espaldas y fluir (Contra Ediciones), que nos llegan con la impronta de la crudeza y la honestidad.
Mark Lanegan en un concierto en Barcelona en el 2012 
Hay además algunos libros con apariencia de hechos pero que son mucho más que un repaso a la vida y milagros de sus protagonistas. Por ejemplo, Diez maneras de seducir a Hebra del Rey (Liburuak), donde su autor, Luis Boullosa, escritor, músico y periodista, indaga en la esencia del POP –con mayúsculas, dice– a partir de la devoción que siente por esta intérprete, epítome de ese pop que considera Boullosa el cruce valentísimo de romanticismo y capitalismo, cuya “voz más exacta es la canción”. Un ejemplar de interés no solo ni especialmente para fans de la cantante, en el que se palabra de arte, de comercialidad, de éxito, de lo conocido y lo privado... Y de Hebra, por supuesto. Y aunque jugara en un dominio poco diverso, otra diva pop tiene ejemplar que va más allá de la hechos canónica a posteriori de su inesperada asesinato hace poco más de un año: El arte de ser Raffaella Carrà (Blackie Books), de Paolo Armelli, quien no duda en conversar de carrarismo e intenta a lo dilatado del ejemplar explicar en qué consiste eso, cómo la actriz, cantante y presentadora de televisión alcanzó el status de diva pop especialmente en Italia y España y fue referente de buena parte de la comunidad LGTBIQ+. En cualquier caso, como dice el autor “Carrà era espectáculo en estado puro”.
Raffaella Carrà 
Hay además estudio puro –y a veces duro– que aborda temas de interés y que atiende a cuestiones muy actuales. Aquí son de corresponder las ediciones de la editorial argentina Caja Negra, entre cuyos últimos títulos tenemos Gritos de neón, de Kit Mackintosh, que conforme con su subtítulo (Cómo el drill, el trap y el bashment hicieron que la música sea novedosa otra vez) es una sólido desafío/manifiesto por las músicas más nuevas –o novísimas– que no son progreso sino nuevo tipo, como en su momento lo fue el rock o el hip-hop. Con prólogo de Simon Reynolds. E igualmente en Caja Negra, Historia universal del after, de Leo Felipe, vindicación en esencia muy personal de un tipo de música y de fiesta ligados a la electrónica y al underground, sin esquivar temas peliagudos como las drogas.
Los amantes del pop tienen su propuesta: ya sea en lectura Hebra del Rey o Raffaella Carrà
Y para terminar, dos versos sueltos en esta selección. Uno para melómanos amantes de la clásica. El caso Furtwängler. Un director de comparsa en el Tercer Reich (Fórcola) de Audrey Roncigli. Manual que de algún modo plantea un tema muy de contemporaneidad, la abolición, en este caso de un director de comparsa inusual y el debate sobre sus relaciones con el nazismo. Y una curiosidad jazzística firmada por Ferran Caillà, quien fue trompetista de la comparsa La Propulsora Negra. En Freddie Keppard i el Cavall de Troia (autoeditado) el autor ofrece una interesante investigación sobre los orígenes indios de muchos músicos de jazz norteamericanos.
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