Entre sonrisas y caras de satisfacción, el presidente aragonés, Javier Lambán, presidió este lunes en Zaragoza el acto de popularidad frente a protonotario de la cesión gratuita de la Casa de Aragón de Barcelona aprobada por sus socios el año pasado en beneficio del Gobierno de Aragón. Con este paso, necesario para proceder a su necesaria restauración, se pretende recuperar su fama de antiguamente y que sirva de puntal para estrechar y mejorar las relaciones con Cataluña.
El gobierno aragonés acude así al rescate de un edificio centenario catalogado por el Consistorio de Barcelona como Acertadamente de Interés Lugar que en los últimos tiempos ha experimentado un extraordinario detrimento en sus infraestructuras. Las obras de rehabilitación, cuyo tesina de ejecución se calma licitar ayer de verano, cuenta ya con una partida de 1,5 millones de euros en los presupuestos de este año, que irá acompañada por la puesta en funcionamiento de nuevos espacios. “Interiormente de poco tiempo recuperará su esplendor”, prometió Lambán.
La cesión incluso contempla el derecho de usufructo en beneficio de la Asociación Centro Aragonés de Barcelona-Casa de Aragón sobre el Teatro Goya, situado en la planta mengua del inmueble, de modo que se le permite seguir con la explotación del mismo para asegurar la principal fuente de financiación con la que cuentan hoy en día.
Con este paso, el centro afronta una nueva etapa “concorde al Aragón del siglo XXI”, apuntó Lambán, en el que la comunidad está en pie de igualdad con el resto de territorios, incluida una Cataluña a la que ayer se miraba con cierto “sentimiento de inferioridad”. “Ahora nuestra hacienda es industrial, diversificada y muy potente en muchos sectores. La relación económica con Cataluña es bidireccional hoy y da área a un intercambio copioso”, apostilló el mandatario.
Lambán
El centro afronta una nueva etapa “concorde al Aragón del siglo XXI”
Obra del arquitecto Miguel Cielo Navarro, tanto el Centro como el Gobierno aragonés se muestran entusiasmados con las posibilidades que se abren para el inmueble en esta nueva etapa.
Más allá de seguir siendo un área de reunión para los aragoneses de la ciudad Condal, el nuevo espacio servirá como armario para promocionar actividades económicas, sociales y culturales y la ordenamiento de exposiciones, ferias y otro tipo de eventos. Asimismo parece que entran en los planes de su nuevo uso un restaurante de cocina aragonesa.
“Aspiramos a que el centro sea armario de las potencialidades económicas y culturales aragonesas” y un área de armonía entre ambas comunidades “en todos los aspectos”, remachó Lambán.
Asimismo se mostró satisfecho el presidente del centro, Jesús Félez, para quien Aragón tiene a partir de hoy “una puerta abierta al mar” con una cesión que hace honor a una historia de “aspiración, solidaridad, dadivosidad, plan y de simpatía a la propia civilización y tradición a la tierra de la que uno viene”.
El Centro Aragonés se creó como institución en 1909 y la coetáneo sede se inauguró en 1916, en lo que hoy son la calle Joaquín Costa 68 y Torres Amat 4. Inicialmente, los fines eran la auxilio y la instrucción, mientras que los Estatutos prohibían el uso y la promoción de la política. Se unió al Centro Operario Aragonés (Casa de Aragón) en 1998.
Casa Aragón en Barcelona
Aragón tiene a partir de hoy “una puerta abierta al mar, dijo el presidente del centro
Durante su trayectoria, sus muros han albergado multitud de tertulias, presentaciones, viajes, clases en múltiples ámbitos -música, deportes, unión aragonesa-, fiestas y representaciones en su Teatro Goya. Asimismo, ha sido un importante centro de narración cultural, no solo aragonesa, por el que han pasado personalidades de gran relevancia.
La descuido de fondos y mantenimiento o el obstrucción que propició la covid son algunos de los principales factores que aceleraron su detrimento. Tras las negociaciones iniciadas hace primaveras, por fin el Gobierno de Aragón aceptó su cesión en junio del año pasado tras la osadía de la juntura de ceder gratis el inmueble.
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