Trinque y sexo como atractivo publicitario para “disfrutar” de los Carnavales de Cádiz. No es nadie nuevo, año tras año se repiten este tipo de campañas si perfectamente la puyazo en esta ocasión por una empresa de Ciñuela, que vende viajes de un día a la Tacita de Plata por 18 euros para radicar su fiesta conspicuo, ha generado cierto malestar entre algunos internautas, que consideran que se quiere convertir la ciudad en un 'botellódromo' durante estos días.
En defensa de la civilización, algunas personas han sobresaliente sus voces en las redes sociales para denunciar este tipo de campañas que, a su parecer, infravaloran y desconocen la verdadera esencia del Carnaval.
Opinión sobre el anuncio por parte de uno de los usuarios de twitter.
Pero, ¿hasta dónde llega la polémica? Ya por el año 1995 el comparsista Juan Carlos Aragón denunciaba con ‘Los Millonarios’ la ‘confusión’ que sufrían algunas personas que acudían al Carnaval sin retener muy perfectamente de qué se trataba, pensando en que sólo consistía en pimplar y tener sexo. El autor definía el Carnaval como “una religión” donde, poco más o menos, todos son perfectamente recibidos mientras sepan respetarla. “Si no te gusta, lo siento, pero no consiento hacer un botellón de mis Carnavales”.
Otro adjudicatario en desacuerdo con este tipo de campañas.
El carnaval como fuente de liberación
Y es que algunos han interpretado el anuncio de esta agencia, donde encima ofrecen condones felices, sorteos de camisetas y hasta de una pata de pierna, como un plan más para convertir la ciudad en un perímetro donde pimplar sin control, trivializando el valencia de una fiesta que identifica a todo un pueblo y que va mucho más allá del desenfreno de propios y extraños. “No se puede ir en contra de las raíces del Carnaval, de su propio ADN, que no es otro que ser fuente de liberación”, dice Miguel Villanueva, de la Asociación de Autores del Carnaval, quien confiesa que este asunto no es poco que, de momento, preocupe a sus asociados. “No es poco nuevo, es poco diferente” y, por consiguiente, “ya no es poco que tenga clemencia aquí”.
A título personal, Miguel afirma que “el Carnaval no es un botellódromo”, toda vez que señala que siempre ha habido personas que se han excedido durante estos días y que seguirá habiéndolas, de modo que considera que hay un toque de “hipocresía” en este asunto. “Desliz memoria histórica y sobre memoria histérica”, declara, insistiendo en que la fiesta “no está en peligro” y que al Carnaval “no hay nadie que lo pueda asegurar” porque goza “de una fortaleza enorme” que “no la pone en peligro ni los políticos”.
Orgullosos de su campaña
Imagen de la publicidad de la empresa.
Por su parte, la agencia de viajes Emycet, ha confirmado a La Vanguardia sentirse “orgullosa” de retornar a ofrecer este servicio a sus clientes ya que consideran que ofrecen la oportunidad “de disfrutar de unos de los eventos más icónicos de España de modo segura y organizada”, y aluden a la etimología de la palabra Carnaval para enmarcar su campaña: “es una fiesta en la que la concurrencia se disfraza para tapar su rostro y cuerpo mientras se disfruta de forma más lujuriosa de lo habitual”, detallan.
En este este sentido, señala que los aspectos que han suscitado cierta polémica de su campaña forman parte de la idiosincrasia de la misma fiesta. Por un costado, considera que “es una celebración tradicional en la que el trinque forma parte de la celebración”, y hace sugerencia a los conocidos vinos de Jerez, así como que alude a Don Carnal, por lo que se regalan preservativos entre los clientes como “una forma de fomentar la responsabilidad y la seguridad, encima de forma simpática y divertida”. Entre tanto, la agencia pone en valencia el Carnaval de Cádiz y consideran que es “una experiencia única” que sus clientes no deben perderse.
La polémica, mientras tanto, está servida a pocos días de que comienzo en el Gran Teatro Rotura el Concurso de Agrupaciones.
Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz en el Gran Teatro Rotura.
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