Las siglas GSe (Grand Sport Einspritzung) -o GSi, en su traducción Grand Sport Inyección- distinguían las versiones más deportivas y con mayores prestaciones en la viso Opel. Ahora, la firma alemana ha decidido retomar el mítico siglas GSe, recuperándolo y "readaptando" su significado histórico a los nuevos tiempos. Las humanidades que hace unas décadas hicieron explosionar la imaginación entre los amantes de los automóviles deportivos de Opel se asocian hoy a los nuevos Astra GSe y Grandland GSe, las variantes electrificadas con más prestaciones y espíritu deportivo de la marca.
La firma del chispa rinde homenaje a un dote impresionante y lo traslada al automóvil de hoy en día
Con su nuevo significado, el de Grand Sport Electric, la firma del chispa rinde homenaje a un dote impresionante y lo traslada al automóvil de hoy en día, equipado con tecnologías electrificadas pensadas para disfrutar al volante y para estar el placer de conducir de esta nueva era: la de la transición energética. La nueva viso Opel GSe llega a las carreteras europeas con dos alternativas híbridas enchufables llenas de detalles deportivos, con potencias de hasta 300 CV y un suministro de viso incorporación.
En comparación con el Astra, el GSe tiene un chasis rebajado 10 milímetros mientras que la dirección, la suspensión y los frenos responden más directamente a las órdenes del conductor
Así, los principales rudimentos distintivos de estas variantes son la dirección y el chasis de los nuevos Astra GSe y Grandland GSe, que presentan una calibración deportiva monopolio desarrollada en el centro técnico de Opel en Rüsselsheim. La suspensión específica de estos modelos, por su parte, ha corrido a cargo del conocido fabricante KONI, que ha desarrollado la tecnología FSD (Frequency Selective Damping) para aunar el mejor compromiso entre confort y dinamismo habilitando diferentes características de atenuación para un manejo preciso y eficaz en función de la situación.
Un aerofagia más exclusivo y deportivo
Con un diseño audaz y claro, tanto la nueva concepción del Astra como el Grandland en sus versiones superiores son toda una proclamación de intenciones. Los característicos resaltes GSe confieren ahora a los dos modelos aún más honradez y un aspecto exclusivo y dinámico. Inspiradas en el Edredón GSe totalmente eléctrico, las llantas de aleación de 18 pulgadas en corte de diamante/infeliz del Astra GSe y las llantas de 19 pulgadas del Grandland GSe subrayan el enfoque adoptivo por Opel. De la misma forma, el delantero específico GSe, que incluye el Opel Vizor, nuevos paragolpes, y las humanidades GSe en el portón trasero, por otra parte del difusor trasero específico, le confieren un aerofagia más exclusivo y deportivo.
Todavía habrá una lectura GSe del Astra Sports Tourer, con carrocería usual, que llegará al afectado poco más delante 
En el interior destacan los asientos de Alcántara de parada rendimiento, exclusivos de GSe y certificados por AGR. Estos asientos deportivos calefactados están reservados exclusivamente para los modelos GSe y son la continuación de los muchos abriles de experiencia de Opel en el explicación de asientos ergonómicos. Garantizan que el conductor y el pasajero punta disfruten siempre de una sujeción firme y envolvente durante la conducción dinámica, mientras que su columna vertebral se beneficia de unas formas cómodas y agradables para la espalda en recorridos más largos.
Diversión y abandono de emisiones locales
El nuevo Opel Astra Grand Sport Electric ofrece una potencia máxima combinada de 225 CV proporcionada por un motor gasolina 1.6 litros de 180 CV y un motor eléctrico que puede aportar hasta 81,2 kW (110 CV). Sus cifras de consumo y emisiones lo sitúan como uno de los referentes de su categoría en este apartado: 1,2 l/100 km y 26 g/km de CO2; según el protocolo WLTP.
El Grandland GSe puede alcanzar una velocidad máxima de 235 km/h 
Desde parado, acelera hasta los 100 km/h en 7,5 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de hasta 235 km/h. Adicionalmente, su condensador de iones de litio de 12,4 kWh le permite recorrer hasta 64 kilómetros en modo “cero emisiones”, lo que otorga la autonomía necesaria para consentir o recorrer el centro de las grandes ciudades sin contaminar.
Por su parte, el Grandland GSe va aún más allá en materia de prestaciones. Combina la potencia de un motor turbo de gasolina con una cilindrada de 1,6 litros y 200 CV con dos motores eléctricos, uno en cada eje, para dotarlo de tracción 4x4 eléctrica. El motor eléctrico del eje punta entrega hasta 81,2 kW/110 CV, mientras que el del eje trasero hasta 83 kW/113 CV. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 6,1 segundos y, al igual que el Astra GSe, puede alcanzar una velocidad máxima de 235 km/h (135 km/h en modo puramente eléctrico). Con su condensador de iones de litio de 14,6 kWh, el Grandland GSe recorre igualmente hasta 63 kilómetros en modo 100% eléctrico.
Las siglas GSe con el Blitz son equivalente a partir de ahora de prestaciones estimulantes, chasis preciso y propulsores híbridos enchufables electrificados 
Publicar un comentario