No pasaban ni por las escaleras, ni por el montacargas ni los patios de La Pedrera, por lo que ha sido necesaria una cabrestante de más de 30 metros para elevarlas hasta la torrado de la Casa Milà. La exposición Jaume Plensa. Poseía del silencio dedicada al grabador barcelonés que la Fundació Catalunya-La Pedrera tiene previsto inaugurar el 31 de marzo iniciaba este sábado sus preparativos, en una emisor y soleada mañana en la que la abandono de derrota ha sido una suerte para los operarios. Bajo el lujoso firmamento barcelonés, los nueve transportadores han hecho volatilizarse primero Silent Music IV, una figura humana formada a saco de notas musicales y realizada en el 2019 en hoja corten que mide más de tres metros de pico y supera los 200 kilos.
El momento único en el que el hombre silente de Plensa se ha enemigo cara a cara con las chimeneas-centinela de Gaudí ha sido recogido no sólo por las cámaras de los numerosos medios convocados sino incluso por la masa de turistas que visitaban el icónico edificio. Esa era la primera de un centenar de obras con las que Plensa ocupara La Pedrera durante los próximos meses, hasta el 23 de julio. Acto seguido se ha procedido a elevar la segunda obra, una figura que se ilumina en la oscuridad y que el comediante presenta como un homenaje al poeta Vicent Andrés Estellés.
"El siempre pensó que el poeta estaba en desvelo y no dormía en la larga indeterminación de su pueblo. De algún modo es determinado que está irresoluto de nosotros y nos protege en la oscuridad. Y esa obra, iluminada por la indeterminación, será como un faro", ha afirmado Plensa delante el despliegue de cámaras.
Jaume Plensa es ya una omnipresencia en Barcelona. Si alguna el muy internacional comediante sintió que su ciudad le ninguneaba, está en estos momentos resarciéndose y disfrutando del refriega con su espacio. "Ha sido en todo caso una coincidencia muy bonita. Por mil razones han coincidido el 175º aniversario del Liceu, para el que hice las puertas; se ha estrenado el Macbeth y ahora estamos empezando a preparar la exposición en este escena magnífico que es La Pedrera. Si en el Liceu hago un homenaje a Miró, frente a su azulejo, aquí se lo quiero hacer a Gaudí. Uno y otro son los dos grandes referentes de nuestra ciudad", añadía el grabador.
"Para determinado que es hijo de esta ciudad es emocionante tener una escultura sobrevolando todo el imaginario de Gaudí. Todos los amigos y galeristas que han venido conmigo estaban flipando, porque si alguna imagen es icónica de esta ciudad son esas chimeneas. Me ha emocionado ver una escultura mía dialogando con ellas".
La muestra es una amplia sumario de trabajo muy antiguo que "se conocen menos o se han trillado poco", indica, combinado con obras muy actuales. De hecho, una de ellas la está ultimando precisamente ahora. "Hemos creído oportuno que sobrepase la misma sala de exposiciones teniendo como tenemos un edificio único en el mundo -explica la directora del area de Civilización de la Fundació, Marga Viza-. Era opottunto que uno de nuestros artistas más internacionales pudiera desplegar su propuesta artística y creativa en todo el edificio".
Habrá 8 piezas dispuestas por la casa: las dos citadas en la torrado, tres en la buharda, una en cada patio y una gran persona característica de su trabajo en la frontispicio. “Creo que de per se ya crean unas postales icónicas únicas en la ciudad y en el imaginario mundial. Estamos hablando de un edificio singular, patrimonio de la humanidad, y que las piezas de Plensa entren en connivencia y diálogo con la edificio gaudiniana aporta una belleza única, y la belleza es un tema esencia de la obra de Jaume", ha asegurado Viza.
Sobre Silent Music IV, el grabador ha recordado que forma parte del mundo de los alfabetos. "La música incluso es un alfabeto, como la matemática. Y esta alcoba que está hecha de fragmentos musicales rinde homenaje a la humanidad, porque cuando hablamos estamos interpretando una música de nuestro cuerpo Y cuando escribimos estamos haciendo la partitura de esta música. Este es un cuerpo hecho de notas porque somos la memoria de un sonido, de una música", ha concluido.
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