Colectania: 4.000 fotografías gran reserva

Una mañana de recogimiento. Un martes de puertas adentro y sin conocido. Las fotos de la exposición temporal (increíble Martín Chambi, portentoso Irving Penn) están vivas y habladoras. Sorteando columnas y atravesando pasillos se llega a la puerta. Blanca. Metálica. Pesada. Rotunda. 

Sobre ella, un rótulo brillante amenazador, pero extinto: agonía en proceso. Sí, todos nos extinguiremos, pero antaño, la cita a este valioso hacienda. En la reserva de la Fundación Foto Colectania se acumulan 20 primaveras de sueños, periplos y visiones.

Una tribu ibérica

La colección impulsada por Mario Rotllant, dirigida por Pepe Font de Mora y mimada por Irene de Mendoza alberga 4.000 fotos

No menos de 4.000 imágenes de artistas españoles y portugueses forman esta tribu ibérica que surgió cuando el patrón Mario Rotllant vio que la fotografía era un medio mucho menos considerado que la pintura o la escultura pero que daba charnela para contar muchas historias y entender la esencia de nuestros días.

Es el mismo Rotllant que ahora posa orgulloso de su trabajo y su delegado dos décadas posteriormente, cuando la fotografía ha adquirido una preeminencia de la que carecía tiempo a espaldas. Le acompañan las otras dos almas del tesina, la directora artística Irene de Mendoza y el director de la fundación, Pepe Font de Mora, sabio en la materia y cronista de esta aventura. Es la imagen principal en la que, respectivamente, sujetan fotos de Helena de Almeida, Joan Colom y Alberto García Alix.

Foto Colectania alberga una colección de 3.000 fotos más otras 1.000 del legado de Paco Gómez

Foto Colectania alberga una colección de 3.000 fotos más otras 1.000 del delegado de Paco Gómez

Ana Jiménez

Rotllant rememora los inicios de su tesina y de cómo casi rápidamente se dio cuenta de que quería “que la colección no tuviera una vida limitada, sino que estuviera provista de un interés conocido”. Y así pasó de privada a abierta. 

Empezó con dos fotografías de Chema Madoz y en poco tiempo creció mucho y rápido. “No queríamos una foto de cada autor, sino series de unos cuantos. Muchos fotógrafos –aporta Font de Mora– trabajan en series muy largas y queríamos obtener esa complicidad”.

hambi + PennEl fotógrafo peruano Martín Chambi e Irving Penn protagonizan las colecciones temporales de Colectania en estos momentos" class="lazy"/>

 El fotógrafo peruano Martín Chambi e Irving Penn protagonizan las colecciones temporales de Colectania 

Ana Jiménez

A inicios del siglo, la foto se exhibía en algunas galerías específicas… Muchas han desaparecido. Los fotógrafos no vendían como ahora que, solo en Barcelona, tienen plataformas muy potentes como La Virreina o la Fundación Mapfre KBr.

“Entonces, comprar cientos de imágenes de un comediante era factible”, recuerda Rotllant, que no se cuelga ninguna medalla de pionero, pero sí apunta que instituciones más musculosas, como el Reina Sofía, inician su colección de fotografía “mucho posteriormente”.

“Íbamos por fugado, abriendo cajones de los artistas”, recuerda el promotor. “Hemos progresado mucho, pero si nos comparamos con otros países, nos queda mucho por hacer”, reconoce Irene de Mendoza. La colección se asienta sobre dos paradojas divertidas. La primera es que crece muy lentamente, porque sus impulsores prefieren ahora fomentar su difusión y conectar con el conocido: educar y sugerir. Igualmente alentar el coleccionismo.

La segunda es que la mayoría de las imágenes que se guardan tras la puerta metálica (y protegidas por un sistema antirrobo de gas que no es tóxico) casi nunca se muestran en la sede del Born, “sino que viajan por el mundo”, cuenta Rotllant como si se disparara un flash hércules en su vistazo.

La biblioteca alberga la colección de libros de fotografía

La biblioteca alberga la colección de libros de fotografía

Ana Jiménez

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente