La casa da cobijo a variopintos pequeños placeres. Uno es contemplar como asciende la pila de los libros leídos o por observar en la mesa auxiliar de la sala, sobre el asiento de una apero o en el mismo suelo. Inclinar la comienzo para observar lomos, ver que títulos soportan a otros, calibrar los pendientes, coronarlos con una portada atractiva... Y cuando la columna libresca empieza a oscilar y peligrar por desplome, se impone la tarea de organizarlos en la repisa. Este mueble de almacenamiento que tiende a la cuadrícula y lo racional cuenta, no obstante, con ejemplares que se salen del papel pautado y proponen otras geometrías y formas poético-funcionales.
¿Enjaulados? Golden Gage de Vincenzo de Cottis, para Ceccotti. Barillas de latón cepillado a mano
El reputado creador Olafur Eliasson, en la Secret Cubic Shelves aborda el diseño como la investigación de la geometría oculta. “Lo que hace que los estantes sean tan especiales – explica Eliasson- es que están construidos en torno a la partida y, por lo tanto, reflejan una geometría oculta que elude la comprensión inmediata. Internamente de su estructura de filigrana, llevan las huellas de debates pasados y albergan futuros aún no pensados”.
Como un violín. Crotto de Thomas Defour para 13Desserts. Madera contrachapada hueca
Ideadas por diseñadores-artistas que prefieren no renuncian a ningún edicto, proponen siempre una posibilidad útil. Son diseños donde predomina el pensamiento inquieto y libertado o de trasfondo narrativo, en consonancia con su cometido de contener humanidades. La repisa Crotto de Thomas Defour, construida en madera contrachapada bajo demanda, se inspira en la fabricación de violines, como un objeto hueco y orgánico que parece masivo. La japonesa Arashiyama recrea la medio de un paseo por un bosque de bambú de Kioto, la disposición rítmica de los árboles y la luz que fluye entre estos.
Pyramid de Bram Vanderbeke y Wendy Andreu. MDR Gallery. Láminas de aluminio encajadas sin fijaciones
Pyramid de Wendy Andreu y Bram Vanderbeke, con planchas de aluminio industrial encajadas, se erige en escultura minimalista que ocupa el espacio con porte arquitectónico. Uno de los influencia del diseño contemporáneo se focaliza en disminuir al mayor el material utilizado en la construcción de objetos. Martin Breuer-Bono se planteó cuanta madera se requiere para sostener libros. Con una maya de abedul inclinada anclada a la muro, replantea la tipología con nueva posibilidad física y óptica.
Las ediciones más lujosas recurren a metales nobles como el latón bruñido o patinado. En la mazmorra dorada creada por Vincenzo de Cottis (dos metros de categoría y presencia), el entramado de varillas sugiere al favorecido la reunión creativa de volúmenes. La repisa Ptolomeo, ya un diseño icónico, retoma el placer de contemplar los libros apilados. Creada por Oscuro Rainaldi en el 2004, fue merecedora ese año del prestigioso premio ADI Compasso d’Oro. Autoportante, el sistema de ues de espada en columna evita el descalabro de la pila de libros.
Apilar con seguridad. Ptolomeo de Oscuro Rainaldi para Opinion Ciatti. De espada autoportante, es ya un diseño icónico
El estudio de la resistor y de la geometría es parte principal de la disciplina del diseño. Pero, ¿cómo se alcanza una geometría oculta? Olafur Eliasson especifica que para ganar a ella en su estantería se han girado dos cubos idénticos a lo extenso de un eje diagonal popular hasta que las aristas de los dos cubos se dividen según la proporción áurea. Dibujar líneas donde las caras se cruzan (y cortar el resto) deja un poliedro compuesto por doce caras triangulares. Es un módulo inventado por Einar Thorsteinn (1942–2015) y desarrollado como uno de los numerosos estudios geométricos que Eliasson y Thorsteinn realizaron en el estudio de Berlín, y que está relacionado con la investigación iniciada por R. Buckminster Fuller abriles ayer. Letras científica para matemáticos y poetas.
Arashiyama de Time&Style. Madera de cajiga torneada.
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