Emprender es, por defecto, una aventura. Hacerlo desde un ámbito, con anterioridad, no vinculado al mundo de la empresa lo es aún más. Pero las micción que tiene la sociedad y las soluciones que proyecta el mercado son dos vasos comunicantes que han incompatible en la universidad un caldo de cultivo de éxito probado. De aulas y laboratorios surgen dos de los proyectos ganadores de Santander X Universal Award, un premio internacional de plan universitario de Mesa Santander cuyo objetivo es fomentar la innovación desde este ámbito. En esta última estampado hubo más de 800 startups universitarias candidatas de 6 países, de las que solo fueron seleccionadas las 36 mejores.
Más de 800 startups universitarias participaron en la última estampado, de las que solo fueron seleccionadas las 36 mejores
Sus fundadores lo vieron claro, aunque no necesariamente se imaginaban colgando la albornoz. Es el caso de Manuel Porcar, a quien el mundo empresarial le sorprendió en esa época positivo en la que salir de la zona de confort -o, mejor dicho, del laboratorio- no figura entre las prioridades. No fue su caso. Con 45 primaveras, su perfil profesional era fundamentalmente escolar, con un camarilla de ‘investigación convencional’ y una serie proyectos de investigación financiados con fondos públicos.
“Cuando me estabilicé en la Universidad de Valencia, me dije, ya está, hasta la subsidio me voy a resultar aquí”, explica Porcar, cofundador y contemporáneo CEO de Darwin Bioprospecting Excellence, especializada en el muestreo y estudio de la microbiota asociada a cualquier tipo de hábitat mediante técnicas de cultivo avanzadas y secuenciación masiva. Pero lo que no sabía es que la primera teoría que iba a dirigir era la de Cristina Vilanova, contemporáneo directora científica de esa misma empresa y con quien precisamente la cofundó. Cuando le contó lo que tenía en la comienzo, se embarcó con él en lo que acierta a describir como “una aventura”.
El conocimiento como secreto del éxito
Las claves del éxito de Darwin parten del equipo y del conocimiento que atesora. “Hemos ido incorporando concurrencia que es muy puntera en microbiología y biología molecular, pero con una administración muy humana”, valora Porcar. Esa visión les ha llevado a creer por contratos fijos y horarios flexibles. “Al principio, como buena startup, los salarios no pueden ser muy altos por definición, pero a cambio se ofrece un incremento salarial continuado y muy potente. Es una forma de declarar el esfuerzo por embarcarse en una aventura de final incierto”, añade.
Hoy esta startup valenciana instalada en el Parc Científic de la Universitat de València vive un momento dulce, aunque no siempre fue así. “Lo más difícil es crecer para tener una masa crítica. Los últimos primaveras han ido más fáciles que los primeros. Tenemos clientes recurrentes y todo está más rodado. Pero convencer de la solvencia de tu plan con un perfil escolar no es ligera”, aclara el CEO de Darwin, quien ha recibido el tercer premio de Santander X Universal Award en la categoría Accelerate, dirigida a startups de suspensión impacto y cojín tecnológica con un suspensión potencial de crecimiento acelerado y sostenible.
Crecimiento orgánico y sostenido
Tras cinco primaveras y con presencia en una docena de países, hoy cuentan con esa salubridad financiera goloso que no es tan global en el universo startup. “Tuvimos suerte porque lo que hicimos fue crecer poco a poco y la superioridad es que no debemos patrimonio a nadie. El crecimiento es orgánico y nos autofinanciamos a través de nuestro propio crecimiento”, destaca Porcar. En concreto, cuentan con una tasa de crecimiento interanual de entre el 30% y el 40%.
Su fórmula es que han evitado las fórmulas. “Nuestra propia inocencia e ignorancia en el mundo empresarial hizo que tomásemos una valor que con anterioridad podía parecer errónea y fue acertada: no hacer rondas de inversión ni despuntar con grandes capitales”, comenta Porcar. Apostando por el paso corto, pero seguro. “Hemos incompatible un maniquí de negocio donde lo que estamos vendiendo es tecnología, pero asimismo ‘neuronas’, y los márgenes son buenos”, resume.
Ser la empresa ganadora en la categoría Accelerate de los premios Santander X Spain Award 2021 y obtener el tercer premio en el Santander X Universal Award les ha cubo, como comparte, una visibilidad de proporciones ‘terráqueas’: “Hemos recibido felicitaciones desde todos los confines del planeta”. Pero hay más. “Encima del premio en metálico, hay una formación continua en la que aprendemos a cavilar y hacer la transición desde una empresa en escalón de rapidez a una con otra estructura que nos permita crecer aún más”, concluye.
Igualmente en la comunidad valenciana surge la startup ICU Medical Technologies. La semilla se halla en la UCI del Hospital Universal Universitario Dr. Balmis de Alicante, donde Ray Vicente se formó como Médico Interno Residente. Uno de los procedimientos que necesitaba hacer suponía una dificultad tanto para el paciente -por la suscripción tasa de complicaciones- como para el personal retrete. Este procedimiento, como explica, es la Incitación Cardíaca Temporal.
El paso a paso del producto hasta el mercado
Dicho de otra forma. “Implantar un marcapasos al paciente que llevará durante un tiempo, hasta su recuperación o hasta el implante del marcapasos definitivo”, explica. De esa búsqueda, que continuó como doble en la UCI del Hospital Universitario del Vinalopó, surge KronoSafe®, desarrollado adyacente con el Parque Comprobado de la Universidad Miguel Hernández de Elche y vencedor del primer premio de Santander X Universal Award en la categoría Launch. Se prostitución de un sistema que adapta el material de marcapasos definitivo para hacer excitación temporal cubriendo todas las micción del paciente.
El objetivo es aumentar la seguridad y la efectividad de un procedimiento que tiene complicaciones hasta en el 35% de los pacientes. Lo han conseguido, pero, ¿cómo llevarlo al mercado? “En el sector retrete, no disponemos de la formación que convierta una idea clínica en un plan de empresa”, destaca el fundador y director ejecutante de ICU Medical Technologies, para quien lo más difícil, precisamente, “ha sido la parte empresarial”.
La idea de KronoSafe® surgió en la UCI del Hospital Universitario del Vinalopó
Un proceso arduo de por sí al que hay que añadir los requerimientos regulatorios que definen los proyectos de Medical Device: “No podemos comprometer la seguridad de los pacientes durante el proceso de crecimiento de un dispositivo”. Por todo ello, comparte, desde el inicio se requiere una inversión económica importante, que permita afrontar estos primeros pasos. De hecho, una de las partes más importantes y donde más inversión realizan las grandes empresas es en la comercialización.
Saben que el desafío está por datar. “Traspasar las fronteras y promocionar nuestro sistema en un mercado internacional será un punto secreto”, anticipa Vicente. En este contexto, acaecer sido reconocidos con el primer premio del Santander X Universal Award en la categoría Launch con Kronosafe ha supuesto un ayer y un a posteriori, especialmente al tratarse de un premio que valora el impacto social de los proyectos. “Nosotros podemos datar a ocasionar un gran beneficio a nuestros pacientes y en los sistemas sanitarios”, añade.
“Triunfar un premio de estas características pone un foco sobre KronoSafe®, que hasta la término no habíamos conseguido”, explica Vicente, quien no duda en poner en valía este tipo de iniciativas y lo que generan. “Por una parte, contar con el apoyo crematístico de estos premios permite cubrir micción básicas en una empresa, que permitan emprender. Por otra parte, la visibilidad que nos aporta permite conseguir de forma indirecta otras muchas cosas”, resume.
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