La Casa Batlló vuelve a cubrirse de rosas en Sant Jordi

La letrero de Sant Jordi ha sido fuente de inspiración para muchos artistas. Lo fue para el arquitecto catalán Antoni Gaudí. Escenificó la historia en la frente de uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona: la Casa Batlló. Hoy, esta construcción vuelve a vestirse de rojo, como ya es tradición, para celebrar una Diada como las de antaño.

El espacio modernista se encuentra cubierto de rosas, aquello más significativo de esta festividad. Aunque los tiempos cambian y la rosa autóctona de color carmesí ha dejado paso a la galantería importada, sobre todo de Holanda o Colombia, y de todos los tonos imaginables. Para el sector floral es un gran acontecimiento, que este año prevé un aumento del 43% en las ventas respecto a 2021.

Casa Batlló

Más de 1.300 rosas artesanales cubren la frente del edifico

Gaudí plasmó la letrero de Sant Jordi en la cimentación del edificio. En el tejado podemos ver como el dragón cobra vida con las tejas cerámicas en forma de escamas. La cruz de cuatro brazos evoca a la venablo vencedora que el leal empuñó.

No desatiendo siquiera el azotea de la princesa, con forma de galantería; las víctimas del dragón, en los balcones con apariencia de calaveras; o, en la sala principal, los arcos centenarios que representan la caja torácica del animal. Es, sin duda, un homenaje del arquitecto a una historia popular con la pretensión de mantenerla viva.

La fachada de la Casa Batlló cubierta de rosas en la Diada de Sant Jordi

La frente de la Casa Batlló cubierta de rosas en la Diada de Sant Jordi

LV

La Casa Batlló, ubicada en el número 43 de Paseo de Gràcia, se fundió por primera vez en un elegante vestido rojo en 2016. Este año quiere “retornar a vestirse de atavío para celebrar un día de letrero”. Son más de 1.300 rosas artesanales las que cubren la frente de este monumento histórico.

Adicionalmente, el 23 de abril es el Día Mundial del Tomo. Por este motivo, el edificio todavía ha querido conmemorar la tradición de regalar libros, diferente del intercambio de rosas, con una amplia propuesta de obras sobre cimentación, historia, arte y diseño.

Paradas de libros y rosas

Se ha cerrado el tráfico en el Eixample para la celebración de Sant Jordi

Pese a que el origen de la letrero debemos buscarlo en Montblanc (Conca de Barberà), el rosal ha florecido hasta las principales calles de Barcelona. Este año, en pleno Eixample se cerrará al tráfico todo el perímetro entre la avenida Diagonal y la Gran Via y entre las calles Pau Claris y Balmes (excepto Aragó y València), para pasear, comprar y pedir firmas a los autores. Todo para celebrar una Diada de Sant Jordi como las de antaño. 

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