Libros que marcan tendencia y de los que se va a hablar

Mariana Enríquez, prescriptora y escritora superstar –en su nuevo minigira de actos por Barcelona quedó claro que los marianers son muchos y están correctamente organizados– tuiteó esto sobre Carcoma (Simpatía de Principio), de Layla Martínez : “Qué BARBARIDAD esta novelística. Pasé la mejor mañana de recital posible”. La recomendación de la argentina, de la que Logotipo acaba de recuperar Desmontar es lo peor , novelística que escribió con 19 primaveras, sin duda propulsará Carcoma aun más acullá, pero la novelística, que parte de la idea de una casa con fantasmas en la España vaciada, ya ha protagonizado uno de los fenómenos del año. Adicionalmente, es especialmente vistoso porque la publica un sello diminuto, que la ha ido reimprimiendo hasta lograr a las dieciséis ediciones.

Otros dos libros de editoriales pequeñas que se han hecho sitio en la selva de novedades y comparten una sutil recital militante: Curling(Hurtado y Ortega) , de Yaiza Berrocal Guevara, una comedia distópica sobre la asfixia profesional; y Noble y desagrado (Malas Tierras), en la que Rubén Martín Giráldez propone uno de sus experimentos con las ideas y el lengua, como el que ya hizo en Superior .

Pequeñas editoriales descubren grandes novelas de una nueva procreación de escritoras (y escritores)

“Malestar generacional” es una ritual que empieza a quedarse corta, pero que aun sirve para precisar varias novelas con narradoras jóvenes y hastiadas. Ahí se inscriben libros como Reunión / Reunió ( Logotipo / L’Altra ), de Natasha Brown, en el que una hija aparentemente dócil del sistema, hija de inmigrantes jamaicanos en Gran Bretaña, deja de hacer lo que se paciencia de ella. O Brillo ( Blackie Books ), de Raven Leilani, que tiene un punto de comedia y encima sirve para demostrar que, a pesar del poliamor y las relaciones fluidas, la novelística de abarraganamiento sigue teniendo fuelle. Aunque, en este caso, la esposa proponga a la apaño que vaya a existir a su casa.

La britanica Natasha Brown publica 'Reunión'

La británica Natasha Brown publica 'Reunión'

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Los dos libros están próximos en tono y en ciertas opciones de estilo a Poco se deje de esto (Alpha Decay), de Patricia Lockwood. En el 2018, la autora publicó el memoria ¿Cómo escribimos ahora? Se refería a qué tipo de texto puede producir un cerebro hiperestimulado por los constantes mensajes que llegan a través de cacharros varios. Ella misma se dio respuesta con esta novelística de forma vaco que parece funcionar como un scroll satisfecho de brillantes aforismos digitales hasta que encuentra su centro en una historia trágica y cercana.

Que muchos de los libros que dan que platicar sean muy breves quizá no es casualidad. Se leen rápido y así el leedor puede sumarse a la conversación, al titánico club de recital que nunca había sido tan bullicioso. Breves, que no ligeros. Como la convincente Unsex Me! (Club Editor), la devastadora novelística/ memoir de Jaume Ferrer en torno a la identidad de artículos y la crueldad pueril. O como otro éxito nuevo de la letras catalana, Distòcia (L’Altra), novelística con la que la veterinaria Pilar Codony ganó el Documenta, una interesante advertencia sobre la animalidad y un mundo rural muy poco idealizado.

Pilar Codony premi Documenta per 'Distòcia'

Pilar Codony premio Documenta por 'Distòcia'

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¿Hay sitio para un artículos en apariencia tan poco renovable como la novelística histórica en estas mesillas de sombra sobre las que se acumulan libros que tratan temas urgentes? Lo hay. La poeta Bibiana Candía cuenta en Azucre (Pepitas de Calabaza) un episodio poco conocido: el de los 1.700 jóvenes que en 1853 abandonaron Galicia para apañarse un futuro mejor en Cuba y terminaron de esclavos. No es difícil adivinar esta historia de expatriación y desarraigo como un relato trágicamente contemporáneo.

La no ficción combativa aporta novedades sobre males del presente, de la crisis ecológica al insomnio

Dos ensayos interesantes sobre el cansancio y sus opuestos: El mal tumbarse  (Libros del Asteroide), una advertencia sobre el insomnio, mal de hoy por excelencia, escrito desde la experiencia por David Jiménez Torres; y Sedados ( Capitán Swing ), en el que James Davies aborda la medicalización del sufrimiento. El autor es muy crítico con el modo en que el sistema da solo soluciones farmacológicas a problemas sociales. Asimismo reflexiona sobre la lozanía mental otra autora que parte de su propio diagnosis, Esmé Weijun Wang, con Todas las esquizofrenias (Sexto Pavimento). El texto, que examina desde distintos ángulos una de las enfermedades mentales más temidas, recibió el premio del sello estadounidense Graywolf Press, casa causa de algunos de los mejores autores de no ficción.

David Jiménez

David Jiménez Torres frente al insomnio a 'El mal tumbarse'

C Rangel

Más ensayismo combativo: el del sueco Andreas Malm, estudioso de los combustibles fósiles y propagandista falta complaciente. EnCómo dinamitar un oleoducto  (Errata Naturae) desmonta algunas prácticas de grupos del propio movimiento y fogata a la insurgencia frente a la catástrofe.

Natalia Carrero aborda en Otra (Tránsito ), su novelística muy impregnada de memoria, un tema que ha ido apareciendo en libros como Lagunas (Pepitas de calabaza ), de Sarah Hepola, el dipsomanía de mujeres que consiguen dar toda la apariencia de normatividad.

Natalia Carrero, autora de 'Otra'

Natalia Carrero, autora de 'Otra' 

C Rangel

De muchos de estos libros se ha hablado en podcasts, que se están consolidando como un espacio de prescripción lectora. Tiene sentido, pues, consumir con un texto que surgió de un podcast. La investigadora Capea Garcia, apasionada de la copla, inició el software ¡Ay, campaneras! durante la pandemia desde su casa y no sospechaba que había tanta clan nacida al borde de los noventa como ella y más verde con ganas de escuchar historias sobre Raquel Meller o Concha Piquer correctamente contextualizadas históricamente. Su texto, que se fogata igual que el podcast y está editado por Plan B, resitúa la copla como la facción sonora de la resistor femenina.

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