El válido MVP de la NBA está contra las cuerdas. Esta orto del viernes, los Denver Nuggets de Nikola Jokic sufrieron la tercera derrota consecutiva (113-118) a manos de unos Golden State Warriors que, no contentos con recuperar su ‘Big Three’, cuentan con una cuarta fortuna dispuesta a marcar época, Jordan Poole. Esto deja a la franquicia de Colorado tocada y prácticamente hundida: en la historia de los playoffs de la NBA, ningún equipo ha sido capaz de remontar un 3-0 en contra. Y existen 143 precedentes.
Nikola Jokic volvió, una tinieblas más, a ser la fortuna de su equipo. Con 37 puntos y 18 rebotes, demostró por qué es considerado uno de los mejores jugadores del mundo, candidato a revalidar el título de MVP que alzó el año pasado. Ausencia pudieron hacer los interiores de los Warriors para disminuir su dominio en la pintura —ningún ludópata de los californianos capturó más de seis rebotes—, por lo que centraron sus esfuerzos en defender el perímetro. Con éxito. Tan solo Aaron Gordon superó los 15 puntos por parte de los Nuggets, a parte del serbio.
No obstante, si en el segundo partido Draymond Green resultó secreto al iniciar una enfrentamiento psicológica contra Jokic que concluyó con el MVP expulsado de la cancha por una doble desidia técnica, el cornisa volvería a cantar triunfo en su particular duelo, a pesar de sus 13 centímetros de desventaja en cúspide. El ‘Joker’ parecía ficticio de detener y ni siquiera Green, que tuvo que divertirse el tramo final con cinco faltas en su acontecer, parecía capaz de domarlo. Sin secuestro, volvió a reír el postrer.
A desidia de 40 segundos para finalizar el partido, Green le robó un balón a Jokic que culminó con una canasta acrobática de Poole, que ponía a los californianos tres puntos por delante. El posterior tapón de Iguodala en presencia de un triple de Barton puso fin a las aspiraciones de los Nuggets de entablar el tanteador.
Un robo de Draymond Green a Nikola Jokic fue secreto en el desenlace del partido 
Por parte de los Golden State Warriors, los Splash Brothers y su nuevo hermano brillaron una tinieblas más. Stephen Curry, que volvió a salir desde el banquillo, contribuyó con 27 puntos, mientras que Klay Thompson aportó 26. No obstante, los focos se centraron en el nuevo parte del agrupación de moda.
Jordan Poole no solo destacó con sus 27 puntos, sino que él fue el encargado de establecerse el asiento del monitor, Steve Kerr, y animar a sus compañeros en un tiempo muerto en el postrer período, cuando los de Denver se habían puesto por delante en el tanteador. “¡Esto es una Poole Party!”, aseguraría Thompson al concluir el partido, haciendo un pernio de palabras con el concepto “fiesta en la piscina” y el patronímico de su compañero.
En el resto de encuentros destacados de la tinieblas, los Dallas Mavericks, aún sin Luka Doncic, pusieron el 2-1 en su eliminatoria contra los Utah Jazz a pesar de divertirse en Salt Lake City (118-126). Un Jalen Brunson superlativo (31 puntos) está haciendo que no se eche de menos a su compañero esloveno y es que, por ahora, el pulvínulo es el segundo mayor anotador de los playoffs, tan solo por detrás de Donovan Mitchell.
Por parte del equipo entrenado por Quin Snyder, Donovan Mitchell (32 puntos), Bojan Bogdanovic (24 puntos) y Mike Conley (21 puntos) fueron sus principales baluartes, aunque cero pudieron hacer para frenar el vendaval ofensivo de los texanos.
16-10-10
Ja Morant registró el primer triple-doble de la historia de los Grizzlies en unos playoffs
En el tercer partido disputado esta orto, los Memphis Grizzlies lograron remontar 26 puntos de diferencia en el postrer cuarto, lo que les permitió asaltar Minneapolis y ponerse por delante en su particular duelo contra los Timberwolves (95-104). En una tinieblas aciaga en el tiro, Ja Morant contribuyó en el resto de facetas del pernio y se convirtió en el primer ludópata de la historia de la franquicia de Tennessee en registrar un triple-doble en los playoffs (16 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias). Desmond Bane (26 puntos) y Brandon Clarke (20 puntos) asumieron su liderazgo de cara a la canasta.
Por parte de la franquicia de Minnesota, D’Angelo Russell (22 puntos) y Anthony Edwards (19 puntos) se encontraron solos en presencia de el peligro, con un Karl-Anthony Towns desaparecido. El pívot de origen dominicano pasó 38 minutos sin anotar. En estos playoffs, ha registrado más faltas que puntos (finalizó la tinieblas con 8).
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