Macron vs Le Pen: Europa mira inquieta a París

La Oda a la Alegría de Beethoven, el himno de la Unión Europea, sonó el domingo 7 de mayo de 2017 mientras el flamante Emmanuel Macron se dirigía a los franceses para dar su discurso de vencimiento al ingresar frente a Marine Le Pen. Cinco abriles luego, se repite el mismo atmósfera, con los mismos candidatos. Desde Bruselas se quiere retornar a dar el mismo respiro de alivio que hubo entonces, con la esperanza de que se oiga hasta en Moscú.

“¡Vive l’Europe et Vive la République!”, exclamó Macron aquel día. Su europeísmo desacomplejado se ha podido ver en su apoyo resueltamente del eje francoalemán, de la soberanía europea y de su defensa, y cuando adjunto a la ex canciller alemana, Angela Merkel, apostaron por crear un fondo que fuera capaz de sacar a la Unión Europea de la crisis derivada de la pandemia.

Su liderazgo ha tenido luces, pero incluso sombras, en Bruselas. Maniobró para olvidar el sistema de cabecera de cinta [conocido como Spitzenkandidaten], que consiste en que quien gane las elecciones europeas se convierta en la persona que presida la Comisión Europea. Poco que solo funcionó una sola vez, con Jean-Claude Juncker, en 2014. Para las elecciones de 2019, Macron fue uno de los que más se opuso.

Presionó para que los criterios de adhesión de los países candidatos a lograr a la Unión Europea se endurecieran aún más, lo que provocó un patente resquemor y malestar en los países de los Balcanes, siempre aspirando a entrar en el club, mientras China y Rusia presionan con cantos de sirena.

Macron vs Le Pen: Europa mira inquieta a París Video

Macron reprocha a Le Pen su préstamo con un mesa ruso

Luces y sombras

“El papel de cualquier gobernador tiene sus luces y sombras, aunque a Macron no se le pone en duda su espíritu europeísta, ha poliedro grandes muestras de ello, es verdad que el ocurrir sido un político personalista puede provocar cuestiones como se ven ahora en Francia, en que se ha polarizado mucho la opinión publica”, reflexiona la líder del montón socialdemócrata Iratxe García Pérez, sobre la figura del presidente.

Sin duda, si hay unas elecciones que siguen con sumo interés, éstas son las francesas. País fundador de la Unión Europea, único país de los Veintisiete miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, del G-7, la parte del eje francoalemán. “Cualquier alternativa en la UE es importante, pero es verdad que estamos hablando de Francia, que siempre ha jugado un papel robusto adentro de la construcción europea”, admite García Pérez.

Coincide incluso José Ramón Bauzá, eurodiputado de Ciudadanos. “Esta segunda dorso es trascendente no solo por el resultado final, sino porque se pone en surtido la idea de Europa. Francia es una potencia europea que tendrá que designar entre un presidente europeísta o una presidenta euroscéptica. No se elige presidente, sino un maniquí de Europa”, resume.

Para la líder de los populares españoles, Dolors Montserrat, las elecciones presidenciales francesas de este domingo son "claves para el futuro de Europa".  "Necesitamos un país que continúe apostando por el plan europeo tal y como lo entendemos, por la solidaridad europea, por nuestros títulos, por seguir profundizando en este plan que nos ha traído paz y prosperidad", defiende. 

Han pasado vigésimo abriles del shock provocado por Jean-Marie Le Pen cuando pasó a segunda dorso adjunto a Jacques Chirac. Ahora su sucesora e hija, pasa de nuevo a segunda dorso, en que su figura ya está remotamente del shock y se ha pudiente en un emplazamiento en que podría ser presidenciable. “Esta segunda dorso en que la extrema derecha tiene mayores opciones está ocupando parte del debate político de estas ultimas semanas”, explica la líder socialista.

García Perez argumenta que “las circunstancias específicas de la primera dorso, con un candidato todavía más a la derecha ha podido ayudar a blanquear la figura de Le Pen, aunque todos tenemos claro sus planteamientos ideológicos”, apunta. Bauzá cree que la tensión estará hasta “el final sobre”. “No hay cero ganadería, es cierto que en las últimas encuestan dan más beneficio [a Macron], pero aquí no hay cero escrito, y va a ser muy importante la billete”, recuerda.

Dos visiones distintas

Según Tara Varma, del think tank ECFR, claramente donde más divergen Macron y Le Pen es “en Europa y la política extranjero”. “En los últimos cinco abriles, Macron ha tratado constantemente de hacer una Unión Europea más robusto en lo crematístico, en lo defensivo, en lo regulatorio. Igualmente ha intentado aumentar las ambiciones geopolíticas de la unión en un hábitat cada vez más competitivo”, estima.

Macron ha defendido esa Francia adentro de la Unión Europea. “Un país que cree en la ciencia y en la razón, y totalmente parte de Europa”, poco que Macron repitió hasta cuatro veces en su discurso en la primera dorso. Precisamente, Bauzá cree que en momentos como el coetáneo, en plena combate de Ucrania, en que Europa sufre una “desamparo” del liderazgo tras la marcha de Merkel, Macron es “el seguro líder europeo”.

¿Pero que podría ocurrir si ganara Le Pen? La política francesa ha desidioso la idea de dejar la Unión Europea y el euro, tal y como defendía en 2017, y ha recogido la retórica y la táctica defendida por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Una de sus propuestas es que Francia se quede en los Veintisiete “para reformarla” desde adentro. Igualmente ha apoyado una alianza con Orbán y mejorar las relaciones con Vladimir Putin, lo que podría dinamitar la pelotón mostrada hasta ahora durante la Lucha de Ucrania, a pesar de las dificultades.

Marine Le Pen reto por consumir con el eje franco-alemán y quiere retornar a la primacía del derecho francés sobre el europeo, violando los tratados. El profesor Simon Usherwood, de la Open University, recuerda que muchas de las propuestas que Le Pen quiere admitir a lugar conllevaría, para emprender, varios procedimientos de infracción que podría consumir en la ecuanimidad europea (como la primacía del derecho francés).

Apoya que solo las personas que tengan al menos un progenitor francés puedan tener camino a la Seguridad Social o un reférendum sobre la migración, ambas leyes contrarias al Estado de Derecho (y ahora la Comisión Europea cuenta con el mecanismo de condicionalidad que podría utilizar con mayoría cualificada, congelando en última instancia los fondos europeos); así como mayores ayudas de Estado para los agricultores (lo que contraviene el derecho de la competencia).

Si apetencia Macron, “Europa puede esperar un presidente dedicado y comprometido con la UE. Seguirá apoyando ideas que ha defendido desde su discurso de la Sorbona en 2017. Esto incluye una UE más capaz y competente en Defensa, apoyando una longevo inversión en sectores secreto, permitir que la UE genere sus propios bienes, así como revisar las reglas fiscales y Schengen”, vaticina Georgina Wright, del think tank CEPS.

“Macron utilizará su segundo mandato para seguir cimentando muchas de sus ambiciones europeas y demostrar que Francia sigue siendo un actor secreto en la UE. Para ello, deberá apuntalar la confianza de sus socios europeos. Alemania seguirá siendo su partidario secreto, pero París incluso continuará invirtiendo en sus relaciones biltareles con otros estados y las instituciones”, resume Wright. 

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente