Los dos comisionistas por el pelotazo del Concejo de Madrid han decidido ir de la mano en su interrogatorio frente a el magistrado que los investiga, Adolfo Carretero. Luego de las primeras declaraciones de entreambos en las que su traducción de los hechos distaban en algunos puntos, este lunes han optado por seguir la misma logística. Así, Luis Medina, hijo del difunto duque de Feria, ha reculado y ahora defiende el trabajo de su socio en esta operación. “Luceño no me ha engañado”, le dijo al magistrado en su interrogatorio, al que ha tenido acercamiento La Vanguardia.
Medina dio otro rotación de argumento. “La idea se nos ocurrió un poco a los dos”, aseguró ahora frente a el instructor a pesar de que frente a la Fiscalía Anticorrupción defendió que el negocio fue idea de Luceño.
Tal y como contestó a preguntas del titular del Audiencia de Instrucción número 47 de Madrid, fue a través de una antigua profesora suya que consiguió el contacto del primo del corregidor de Madrid José Luis Martínez-Almeida, aunque no le conocía de nulo. “Contacté con Carlos Martínez-Almeida, y le dije que teníamos material inodoro para entregar, que al ser primo del corregidor imaginé que me podría dar un contacto con el Concejo”, sostuvo.
Según explicó, el primo del corregidor le dio un mail, el de Elena Collado, en ese momento coordinadora de los contratos del Concejo durante la pandemia. Tuvo un primer contacto con ella y posteriormente se lo pasó a Luceño, que fue quien se encargó de la operación.
Uno de los puntos en los que el magistrado pone el foco es en las elevadas comisiones que cobraron por el pacto, en un momento en el que el Concejo necesitaba esos fondos públicos para atender evacuación de primera privación en un momento de la pandemia que había hasta mil fallecidos diarios. “No pactamos comisiones. Entendí que me iba a tocar un tercio. No se palabra de comisiones hasta que no es viable la operación. Al principio no pacté nulo con Luceño”, indicó.
“El fiscal no me advirtió que fuese delictivo”
En este punto fue cuando defendió que cobró lo que le tocaba y que su socio no le había engañado. Siquiera ha tenido intención de cometer un alzamiento de capital. El patrón argumentó que con la comisión compró un velero y adquirió dos bonos. “Antiguamente de que me llamara el fiscal (a decidir) dispuse de gran parte de los bonos porque no pensé que hubiese nulo irregular. El fiscal no me advirtió que si lo hacía fuera delictivo”, dijo. “En cualquier operación de compraventa nunca se dicen las comisiones. No tengo conciencia de favor cometido ningún delito”, añadió.
Medina defendió la rectitud del pacto. “No tengo intención de defraudar nulo. Estoy haciendo todo lo posible para evitar el alzamiento de capital. No hay un solo euro en el extranjero”
Alberto Luceño morapio a permanecer una teoría similar. Luego de aseverar que él no engañó a Medina explicó que la diferencia en las comisiones es porque él era agente mientras que Medina era meramente un “mandatario”. “No sabíamos qué íbamos a vencer hasta que se cierra la operación”, apuntó. Fue su socio en este negocio quien le dio el contacto del Concejo –lo mismo que declaró Medina-.
“Mi intención era cobrar por mi trabajo”
Luceño explicó que conoce a Medina desde hace 10 o 12 abriles y que ya habían intentado previamente hacer algún negocio juntos, como en el comercio internacional de la soja, hierro o pollo.
El magistrado apunta que hay indicios de que estafaron al Concejo al hacer creer que era una operación altruista cuando en verdad se llevaron unas comisiones de más de la centro del precio total. “Mi intención era parte ayudar al Concejo y por supuesto cobrar por mi trabajo”.
A su entendimiento, el obtuvo el 47% del total de la operación, un porcentaje “corriente” en este tipo de negocios. “He hecho una operación limpia con el Concejo. Mi retribución era mía, propia, y nadie va diciendo lo que cobra”, espetó, posteriormente de aclarar que antiguamente de este negocio tenía un nivel de vida medio detención.
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