De todos los revulsivos necesarios para que la transición energética sea capaz de revertir o detener el cambio climático, la movilidad es el más perentorio y poderoso. Representa el 50% de las emisiones de gases contaminantes y la búsqueda y sustitución progresiva de vehículos de combustión a otros modelos es esencia para conseguir la descarbonización del sector en particular y del planeta en normal.
Actualmente hay poco más de 1.400 millones de automóviles en la carretera y en 2050 se podrían alcanzar los 4.000 millones. Si nos referimos al parque castellano, hablamos de 25 millones, poco más de un coche por cada dos personas. Pero tan importante es ejecutar en el contenido -la sustitución de esos vehículos por modelos híbridos o eléctricos-, como en el continente: las autopistas por las que transitan deben objetar a las nuevas deposición y desafíos que la nueva movilidad y el calentamiento completo imponen.
Actualmente hay poco más de 1.400 millones de automóviles en la carretera y en 2050 se podrían alcanzar los 4.000 millones. Si nos referimos al parque castellano, hablamos de 25 millones, poco más de un coche por cada dos personas
Para España, la aparición de los Fondos Europeos para la Recuperación Next Generation supone una excelente oportunidad para hacer ingenuidad un maniquí de movilidad sostenible, desde el punto de apariencia ambiental, social y crematístico, y una oportunidad para aplicar la tecnología más puntera a esta movilidad.
Abertis, actor esencia
En este ambiente, Abertis es uno de los actores esencia para que los horizontes de sostenibilidad sean aún más eficientes a través de un maniquí de diligencia que no solo vela por la descarbonización, sino por la descongestión, un engendro acrecentado por el aumento del número de viajeros que apuestan por el transporte privado por temor al contagio de covid.
Para que ese futuro sostenible lo sea de forma efectiva en cualquier coyuntura, las infraestructuras deben tecnificarse, modernizarse y adaptarse a los nuevos retos. Un maniquí de diligencia que, como destaca Abertis, debe ser unificado y claro, en formación al de otros países europeos vecinos.
Abertis es uno de los actores esencia para que los horizontes de sostenibilidad sean aún más eficientes a través de un maniquí de diligencia que no solo vela por la descarbonización, sino por la descongestión
Incluso compartido: es necesario que exista una colaboración constante con Administraciones y Gobiernos en la consecución de los ODS que son críticos para revertir el cambio climático. El nuevo maniquí de movilidad debe contar con la billete, el esfuerzo y la implicación de todos los agentes políticos, económicos y sociales, y sin duda necesitará de un esforzado impulso inversor que debe venir al mundo, como ya está pasando en otros países de la Unión Europea, de la colaboración público-privada.
Autopistas inteligentes
La movilidad del futuro no será tal si no somos capaces de imaginar una autopista del futuro y una red de tráfico digital, conectada e inteligente, poco que de la mano de Abertis ya es una ingenuidad con la aplicación de tecnología punta en peajes sin barreras bajo un maniquí de movilidad como servicio (MaaS). Hablamos de autopistas que, entre otras muchas cosas, podrán compartir información a tiempo vivo para aumentar la seguridad viario, conectar con los vehículos en marcha para dirigir el tráfico y resolver la velocidad de forma cibernética, predecir aglomeraciones, hacer pronósticos climatológicos, dotarse de señalización dinámica o impulsar la conducción autónoma.
La premisa es sencilla: si somos capaces de aplicar la tecnología más descubierta a coches, casas, teléfonos o electrodomésticos, ¿por qué no a las carreteras? En concreto, el software de innovación de Abertis impulsa proyectos para autopistas inteligentes y movilidad integrada, para vehículos conectados y autónomos, y para vehículos eléctricos. Soluciones basadas en fortuna tecnológicos y digitales -como la inteligencia industrial, el Internet de las Cosas o el Cloudy que mejoran la experiencia de los clientes que utilizan las autopistas de Abertis, ofreciendo un alucinación más seguro, cómodo, sostenible y adaptado a sus deposición.
Sin olvidar que la autopista de un futuro no tan venidero, por otra parte de ser una vía inteligente y segura, se caracterizará por ser sostenible y generadora de una energía limpia para el medioambiente. Una ingenuidad en Brasil y Puerto Rico, donde Abertis ha instalado paneles fotovoltaicos en los techos de las plazas de peaje y en edificios de áreas de refrigerio para producir electricidad, que se consume localmente.
La autopista de un futuro no tan venidero, por otra parte de ser una vía inteligente y segura, se caracterizará por ser sostenible y generadora de una energía limpia
Entre las distintas estrategias de descongestión y descarbonización del tráfico que este nuevo maniquí exige, Abertis señala como claves proporcionar la circulación de los vehículos eléctricos y el uso de combustibles alternativos (incluido el hidrógeno), pero igualmente la operación y la reproducción de energía renovable para atizar tanto la infraestructura como los vehículos. Para ello, será necesaria, en paralelo, la puesta en marcha de ‘electrolineras’ a lo desprendido de todas las redes de entrada capacidad que permitan proveer a los vehículos de energías limpias.
Abertis ya está instalando en las autopistas puntos de recarga para vehículos eléctricos, consolidados en la red de Francia e Italia. En concreto, ha instalado en sus autopistas en Francia puntos de recarga rápida cada 80 kilómetros que pueden conmover a cargar el 80% de la pila de un transporte en tan solo 30 minutos. Medidas que ilustran que en la movilidad del futuro tan importante es cómo te mueves, como por dónde te mueves.

En 2030, el 60% de la población mundial vivirá en ciudades y para el año 2050 este porcentaje se elevará hasta el 70% (entre unos 1.000 y 1.500 millones de personas más). El papel de las autopistas será esencia para descongestionar y descentralizar los flujos de tráfico, pero hay dos medidas que se erigen como las principales Aunque esto genera nuevos retos. Por ejemplo, un turismo diésel Euro 1 fabricado en 1997 emite las mismas concentraciones de PM (micro partículas) que 35 turismos (igualmente diésel) fabricados desde el 2009 al 2018 (EuroTarificación por uso y ZBE, remedios contra la congestión
soluciones a los desafíos del tráfico urbano: las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y la tarificación por uso. La dirección está clara: para mejorar la calidad del céfiro en las ciudades y la calidad de vida de las personas que viven en ellas hay que sujetar la presencia de vehículos privados en los centros, tanto de combustión como eléctricos, y potenciar el uso de un transporte manifiesto mejorado y electrificado, así como medios más sostenibles como bicicletas o patinetes. Para ello, la ZBE promueve la renovación de la flota de vehículos más contaminantes por otros que lo son menos mediante el uso de las etiquetas de la DGT y su límite internamente de la zona. Por ejemplo, se fomentará el cambio de vehículos diésel más antiguos, lo que mejorará las micropartículas (PM) que generan estos vehículos.
5 y Euro 6). Se consigue una disminución de estas micro partículas, pero en cambio no se reducen las emisiones de NO2 (dióxido de ázoe), ya que los turismos diésel producidos actualmente (Euro 6) emiten, en condiciones reales de circulación urbana, el equivalente a 6 vehículos con motor de gasolina. El sistema que ya lleva abriles funcionando en ciudades como Londres, Milán o Estocolmo es el suscripción por uso, permitiendo la entrada a la ciudad de vehículos mediante el suscripción de una tasa o un peaje por uso. Con ello, se consigue una reducción prácticamente inmediata del tráfico y de los atascos en la ciudad, mejorando la calidad del céfiro, el ruido y disminuyendo la siniestralidad viario. En el caso de Londres, cuenta con cuatro sistemas de regulación del tráfico, entre los que destaca el peaje urbano, con los que ha limitado la congestión un 21% y los retrasos por congestión en un 30%, y el uso del autobús manifiesto ha subido un 18%. Todo ello ha conseguido sujetar en un 12% las emisiones de NOx y PM10 y en un 19% las de CO2. Es importante recapacitar que los componentes de los vehículos, como pueden ser los neumáticos o los materiales de la carrocería, igualmente contaminan las ciudades y cuantos menos haya, más calidad tendrán los ciudadanos.
Publicar un comentario