Hay gentío que tiene auténticos barómetros en las rodillas: poco antaño de que llueva empiezan a notar un dolor articular que predice con gran puntería el cambio de tiempo que se aproxima. Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué unas personas tienen esta capacidad y otras no? ¿De qué depende?
El reumatólogo Luis Coronel, del servicio de Reumatología del Hospital Vall d'Hebron, dirigido por la doctora Sara Marsal, lo explica a Rac1.cat. "El cambio de tiempo no es más que un cambio de la presión atmosférica", explica. “Nosotros, como seres vivos, tenemos en nuestro cuerpo unos fundamentos llamados barorreceptores [receptores de la presión], que están distribuidos por todo nuestro cuerpo, pero se concentran especialmente en las articulaciones”. Es afirmar, las articulaciones son como sensores naturales de la presión.
¿A quien afecta?
El dolor articular afecta más a las personas con alguna patología articular, como la artrosis 
El dolor articular afecta más a las personas con alguna patología articular, como la artrosis. Coronel pone como ejemplo la torre de Pisa. “Cuando era derecho, la carga se repartía uniformemente entre todos los pilares. A medida que se ha ido deteriorando e inclinando, hay unos pilares que soportan más carga que otros”.
Pues en patologías como la artrosis ocurre poco parecido, porque se produce una degeneración del cartílago. Cuando esto ocurre, los barorreceptores están más sensibles a los cambios de presión. “Cuando vienen pacientes con dolores articulares o que se han sometido a una operación y auguran un cambio de tiempo porque les duele la pierna, es porque los receptores de presión no sólo están atentos al medio interno sino todavía al foráneo”, describe al doctor.
Los barorreceptores forman parte de los múltiples y variados receptores que tenemos en el cuerpo para detectar alteraciones de cualquier tipo (una especie de monitorización natural en tiempo verdadero). Y como a todos los receptores, les gusta la tranquilidad: las variaciones son una amenaza para el invariabilidad interno del organismo. Por eso, cuando notan una perturbación (en este caso, de la presión), lanzan su señal de intranquilidad, que en su caso, es en forma de dolor .
Como dice el reumatólogo, el dolor es una percepción individual. “Por ejemplo, hay gentío a la que han operado y no nota este tipo de cambios. Normalmente son variantes físicas de cada uno, lo que hará que se note más o menos. Quizás les ocurra lo mismo, pero tienen un paso del dolor que hace que no lo perciban tanto”.
¿Qué podemos hacer para evitar el dolor?
El deporte es la mejor medicina para evitar el dolor articular 
En condiciones normales, una persona sana no debería notar los cambios de la presión atmosférica. Los barorreceptores se preocupan más de que no haya ninguna presión interna por alguna inflamación o edema, y no están tan sensibilizados a los cambios de presión extranjero.
Quien más lo nota son las personas con artrosis u otras afecciones reumatológicas, por lo que el doctor Coronel recomienda tener el mayor cuidado posible de las articulaciones. Y para ello, “lo más indicado es el movimiento, y el movimiento pasa por el control”, explica. "El control es esencia porque fortalece los músculos a cualquier vida, y los músculos son el refuerzo y protección que tienen nuestras articulaciones".
Los más notan el dolor articular son las personas con artrosis u otras afecciones reumatológicas
El diestro asegura que, con los músculos fuertes, incluso artrosis avanzadas podrían no causar dolor ni problemas funcionales, ya que la musculatura libera carga a la articulación. Sin incautación, en personas con una calidad muscular herido podría acaecer lo contrario.
Coronel todavía destaca la sustento como sujeto que puede ayudarnos a evitar la artrosis y los dolores derivados. "Si admisiblemente no hay alimentos que hayan demostrado una relación directa con la protección del cartílago, las dietas ricas en proteína y bajas en grasas saturadas ayudan a apoyar el cartílago y a evitar la pérdida de masa muscular asociada a la vida".
El doctor añade, por postrer, que existen medidas farmacológicas avanzadas que pueden ayudar a sujetar el dolor, pero que en este caso debe administrarlo un diestro. Lo único que sí estaría indicado, en caso de que ya estuviéramos sufriendo los dolores, es el tratamiento sintomático con analgésicos y antiinflamatorios .
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