Parlamentos: más pactos que broncas

Detrás de la bronca que recorre la política española existe una sinceridad diferente que habita en los parlamentos y su día a día. Tal vez es el momento de que se conozca que existe un nivel de consenso detención en las cámaras autonómicas a la hora de elaborar y aprobar leyes, señala Xavier Coller, catedrático de Ciencia Política (UNED). Su advertencia llega de la mano de un plan que ha analizado todas las iniciativas legislativas aprobadas en los parlamentos en el periodo que albarca del 1980 hasta el 2021. En este repaso amplio se observa que, de media, las leyes se aprueban con solo un 16% de votos en contra, y el índice de inclusividad –que mide si la concurso se suma al consenso– es del 0,68, en una horquilla del 0 al 1.

Coller dirige el plan Consenso-UNED, financiado por el Ocupación de Ciencia, Innovación y Universidades, y en conversación con este diario señala que si aceptablemente la política vive hoy en día una polarización afectiva y una tendencia normal al enfrentamiento entre bloques, el consenso en las cámaras es frecuente. El problema, luego, es que los acuerdos quedan oscurecidos y no llegan a la opinión pública. Está arraigada en el imaginario colectivo la idea de que política se vincula a insulto y bronca de la mano de estrategias, de las redes sociales, de los medios cuando en cambio hay otra sinceridad: parlamentarios se han pasado días y días negociando leyes y llegan a acuerdos.

Parlamentos

Apoyo a las leyes aprobadas

LV

Según los resultados del plan L aconstrucción social del consenso en entornos multipar tidistas –un estudio que sigue en marcha– se observa que el consenso era longevo en los abriles acordado posteriores a la Transición, el punto más bajo llega en torno al 2012 y a posteriori vuelve a aumentar el pactismo adecuado al crecimiento del multipartidismo.

Pero no solo por esto. Pese a la polarización afectiva (identificación emocional con una ideología, y rechazo a otras) que caracteriza la política en los últimos tiempos, sigue existiendo un consenso no polarizado en torno de unas determinadas políticas públicas vinculadas al mantenimiento del estado del bienestar. Todavía prima el consenso cuando se legisla sobre determinados colectivos, explica Coller, como por ejemplo sobre la infancia o sobre grupos vulnerables. No es verdad, luego, que los políticos se están peleando en las comisiones donde el trato es amable, subraya el director del plan.

El catedrático Coller dice que la ciudadanía debe asimilar que más allá del insulto existe una política constructiva

En una apariencia normal a los diferentes parlamentos, se observa que Navarra, Catalunya el País Vasco –comunidades multipartidistas– tienen un detención nivel de consenso no solo entendiendo que puede acontecer gobiernos de coalición sino incluso a la hora de incorporar a la concurso a los consensos. Galicia y Madrid presentan niveles más bajos de inclusividad. En Andalucía, donde se celebraron elecciones, la pasada sesión decreció el calidad de inclusividad en un parlamento de bloques, pero fue un descenso moderado.

Para afinar en la medición del calidad de consenso, que puede dar circunstancia a equívocos en las cámaras con una mayoría amplia de un partido o con la búsqueda de apoyos puntuales de formaciones cercanas ideológicamente, se ha utilizado el índice de inclusividad en una horquilla del 0 al 1, en la que 1 significa que se ha incorporado en el consenso a toda la concurso. Navarra y Catalunya, las más inclusivas tienen un índice del 0,8 y en el País Vasco del 0,9. No es una cuestión que se tenga que vincular con el nacionalismo sino con una tradición pactista, indica el catedrático.

El descenso que se observa en el 2012 en todo el planisferio político puede deberse a los enseres de la crisis económica, cuando se aplican leyes que implican recortaduras económicos y luego más difíciles de pactar. Asimimo, si se analizan las leyes presupuestarias –eje fundamental de la política de un gobierno– el consenso es beocio, pero incluso así alcanza un 72%.

El plan, en el que incluso colaboran la Universidad Autónoma de Madrid, la Pablo de Olavide y la de Burgos, muestra así una sinceridad que no es coincidente con la percepción que existe sobre la política. Y por ello Coller pregunta en voz ingreso ¿por qué se da eco antiguamente al insulto que a este hilo de consenso? ¿Por qué hay broncas? ¿A quién benefician? Y, sobre todo, ¿qué pensarían los ciudadanos si conociesen esta política que existe detrás de las broncas?

El plan Consenso, de la UNED, revela un nivel detención de acuerdo con la concurso en el País Vasco y Catalunya

Por ello, considera que es el momento de darlo a conocer, de poner más luz sobre otra cara de la política, una parte fundamental porque es la hacedora de las legislaciones.

En estos 41 abriles los parlamentos autonómicos han apto cerca de 7.400 leyes. Un 83% son proyectos de ley que vienen de los gobiernos, y un 17% son proposiciones de ley. Es una política que va más allá del impacto de lo veloz y efí­puro.

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