¿Quién quiere renunciar a la velocípedo por qué el termómetro haya subido unos grados de más? Probablemente nadie, pero aun así, este verano está siendo especialmente caluroso y hay varios factores que debemos tener muy en cuenta a la hora de entrenar durante esta época del año. Desde PlanetaBici os traemos una repertorio sobre las 10 cosas que debes tener en cuenta cuando salgas en velocípedo este verano.
1. Planifica adecuadamente la ruta
Cuando el mercurio rebasa los treinta grados, improvisar no suele ser una buena opción. Antiguamente de salir ten clara tu ruta y usa preferiblemente vías que ya conozcas donde tengas controladas fuentes y puntos de avituallamiento. Una ruta mal planificada puede convertir tu entrenamiento en un definitivo báratro.
2. Escoge el dotación adecuado
Asegúrate de usar un maillot apropiado. Es muy recomendable que tenga cremallera completa, lo que te permitirá abrirlo para regular tu temperatura corporal. Una camiseta interior, a pesar de que pueda parecer que es una capa extra que solo te dará calor, igualmente te irá muy adecuadamente para vaciar el sudor. No te olvides siquiera de las lentes de sol, evitarán que canses la panorama más de lo que debes y protegerás tus luceros.
3. Evita las horas centrales
Igual de importante que una planificación de la ruta y un dotación adecuado es el momento en el que decides salir a pedalear. Las horas centrales son las más críticas y te recomendamos por todos los medios que las evites. Durante el verano, procura distribuir tus entrenamientos a primera o última hora del día, donde la temperatura suele ser más agradable.
Las temperaturas en las primeras y últimas horas del día suelen ser más suaves.
4. Tómatelo con calma
Con todo preparado solo te desidia una cosa: despuntar la ruta. En los días de mayor calor no vayas a agenciárselas récords personales ni quieras lucirte con nuevos KOM’s. Mejor planifica entrenamientos con un bombeo bajo y de esfuerzos poco intensos. Muévete entre zonas con plantas entrada y con sombras siempre que sea posible y no busques tus límites. Ya habrá días para hacerlo cuando bajen las temperaturas.
5. Comidas previas ligeras
Antiguamente de salir, evidentemente, deberemos coger fuerzas. Deberás evitar comidas copiosas. Si no, puede que te sientas pesado y fatigado, ya que tu cuerpo centrará los esfuerzos en la digestión. La fruta y las ensaladas veraniegas son perfectas para ayer de una salida.
Una comida ligera te beneficiará durante el entreno.
6. No te olvides de refrescar (ni de yantar)
Este punto es el más obvio, pero son muchos los ciclistas que terminan entrenamientos totalmente deshidratados. Bebe constantemente y si es posible lleva contigo dos bidones de 750 ml con agua fría y sales. Para surtir la temperatura de los líquidos, te recomendamos bidones isotérmicos. Si no puedes alcanzar a ellos, pon tu agua en el congelador ayer de salir para que se mantenga fresca el longevo tiempo posible. Siquiera debes olvidarte de yantar, aunque no tengas apetito. Aliméntate a menudo y en cantidades pequeñas, te ayudará a surtir buenas sensaciones con el paso del tiempo.
7. Mantente fresco
Adicionalmente de refrescar agua, igualmente es importante que te sientas fresco. Mójate el cuerpo y las extremidades de vez en cuando para evitar que tu temperatura corporal suba demasiado. Ir por carreteras expuestas al derrota te ayudará para disminuir la sensación de calor. Evita, sin secuestro, el uso de hielo directamente contra tu piel para mantenerte fresco. Los vasos sanguíneos se contraerán si lo haces y te provocará más calor a la larga.
8. Más calor, más pulso
Recuerda que con temperaturas más altas, tu corazón debe trabajar más, por lo que no debes preocuparte en exceso si tus pulsaciones se encuentran por encima de lo habitual. A pesar de eso, tenlo en cuenta y no pongas la máquina al divisoria.
9. Al primer aviso, regresa
En relación con el zaguero punto, no son días para forzar. No te creas Tadej Pogacar dándolo absolutamente todo bajo el sol, por qué no eres él y tu cuerpo no estará preparado para un esfuerzo de afín calibre. Al leve signo de mareo, dolor de habitante o gran exceso de temperatura corporal, toca regresar a casa. No te la juegues.
10. El “post” igualmente es importante
Una vez acabes tu ruta, debes ser consciente de que la recuperación es igual de importante que el entrenamiento en sí. Bebe agua poco a poco durante las horas posteriores y por muy tentador que pueda ser tomarte una cerveza fría habiendo llegado a casa a posteriori del esfuerzo, no lo hagas. El trinque deshidrata y lo que necesitas es conseguir la longevo hidratación posible a posteriori de la paliza que te habrás transmitido bajo el sol.
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