Bruselas abre la puerta a flexibilizar el recorte al gas en su último borrador

Bruselas flexibiliza en su extremo boceto el cumplimiento del recortadura del 15% en el consumo del gas propuestos en los próximos ocho meses, que buscan parar la crisis energética.

En el extremo texto se recogen diversas exenciones en los objetivos, que aún se están negociando. Una de ellas sería para países que exportan gas a otros países, como España. Incluso para islas sin interconexiones con la red de gas comunitaria, como Irlanda o Malta, y aquellos con grandes volúmenes almacenados. Esto se daría a cambio de compromisos de aumentar las transferencias a otros países.

Posturas

¿Por qué España no quiere sujetar el consumo de gas?

Dos son las grandes razones que esgrime España para recusar el recortadura. La primera es el carácter uniforme e indiscriminado de la medida, y la segunda su ineficacia. 

De entrada, ¿por qué todos tienen que enriquecer igual cuando las situaciones son radicalmente distintas? Se aplica el mismo porcentaje de reducción de consumo a una Alemania fuertemente dependiente del gas ruso que a una España donde esta sujeción es insignificante. Se récipe la misma medicina a todos, sin tener en cuenta a los países, como España, donde se ha hecho un esfuerzo trascendental en inversión en renovables y en plantas regasificadoras.

Bruselas abre la puerta a flexibilizar el recorte al gas en su último borrador Video

Bruselas propone un recortadura voluntario del 15% en el consumo de gas entre agosto y marzo

“Vanguardia fría a pesar del calor” recomienda el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, frente a las airadas protestas de España y Portugal, que buscan aliados para sitiar la medida en el Consejo de Ministros de Energía de este martes. Sin bloqueo, esta vez, la comienzo de Bruselas, fría o caliente, lo que parece es muy alemana. La Alemania que durante abriles apostó a fondo por un gas ruso asequible para avivar la competitividad de su industria, pero que ahora deja en evidencia su miopía geoestratégica. Tal vez sea porque Alemania ha ido convirtiéndose en gran potencia económica pero modesto actor político. 

Lo cierto que es su dependencia energética de Moscú, ahora pasa cuenta, y no solo a Alemania. No sirvieron los avisos de dos presidentes norteamericanos, Barack Obama y Donald Trump sobre los peligros de esta dependencia de Moscú y se paga además el silencio cómplice de la Unión Europea.

Horizontal

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera

Marcial Guillén / EFE

Propuesta

El gran argumento de Teresa Ribera es que la reducción del 15% es indiscriminada e ineficaz

En todo caso, ha sorprendido la contundencia de la respuesta española. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, pronunció una frase que recuerda a las que, en la crisis financiera del 2010, se escucharon en Alemania y los países frugales en relato a España. “Los españoles no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades energéticas”, dijo Ribera. En aquellos abriles, se decía que los países con sol y playa habían vivido por encima de sus posibilidades.

Sin bloqueo, usar este tono recriminador con Alemania, aunque no se la cite, comporta riesgos. De entrada, porque sigue y seguirá siendo el socio más potente de la UE. En segundo emplazamiento, porque si en la crisis financiera impuso el austericidio, en la de la pandemia ha cambiado radicalmente , facilitando los planes de recuperación que tanto benefician a España.

Con un tono u otro, la táctica de España de cara al martes es ofrecerse como plataforma para suministrar gas a Europa, a cambio de que no le afecten los recortaduras. Un seña hábil, pero con lagunas. La primera es que el nivel de interconexión es tan acotado que este suministro adicional será estrecho. La segunda es que en buena parte ya lo está haciendo. Si la serie histórica muestra que España no exportaba prácticamente energía a la UE, en los últimos meses la capacidad se está utilizando casi al mayor. De los 45 bcm (mil millones de metros cúbicos) de gas ruso que se quieren librarse en ocho meses, España podría servir de plataforma para aportar 5,6 bcm.

Reparto

La fracción se destina a la industria, el 25% al sector energético y el restante 25% a pymes y hogares

El 50% del consumo de gas en España se destina a la industria, el 25% al sector energético y el restante 25% a pymes y hogares. Bruselas no prevé sujetar el de las familias, y España siquiera quiere tocar el de la industria. Para conseguirlo, cuenta con estos argumentos, con algunos aliados, como Portugal y Grecia, y un ambiente adicional. No ha gustado en muchos países que la Comisión Europea se otorgue poderes para prácticamente tomar ella sola las decisiones.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente