Los termómetros han corto los 39 ºC durante el pasado fin de semana en Palma, mientras que la temperatura de sensación rondaba los 45 ºC.
Pasear por la caudal de Mallorca a pleno sol en una ola de calor como la de los últimos días ha sido un suplicio, igualmente para los caballos que tiran de los carros o galeras para disfrute de los turistas.
A principios de junio, en la primera ola de calor de la temporada, uno de los caballos utilizados en este negocio cayó sobre el asfalto en una calle céntrica de Palma, provocando numerosas críticas y el inicio de recogida de firmas (en la plataforma Change.org) para que el Consistorio de Palma prohíba esta actividad turística.
Imagen difundida por Jessica Delgado en la petición dirigida a Consistorio de Palma .
La triste imagen de un heroína caído en el centro de la ciudad se repitió el pasado sábado (algunas fuentes indicaron en principio en redes sociales que el incidente se produjo el domingo), reavivando la polémica sobre las condiciones de trabajo de los caballos en verano. Uno y otro sucesos han sido presentados por varios particulares, entidades sociales y grupos animalistas como ejemplos de posibles malos tratos a los animales.
Imágenes difundidas por viandantes, reproducidas en redes sociales por entidades como Recuperar Balears, muestran el dramatismo de la situación del pasado fin de semana; y están acompañadas de comentarios en los que se indica que el heroína había caído al suelo por impacto del calor y el sobreesfuerzo. En la misma diámetro, algunas voces grabadas en el mismo video critican la resultón descuido de sensibilidad de los ocupantes de la barca (o tronco, como igualmente se conoce a estos carruajes de uso turístico tirados por dos caballos colocados en diámetro).
Por otra parte de la preocupación expresada en las redes sociales, el incidente del pasado sábado ha reactivado la recogida de firmas para la prohibición de esta actividad turística en Palma, puesta en marcha poco a posteriori del incidente del mes de junio.
El texto que acompaña la propuesta impulsada por Jessica Delgado en Change.org afirma: "No nos conformamos con pequeñas e insuficientes modificaciones de normativas, QUEREMOS SU PROHIBICIÓN INMEDIATA".
Promesas insuficientes
La promotora de la petición hace mención en este sentido de las promesas expresadas por representantes del Consistorio de Palma sobre medidas para proteger a los caballos de galeras en días de altas temperaturas, una medida parcial que no ha tenido impacto en situaciones como la ocurrida el pasado fin de semana.
Diversos viandantes recriminaron a los turistas que no quisieran bajarse del carro mientras el heroína se encontraba en el suelo .
Entre las justificaciones de esta petición destaca que "la tremenda subida de temperaturas está siendo dura para todos, pero ¿te imaginas trabajar al sol durante horas transportando a turistas? ¿y no poder yantar o refrescar agua cuando quieras? ¿ser longevo, que te fallen las piernas y aún así tener que seguir trabajando hasta que no puedas más?".
"Esto es lo que viven estos caballos y con tu ayuda estoy segura de que podemos pararlo. Es indignante ver cómo se utilizan como entretenimiento, como objetos y el Consistorio no haga falta por cuidar su sanidad y su bienestar", afirma Jessica Delgado.
La campaña 'No más caballos desplomados en la calle: ¡prohibición YA de los carros en Palma!' contaba hasta las 10:00 h del 26 de julio con 63.986 firmas (y aspira a conseguir 75.000).
Traducción del propietario del heroína
Venancio Vargas, propietario del heroína accidentado el pasado sábado en Palma, ha asegurado a La Vanguardia que las causas y circunstancias del incidente fueron muy diferentes a las presentadas en algunos comentarios en redes sociales en internet. Según Venancio Vargas, en la tarde del sábado 23, aproximadamente a las 17:00 h uno de sus empleados conducía uno de sus carruajes, tirado por dos caballos, en la zona final de la calle Sant Jaume de Palma.
"Cuando el tronco estaba saliendo de una zona estrecha se encontró con una mujer con un carrito que cruzaba la calle sin mirar y el heroína de la parte delantera hizo un modismo imprevisto para evitar atropellarla. Este movimiento instintivo provocó que el segundo heroína cayera al suelo, remolcado por las correas que les unen", asegura el propietario.
Según esta interpretación, en el momento del incidente la temperatura era de 36 ºC y no fue la causa de la caída del heroína. El propietario del animal igualmente niega que el cochero maltratase al heroína caído. "Lo que hizo fue tirar de las correas para dejar que el animal se levantase, cosa que hizo en unos 30 segundos", asegura Venancio Vargas.
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