El defensa central tradicional, el de toda la vida, cortaba, despejaba, alejaba, disputaba, chocaba, agarraba, empujaba. El reciente hace todo eso, seguramente con otras formas más delicadas oportuno a la pequeño permisividad de los árbitros, pero ahora además controla, observa, pasa, filtra, crea, organiza, distribuye. Los verbos que representan las acciones principales que debe acometer un central a lo dilatado de un partido han cambiado radicalmente en las charlas tácticas de cualquier monitor de un equipo de élite. Esta proceso, unida a la inflación normal del mercado futbolístico, implica además un aumento de las cantidades que se pagan por los defensas.
Los centrales se cotizan
De Ligt se va al Bayern por 80 millones y se convierte en el central que más boleto ha movido con sus traspasos
El zaguero ejemplo es el de Matthijs De Ligt, deportista holandés de 22 primaveras que cambiará la histórica camiseta de la Juventus por otra no menos histórica como la del Bayern Múnich. Los italianos se embolsarán 80 millones de euros (70 fijos, 10 en variables) y De Ligt se convertirá, de esta forma, en el defensa que más boleto ha movido con sus traspasos. El conjunto turinés se lo compró al Ajax por 85 millones y medio en 2019, lo que lo situó como el segundo central más caro de todos los tiempos, solo dos millones por debajo de Harry Maguire, capitán del Manchester United.
La escuela hispano-neerlandesa y su gozne de posición, la alemana y el gegenpressing y todas las demás escuelas que definen los sistemas imperantes en el fútbol contemporáneo han reinventado la posición para convertir a los centrales en piezas secreto, no solo en el apartado defensivo, sino en todo el engranaje de ataque de los equipos.
Transformación de la posición
Los centrales modernos deben tener buen manejo y salida de balón
No es una novedad ver a un deportista de la límite más atrasada subir el balón o distribuir el gozne, Beckenbauer lo hacía en los primaveras 70, como muchos otros. Lo que sucede es que la preponderancia de los centrales con buen manejo de balón, capaces de filtrar pases entre líneas, mandar cambios de orientación precisos y atravesar la medular en conducción se ha convertido en norma y ha provocado una revalorización del mercado, convirtiendo a los defensas en figuras muy cotizadas, sobre todo en la última término.
Los merienda traspasos más caros de la historia por futbolistas de esta demarcación, según Transfermarkt, se produjeron de 2014 en delante, siete de ellos a partir de 2019 (De Ligt ha protagonizado dos). Es más, de entre los 26 primeros de la tira solo Rio Ferdinand (46 millones en 2002) y Thiago Silva (42 millones en 2012) fueron fichajes anteriores a 2014. Eliminando de la ecuación al holandés recién contratado por el Bayern Múnich, estos han sido los seis desembolsos más grandes por defensas centrales.
Tras liderar la defensa de un Leicester City que pujaba por colarse en el big six entre 2017 y 2019 y de jugarlo prácticamente todo con Inglaterra en la Copa del Mundo de Rusia de 2018, en la que alcanzaron las semifinales, un Manchester United en urgencias decidió apostarlo todo por él. 87 millones en 2019 lo convirtieron en el central más caro de la historia y, si acertadamente es complicado estar a la categoría de las expectativas al sufrir colgado ese cartel, su escueto rendimiento no tiene que ver con la relación calidad-precio. Es difícil rendir en un equipo tan poco estructurado, sin una idea de gozne definida, pero las recopilaciones de errores defensivos de bulto de Maguire son prueba de la mala inversión del club.
187 millones de euros
Este es el caso contrario al de Maguire. El holandés despuntó en el Southampton entre 2015 y 2018, aunque en su momento la operación acometida por el Liverpool parecía una imprudencia. Un desembolso de más de 80 millones de euros por un central de un equipo de media tabla de la Premier League chirriaba a cualquiera. Excepto a Ian Graham, director de investigación de los reds, y sus compañeros. El sistema matemático de estudio de big data desarrollado e implementado en el club señalaba a Van Dijk como uno de los defensas más dominantes del planeta y más adaptables a la idea de gozne de Jürgen Klopp. El tiempo le dio la razón: el holandés lideró la recuperación del Liverpool y fue uno de los motivos principales de los éxitos en Premier y en Champions League.
284,65 millones de euros
Formado en las canteras del Centella Majadahonda y del Corpulento de Madrid, dio el brinco al primer equipo rojiblanco en 2015, coincidiendo con una de las mejores etapas, si no la mejor, de la historia del club. Un año ayer habían hato la ligazón y tocado la final de la Champions, quedándose a segundos de ganarla. Un año posteriormente volverían a demorar, esta vez para caer en los penaltis. Godín, Miranda, Savic, Giménez... Lucas Hernández, a sus 19 primaveras y recién nacido del filial, tenía difícil hacerse un hueco en el merienda titular. Se mantuvo a las órdenes de Simeone hasta 2019 a pesar de la descuido de oportunidades, pero un potencial así no podía seguir conteniéndose. El Bayern rompió su política de consumición y pagó 80 millones por una dormitorio que se hace cada año más indiscutible en el esquema bávaro.
380 millones de euros
Pep Guardiola anhelaba un central, un líder defensivo de las máximas garantías para cerrar los boquetes que su estilo de gozne tan ofensivo puede originar en ocasiones. Ya estaban Laporte, Stones, Otamendi y un debutante Eric García, pero para las aspiraciones del Manchester City no parecía suficiente. El boleto, evidentemente, no era un problema. Entonces, en 2020, el City se lanzó al mercado y se topó con un inexperto defensa portugués con gran carácter, físicamente imponente y con muy buen trato de balón que llevaba toda su vida en el Benfica. Rúben Dias no estuvo a la categoría de las expectativas. Las superó. Pronto se convirtió en el capitán, no solo de la retaguardia, sino de todo el equipo, y hoy es uno de los mejores centrales del mundo.
468 millones de euros
Ayer de la aparición de Rúben Dias, el Manchester City ya había realizado una gran inversión en su defensa. De hecho, dos. En 2016 llegó John Stones procedente del Everton por más de 55 millones. En el mercado de invierno de 2018 aterrizó otra dormitorio del puzzle defensivo de Guardiola: Aymeric Laporte. El francés, luego nacionalizado gachupin, se convertía en el segundo central más caro de la historia en ese momento, solo por detrás de Van Dijk. El hecho de ser izquierdo aumentaba su cotización y su calidad para sacar el balón jugado, probablemente su mejor virtud, hacía de su encaje en el esquema citizen un idilio.
565 millones de euros
El central argentino, formado en Newell's, donde le dijeron que por su poca categoría nunca triunfaría en la élite, se ha convertido el pasado fin de semana en el defensa argentino más caro de la historia. 54 millones más otros 10 en variables pagará el Manchester United por su traspaso al Ajax de Ámsterdam, equipo en el que ha jugado las últimas tres campañas, tras suceder llegado procedente de Defensa y Neutralidad. El central izquierdo, de 24 primaveras, ya ha sido internacional con Argentina en siete ocasiones y fue escogido mejor deportista del Ajax la pasada temporada. Ahora tiene el mayúsculo oposición de sostener, adjunto a Maguire y Varane, una defensa de los red devils que hace aguas.
664 millones de euros
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