La empresa textil sueca Hennes & Mauritz (H&M) ha iniciado la depreciación del negocio en Rusia, donde había suspendido las ventas desde marzo tras la invasión de Ucrania, para finiquitar definitivamente su actividad en el país.
La atrevimiento le supondrá un coste de 189 millones de euros. "Posteriormente de una cuidadosa consideración, vemos que es impracticable continuar con nuestro negocio en Rusia dada la situación coetáneo", ha afirmado Helena Helmersson, consejera delegada, en un comunicado arrojado este lunes.
Cerradas desde marzo
Reabrirá tiendas para traicionar el stock
La idea de la empresa es reabrir las tiendas temporalmente para aniquilar el inventario que les queda. Rusia era el sexto mercado más importante de H&M y la empresa estaba aumentando su número de tiendas en el país mientras reducía las tiendas físicas en muchos otros mercados. Pero "dados los desafíos operativos actuales y un futuro impredecible" se inicia la depreciación, ha argumentado la multinacional, que operaba en Rusia desde 2009.
En marzo, con el suspensión temporal, el director de relaciones con inversores, Nils Vinge, dijo que “no era ningún secreto que Rusia era uno de los mercados de crecimiento más importantes de la empresa”. Los cierres en Rusia, Bielorrusia y Ucrania explicaron el cuerpo de la caída del 6% de las ventas del final mes, según los resultados más recientes.
El impacto total se incluirá como costes excepcionales en los resultados del tercer trimestre de 2022, añadió la compañía. "Estamos profundamente entristecidos por el impacto que esto tendrá en nuestros colegas y muy agradecidos por todo su arduo trabajo y dedicación", ha seguido Helmersson.
De esta modo, la sueca se suma a otras empresas que han cerrado definitivamente su actividad en Rusia, que van de sectores tan dispares como la restauración, con McDonald's a la comienzo, al motor, donde destaca Renault.
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