Inglaterra logró su final soñado. Ni el mejor de los guionistas podría ocurrir escrito un relato tan consumado. Un historia de hadas que culminó en Wembley tras exceder a Alemania, la selección más laureada de la historia de la Eurocopa, en un partido que tuvo que esperar para resolverse hasta la prórroga. Un final épico para las lionesses, que lograron su primer título continental a posteriori de vencer por 2 goles a 1 al combinado teutónico.
En la Eurocopa de los récords –de donación, de audiencia…- la final no podía ser una excepción y Wembley registró la veterano entrada a un partido de fútbol mujeril en le Reino Unido, y la veterano en una final de Eurocopa, tanto masculina, como femenina. 87.192 espectadores presenciaron la final en el mítico estadio londinense, en el que no cabía ni un alfiler, superando los 80.203 espectadores que vieron el partido por la medalla de oro en los Juegos de Londres 2012 entre Estados Unidos y Japón.
Inglaterra se ha coronado campeona de Europa en Wembley
87.192 espectadores presenciaron la final, récord absoluta en una Eurocopa
Desde primera hora de la mañana mareas de familias y conocido de todas las edades fueron desembarcando en los aledaños de Wembley para morar el corchete final a una Eurocopa con la que los británicos han conectado desde el primer día. El estadio más mítico del fútbol europeo vibró desde tres horas antaño del partido con los aficionados que animabas a las futbolistas y, por primera vez en la historia, hubo espectáculo musical previo al partido, a cargo de la comediante británica Becky Hill.
A Alemania el partido se le torció antaño de emprender. Alexandra Popp, la futbolista más peligrosa del equipo y una de las máximas artilleras de la Eurocopa, empatada con Beth Mead (6) sufría una menoscabo en el calentamiento y su empleo tuvo que ocuparlo Schüller. Con el pitido original, Wembley fue una auténtica olla a presión de las que no se suelen ver en el fútbol mujeril. Cada vez que Alemania tocaba el balón miles de almas abucheaban. Y las anfitrionas les dieron motivos para creer, a los tres minutos Kirby ya había rematado sobre la meta de Froms. Pero la experimentada Alemania no se dejaría amedrentar y además tuvo sus oportunidades en unos primeros minutos frenéticos de esparcimiento trepidante. Bronze salvó en defensa un disparo peligrosísimo de Rauch y poco a poco Inglaterra fue haciéndose más dominante, empujada por una diversión totalmente entregada. Alemania no se rindió y a punto estuvo de marcar a la salida de un córner que rechazó Earps, en una jugarreta que se revisó por un posible penalti por manos de Leah Williamson, pero que quedaría en mínimo.. La anfitriona aún tendría una más antaño del refrigerio cuando White, inexplicablemente, remató por encima de la meta de Frohms un disparo franco desde el punto de penalti.
Es el primer título para Inglaterra 
Alemania salió con una marcha más en la segunda porción. El cambio de Wasmuth por Brand le dio más protagonismo con el balón y disfrutó de sus mejores ocasiones, pero Wiegman reaccionó rápido y, una vez más, volvió a demostrar su gran recitación de los partidos. Dio entrada a Russo y Toone, las heroínas de triunfos importantes para Inglaterra en esta Eurocopa y recogió los frutos en menos de diez minutos, cuando Ella Toone perforó con un golazo la meta de Frohms. Un tanto con el que Wembley desató toda la tensión acumulada durante los 66 minutos previos y empezó a entonar el It’s coming home, el himno más cliché. Por debajo en el grabador, a Alemania no le quedó otra que dar un paso en torno a delante e ir a por el partido y tras mucho insistir, en el minuto 79 Magull lograría igualar el partido con un disparo por encima de Earps y enviaba el partido a la prórroga. En el tiempo extra, ninguna de las dos selecciones pareció querer ir a por la triunfo y el cansancio hacía hendidura. La escalón contenía la respiración, expectante. Hasta el minuto 111, cuanto apareció Chloe Kelly para desatar la paranoia rematando un córner botado por Hemp al fondo de la red, sellando la primera Eurocopa de la historia de Inglaterra.
Lucy Bronze repetirá la gesta de Lieke Martens en 2017 y aterrizará en Barcelona con una Eurocopa
Durante casi un mes, las lionesses han ido escribiendo página a página el capitulo más brillante de toda su historia. Un camino que arrancó en Old Trafford el 6 de julio en un partido en el que las anfitrionas no mostraron su mejor lectura delante Austria, a la que ganaron por la mínima con un gol de Beth Mead. No fue el estreno soñado, pero las de Sarina Wiegman recompensaron con creces a la diversión sumando goleadas delante Noruega (8-0) e Irlanda del Septentrión (0-5) para completar una etapa de grupos inmaculada. Las primeras páginas de este nuevo capitulo empezaban a dibujar una historia prometedora. Y como todo relato, es necesario un letra dramático en el que las cosas se complican. Este fue sin duda el partido de cuartos de final delante España, el rival que más dificultades planteó a la anfitriona. Esther González ha sido la única futbolista, próximo con la alemana Magull, capaz de luchar la meta de Earp y las lionesses estuvieron fuera de la Eurocopa hasta el minuto 84, cuando Toone forzó una prorroga en la que Stanway anotaría el 2-1 que les daría el pase a semifinales. La Suecia de la azulgrana Fridolina Rolfö era el extremo obstáculo de Inglaterra para conseguir a la final y resolvió el trámite con autoridad. Resistió una primera media hora en la que las nórdicas dominaron, pero acabarían goleando con un estadio entregado a sus It’s coming home y Sweet Caroline, los himnos no oficiales de la selección inglesa. Dos melodías que ayer retumbaron como nunca en un Wembley entregado a sus heroínas.
Alex Greenwood y Lucy Bronze celebran el triunfo
Y en una buena historia no pueden ofender siquiera las grandes protagonistas e Inglaterra tiene varias. Encima de la salvadora Chloe Kelly, una de las más aclamadas por los ingleses es sin duda la seleccionadora Sarina Wiegman, que ha sido capaz de repetir con las lionesses la gesta lograda con Países Bajos en 2017, dándoles a las anfitrionas el título. No es el único paralelismo respecto a la última Eurocopa. Lucy Bronze emulará a Lieke Martens y aterrizará en Barcelona con un Campeonato de Europa debajo del padrino a posteriori de ocurrir rendido a un grandísimo nivel en este torneo.
“Mañana no es el final de un camino, sino el inicio de poco muy espacioso”, apuntaba la capitana inglesa Leah Williams en la previa del partido. Y es que, independientemente de la gesta deportiva que lograron ayer las lionesses, el circunscripción que se ha conquistado en esta Eurocopa señalará el camino a todas las futuras generaciones.
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