Kevin Durant: silencio en medio de la tormenta

A Kevin Durant le encanta sacudir la NBA de vez en cuando. Si detecta una tranquilidad excesiva y se aburre, decide cambiar de equipo. Y si cambia de equipo, cambia la ligazón y cambia todo el sistema establecido hasta entonces. El interés de un componente de sus dimensiones por desistir una franquicia, poco que ya sufrieron los Oklahoma City Thunder en 2016 o los Golden State Warriors en 2019, pone en alerta a cualquiera. Poco importa que sea viable o una simple sueño poder contar con el que es, para muchos, la anciano hado de la ligazón si las lesiones se lo permiten. Nadie pierde mínimo por preguntar, y soñar es un derecho.

Hace ya casi un mes desde que Durant pidió desistir la disciplina de los Brooklyn Nets. Una franquicia que lo apostó todo al éxito inmediato, olvidándose de la sostenibilidad y de la construcción orgánica de un tesina campeón. Pues adecuadamente, ni juntándolo con Kyrie Irving y James Harden, otros dos de los nombres más destacados de la ligazón en la última período (ofensivamente, la defensa era cosa de otros), los Nets consiguieron el anillo. Ni siquiera acercarse a él, aunque es necesario apuntar aquí que los tres solo han podido compartir cancha en 16 partidos, con un comprobación aterrorizador de 13-3 a su ayuda. Qué hubiera pasado de haberse mantenido todos sanos es una de esas grandes incógnitas que nunca podrán ser resueltas.

Brooklyn Nets (2021-22): Kevin Durant, James Harden y Kyrie Irving

Las tres estrellas de los Nets tienen un récord inclinado de 13-3 cuando pudieron competir juntos

Brian Babineau

En la primera temporada de Durant e Irving juntos en Brooklyn, barridos en primera ronda de playoffs por los Toronto Raptors. En la segunda, ya con Harden en la sala de máquinas desde enero de 2021, eliminados cruelmente en el séptimo partido de semifinales de la Conferencia Este contra los Milwaukee Bucks. Un dedo del pie de Durant pisando la límite del triple, la abandono de Irving por ultraje y las molestias físicas de Harden fueron los culpables de esa dramática caída. Por final, esta pasada campaña, la negativa de Irving a vacunarse, la espantada de 'La Barba' y la incomparecencia de Ben Simmons dejaron mermados a los Nets, que fueron nuevamente barridos a las primeras de cambio, esta vez por los Celtics.

Y Durant pensará: "Hasta aquí puedo lograr". El tejadillo jugó ya en tres 'superproyectos', y solo alcanzó la salvación en uno, el de Golden State Warriors (la rozó con los Thunder en 2012, cuando cayó en las Finales contra Miami Heat; y en 2016, cuando perdió en el séptimo partido de las Finales de Conferencia, precisamente contra los Warriors). Todo apunta a que su subsiguiente paso será en dirección a otro equipo de esta categoría. Sobre él siempre pesará la plancha de haberse unido a la franquicia que lo venció para sembrar el terror en la NBA. Sin bloqueo, hablando de un componente de la entidad histórica de Durant, ¿tal vez hay alguna posibilidad que no pase por formar un 'superequipo'? ¿No es su presencia la que convierte inmediatamente un tesina natural en un 'superproyecto'?

Más de la fracción de la ligazón ha preguntado por él, pero muy pocos tienen las piezas que Brooklyn exigirá para dejarlo salir. Más enrevesada si cerca de se vuelve la operación por error de la presencia de Ben Simmons en plantilla, un verde que firmó un arreglo mayor ayer de su cuarto año en la NBA. Según las normas vigentes de la ligazón, dos jugadores con esta situación contractual no pueden compartir vestuario, lo que obliga a los Nets a descartar a Luka Doncic, Trae Young, Shai Gilgeous-Alexander, Donovan Mitchell, Jayson Tatum y otros grandes nombres de la repertorio de posibles contraprestaciones.

Exigencias de los Nets

Desde Brooklyn quieren aceptar a cambio de Durant estrellas jóvenes de nivel All-Star y muchas rondas del draft

A la directiva de la franquicia neoyorquina le interesa sacar a cambio de uno de los mayores talentos de la historia del baloncesto alguna hado verde en ciernes con nivel All-Star y muchas rondas del draft (el mayor son siete), las suficientes como para poder recuperarse del mazazo que supuso la contratación de Harden, por la que los Nets hipotecaron su futuro, quedándose casi sin picks. Adicionalmente, están en condiciones de pedir prácticamente lo que quieran, ya que a Durant le restan cuatro primaveras de arreglo y es el que tiene más que perder ¿Qué equipos podrían resultar destinos realistas?

Toronto Raptors, Memphis Grizzlies y Miami Heat son tres de las franquicias que aúnan los fortuna para poder costear uno de los mayores traspasos de la historia de la competición: plantillas con grandes jugadores jóvenes y con proyección y rondas del draft intactas. A estos tres, que serían, de antemano, los más viables, se ha unido en las últimas horas Boston Celtics, uno de los proyectos más importantes de la ligazón actualmente, finalistas la pasada temporada y derrotados por los Golden State Warriors.

Horizontal

Durant charla con Tatum durante una pausa en el tercer partido de la serie que enfrentó a Celtics y Nets la pasada campaña

John Minchillo / AP

El equipo dirigido por Ime Udoka se encuentra en un momento complicado. La plantilla tiene potencial para seguir en la pelea por el anillo, pero lleva varios primaveras en esa discusión y todavía no ha rematado el éxito. Se ha especulado con la posibilidad de romper la pareja que forman Jayson Tatum y Jaylen Brown para poder, de alguna forma, remodelar el equipo sin penuria de una reconstrucción absoluta y potenciar las opciones de éxito. Según Adrian Wojnarowski, periodista de ESPN, los Celtics se han mostrado dispuestos a incluir a Brown en el traspaso, lo que los sitúa como los contendientes número uno a apropiarse al tejadillo de los Nets.

"Boston podría construir un paquete por Durant que incluiría a Brown, por otra parte de tres elecciones de primera ronda del draft no protegidas (2025, 2027 y 2029) y dos elecciones intercambiables (2024 y 2026)", detalló Wojnarowski en ESPN. Asimismo aseguró que todavía no hay mínimo en firme. El drama del verano podría alargarse, incluso, más allá del inicio de la temporada regular. Esta tormenta silenciosa, que está agitando los despachos de la NBA aunque todo parezca estar en calma, no solo afectará a los equipos implicados, sino a toda la ligazón.

Adrian WojnarowskiPeriodista de ESPN

Muchos equipos estarán haciendo cuentas para ver cómo podrían atraer a Durant. Otros ya tendrán las cuentas hechas, pero estarán esperando a ver los movimientos de los demás. Algunos renunciarán a reforzarse para poder contraer, cuando llegue el momento, el coste de la superestrella. Todo parece tranquilo, pero esa tranquilidad no es más que un espejismo. De puertas adentro, la NBA está más agitada que nunca. Y Kevin Durant, en el ojo del huracán, lo disfruta.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente