Los mayores desembarcan en Twitch y YouTube para ver partidos de sus nietos

Cada fin de semana, miles de niñas, niños y adolescentes juegan partidos y participan en campeonatos de todo tipo de deportes: fútbol, baloncesto, voléibol, tenis, atletismo… A menudo, les acompañan muchos de sus familiares y amigos. Porque no tienen más remedio, ya que deben ocuparse del transporte; o porque les apetece, puesto que disfrutan con el espectáculo y les animan con distinción.

Sin confiscación, hay otros parientes y allegados que no pueden presenciar estos encuentros y torneos. Con frecuencia, se manejo de personas que viven acullá de los sitios donde se celebran estos acontecimientos lúdicos o de muchedumbre veterano, en distinto, abuelos, que no tienen facilidad para desplazarse. Por paradójico que parezca, las plataformas digitales están solventado este problema.

La calidad de la realización es secundaria; lo que importa es ver en directo el gol o el triple de un llano

Así, en poco tiempo se ha producido un desembarco masivo de navegantes de la tercera permanencia en espacios como Twitch o YouTube que, gracias a otros usuarios, a menudo, todavía ancianos, pueden presenciar partidos o carreras que se desarrollan a cientos de kilómetros de su residencia. En estas ocasiones, la calidad de la realización y la solvencia de los encuadres son secundarios. Lo que importa es ver –y celebrar– en directo el gol del sobrino en la prórroga o el triple de la nieta sobre la claxon.

La cobertura informativa del deporte colchoneta es una asignatura irresoluto para los medios. Pocas actividades como esta tiene un divulgado tan fiel como los familiares y amigos de quienes lo practican. En los campos, canchas y pistas por las que corren y saltan los infantiles, cadetes o júniors no existe la presión que atenaza a los profesionales. No existen los contratos millonarios ni la publicidad suculenta. No obstante, los sábados y domingos del curso, las gradas se llenan indefectiblemente.

Lo tradicional era que los parientes que no habían podido alucinar hasta estos lugares tuviesen que conformarse con las narraciones, normalmente en diferido, de los privilegiados que sí lo habían hecho. Pero, entonces, entraron en cuadro las retransmisiones en directo desde las redes. En estos casos, Instagram y Facebook han quedado relegadas a un segundo plano, porque las que reinan son YouTube y, sobre todo, Twitch.

Hay clubs que disponen de perfiles en estas páginas. Con el servicio que prestan, se aseguran la fidelidad de un divulgado entregado como pocos: las abuelas y los abuelos de los jóvenes deportistas. Y cuando no hay una ofrecimiento audiovisual organizada, los parientes cubren esta carencia y, con sus vídeos en vivo, satisfacen una aprieto clara y objetiva. Con mucha frecuencia, quienes producen y distribuyen este material son mayores.

Un móvil y criterio para conocer dónde plantar el trípode; no les hace errata ausencia más. Los seguidores llegan solos. Se comparten enlaces por WhatsApp, se reciben avisos y notificaciones… y empieza el show. La permanencia ha dejado de ser un impedimento para sumergirse en este dominio y observar en el entorno supuesto. No en vano, según los datos del Instituto Doméstico de Estadística (INE), el 94% de la población española utiliza internet asiduamente.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente