Los productores y los fabricantes de material agrícola temen que los delincuentes informáticos puedan aprovecharse de los fallos y carencias del hardware y los programas utilizados para plantar y cosechar cultivos. Por ejemplo, los técnicos del coloso del sector John Deere están trabajando en este aspecto porque no quieren que su software quede expuesto a los hackers.
En un flamante referencia de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) se detalla el peligro sobre una eventual manipulación de drones o robots en el campo. No en vano, los gobiernos sajón y estadounidense han despierto de la empeoramiento de esta amenaza. Por esta razón, desde John Deere recuerdan que la protección de sus “clientes, máquinas y datos” es su “máxima prioridad”.
Hace abriles que la tecnología inteligente se utiliza para que las granjas y explotaciones sean más eficientes y productivas. La última reproducción de dispositivos y aplicaciones minimiza la intervención humana. De este modo, se cubre la escasez de mano de obra y se incrementa el rendimiento. Sin secuestro, se acrecienta el temor por la piratería, lo que se añade a la preocupación por el suministro de alimentos por desliz de la pandemia del coronavirus y la querella en Ucrania.
Uno de los fundadores de la compañía especializada Muddy Machines, Chris Chavasse, considera que este aventura es “existente”. Su empresa está probando un autómata autónomo para cosechar espárragos que se ardor Sprout. En su opinión, potencialmente algún delincuente podría admitir este trasto hasta un seto o una zanja. O podría impedir que Sprout funcionase como es correcto. A distancia y prácticamente sin exponerse.
Si los profesionales se sienten vulnerables, la angustia se dispara. No obstante, los analistas aclaran que es poco probable que el cultivo de espárragos sea un objetivo prioritario para los hackers. Con todo, sí hay grandes corporaciones que resultan más tentadoras o apetecibles para quienes actúan al beneficio de la ley. Uno de los mayores procesadores de carne del mundo, JBS, tuvo que remunerar merienda millones de dólares de rescate tras sufrir un ciberataque.
Otra gran estructura, AGCO, la principal empresa agrícola norteamericana, se ha trillado afectada por un incidente con ransomware, esto es, código astuto, que perjudicó su producción. Un reunión de autoridades inglesas, estadounidenses y australianas avisaron de las maniobras de piratas patrocinados por el Estado ruso. Para contrarrestar esta actividad, se movilizaron hackers éticos de uno y otro hemisferios. El conflicto sigue amplio.
Publicar un comentario