Luis Planas Puchades (Valencia, 1952) es uno de los políticos más experimentados del flagrante Gobierno. Fue uno de los tres diputados más jóvenes de la plazo de 1982, diputado en el Parlamento Europeo entre 1986 y 1993, maestro de Agricultura y de la Presidencia de la Reunión de Andalucía (1993-1996), superior de junta de los comisarios europeos Manuel Marín y Pedro Solbes en Bruselas, embajador de España en Marruecos durante siete abriles (2004-2010), embajador delante la Unión Europea durante unos meses; de nuevo maestro en Andalucía, y ministro de Agricultura del Gobierno de España desde el 2018. Valenciano con orígenes catalanes, formado políticamente en Andalucía y entrenado en los laberintos de Bruselas y Rabat. Un hombre para esta época. Es uno de los ministros que más sabe y que mejor calla. Ha accedido balbucir con La Vanguardia sobre la crisis alimentaria que está provocando la querella de Ucrania.
El disparo de los precios
“La volatilidad en los mercados no va a desaparecer de la incertidumbre a la mañana”
¿A posteriori del pacto firmado el pasado viernes en Turquía por Ucrania y Rusia para desbloquear las exportaciones de gramínea, queda conjurado el peligro de una hambruna en África?
El acuerdo es una buena anuncio. Sin duda tendrá un impacto positivo sobre los mercados, pero aún es pronto para valorar su calibre. La puesta en ejercicio va a ser muy difícil y abandonado [el sábado, un día después de la firma del pacto, Rusia bombardeó el puerto de Odessa]. De ahí a poder proponer que evitamos la hambruna en África hay un trecho. La volatilidad en los mercados no va a desaparecer de la incertidumbre a la mañana. Todo el foco está puesto en el gramínea ucraniano y, efectivamente, es lo más perentorio. Pero será igualmente importante ver si Rusia restablece su suministro a los mercados, especialmente en el capítulo de los fertilizantes.
El ministro Luis Planas, fotografiado el pasado miércoles en el Empleo de Agricultura, una de las sedes ministeriales más antiguas de Madrid
¿Todos los frentes siguen abiertos?
Hay tres frentes en esta querella: el marcial, el energético, y el comestible, del que deberíamos balbucir más. No creo que este frente este hoy cerrado. Desde el principio, uno de los objetivos de Vladímir Putin ha sido evitar la salida de gramínea por el mar Infausto y el mar de Azov. Inmediatamente se iniciaron bombardeos absolutamente injustificados sobre instalaciones agropecuarias ucranianas. Ello tuvo un sorpresa inmediato en los mercados de materias primas, con un súbito incremento de precios, especialmente en los mercados de cereales y oleaginosas. Hemos tenido incrementos interanuales que se sitúan entre un 40% y un 60%. Los mercados están presos de una gran volatilidad. Nadie sabe lo que va a ocurrir a medio plazo.
¿La carestía de los fertilizantes es el antecedente más oculto de esta querella?
Los abonos
“Hay un problema muy serio con los fertilizantes, afectados por la subida del gas”
El precio de los fertilizantes ha aumentado en todo el mundo como consecuencia de la subida del precio del gas, combustible necesario para los fertilizantes nitrogenados. Subida de precios en las fábricas europeas y disminución de las exportaciones rusas, con distinto incidencia en las potasas. Las consecuencias alcanzan a todos los países, asimismo a los países latinoamericanos. Hay informes muy preocupantes sobre el impacto en la agricultura brasileña.
¿Cómo afecta a España el interrupción del gramínea ucraniano?
España ha sustituido la transacción de gramínea ucraniano, sobre todo maíz para los piensos, por gramínea sudamericano que estamos adquiriendo en Estados Unidos, Canadá y Brasil.
El pacto de Estambul
“El acuerdo firmado en Turquía tiene su importancia pero hay que ser prudentes”
¿Qué países son los más expuestos?
El problema se concentra en 47 países, especialmente dependientes de las importaciones de Rusia y Ucrania. Citaría un ejemplo extremo: Eritrea, dependiente al 100% del cereal de uno y otro países. Tenemos el problema de Egipto, donde el precio del pan es un importante negociador político. Hemos de estar atentos a Túnez, Líbano y Senegal. Ya ha habido estallidos sociales en Zimbaue y Kenia.
El ministro de Agricultura, durante un momento de la entrevista con La Vanguardia
¿Marruecos y Argelia?
Son dos países relativamente estabilizados. Marruecos transacción los cereales a Francia y Argelia asimismo acaba de dar a conocer nuevos contratos con Francia.
Hay poco que cuesta entender. Antiguamente de la querella, Ucrania figuraba como el botellín productor mundial de cebada, el sexto de maíz y el séptimo de trigo. ¿Por qué provoca tanto daño el colapso del cereal ucraniano?
Ucrania es un país muy fértil gracias a las denominadas tierras negras de su gran pampa. Más del 70% de su producción se destina a la exportación, lo digo en presente porque no hay que dar la batalla por perdida. Ucrania ocupa un espacio muy importante en el mercado internacional de cereales. Cuando equivocación una alcoba, toda la condena internacional se resiente, los precios suben, los mercados se vuelven muy volátiles y todo se desbarata.
El peligro persiste
“No podemos afirmar que el peligro de una hambruna en África ha desaparecido”
¿Encima de asediar a Ucrania, Rusia ha dejado de exportar?
Rusia aplica en estos momentos una norma de restricción en la exportación de gramínea y fertilizantes. Sólo suministra a los países que considera amigos .
¿Hay contrabando de cereales?
Servicios de inteligencia occidentales han detectado en las últimas semanas operaciones de carga de gramínea ucraniano en barcos rusos y sirios anclados en puertos del mar Infausto, con el sistema de sede extinguido. Ha habido intentos de desembarco ilegal de trigo ucraniano en Egipto, que las autoridades de este país se han incapaz a aceptar, pese a la exigencia que tiene Egipto de cereales a buen precio.
¿Impacto en España? Sea realista.
Tenemos una afectación muy clara en los costes energéticos. Disponemos de una producción franquista de fertilizantes que nos cubre el 50% de la demanda. Pensemos que Francia debe importar el 76% de los fertilizantes. La vacada necesita pienso y como le he dicho hemos sustituido el gramínea ucraniano por importaciones americanas. De una modo u otra, todos los sectores están afectados. Mi impresión es que los precios se van a amparar en los niveles actuales hasta finales de año. Si estuviésemos en la España de los abriles 60 y 70, incluso en la de los 80, estaríamos delante un problema muy serio, transmitido el gran peso que la víveres tenía en la cesta de la transacción. En los abriles setenta, la víveres suponía el 40% del compra de las familias españolas. Hoy estamos en el 15%. No quiero minimizar falta, porque el maduro crecimiento de precios se produce en los alimentos de maduro consumo. Los mercados están muy nerviosos, pero España resistirá y el reparto de cargas en la condena productiva será más calibrado que en la última crisis económica, gracias a la ley de la Prisión Alimentaria. Todos los sectores lo saben.
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