Sarkozy, del banquillo al yate

Nicolas Sarkozy podría estar ya en prisión o recluido en su casa con un brazalete electrónico. En cambio, el expresidente francés, con varias causas judiciales pendientes, disfruta del verano a lado de lujosos yates, navegando por el Mediterráneo, y en la mansión que posee la clan de su esposa, Carla Bruni, en la Costa Garzo.

La revista Paris Match dedicó la portada de su zaguero número y un amplio reportaje interior a “la odisea amorosa en Grecia” del extitular del Elíseo y su mujer, la exmodelo y cantante de origen italiano. La pareja, acompañada de su hija global, Giulia, de diez abriles, y de los tres hijos de Sarkozy fruto de sus dos anteriores matrimonios, alquilaron un yate en Grecia y navegaron por la costa del Peloponeso durante nueve días. A lado viajaban dos agentes de seguridad, la escolta habitual del exjefe de Estado.

French Prime Minister Nicolas Sarkozy and Carla Bruni on holidays in Ibiza, 26 Julio 2022

El expresidente francés Nicolas Sarkozy, contiguo a Carla Bruni, durante sus ocio en Ibiza este mes de julio 

GSLV / GTRES

Las proximidad y perspectivas desde las que se tomaron las fotos sugieren que pudo tener un pacto con la revista. Como suelen hacer los medios franceses en estos casos, en un plausible mueca ético, en el reportaje se menciona que Sarkozy “es administrador independiente (asesor) del montón Lagardère, propietario de Paris Match”. En una de las imágenes se ve a los protagonistas besándose, sobre el puente, él sentado y ella en traje de baño, tras el chapuzón. En otra Sarzozy está en el agua, arrastrando a Giulia, que va sobre una plancha.

El exjefe de Estado y su esposa, Carla Bruni, navegaron por aguas griegas y luego fueron a Formentera

El artículo, en un tono de prensa rosa, no esquiva los problemas judiciales muy serios a los que se enfrenta Sarkozy. “Quince abriles luego de conocerse, nadie ha cambiado entre ellos; la pasión como el primer día”, escribe París Match. La revista asegura que, tras el crucero por aguas griegas, el enlace Sarkozy-Bruni pasó unos días en Formentera, en casa de un amigo y igualmente navegando, y que este lunes recalarán en Cap Nègre, donde se ubica el refugio del clan Bruni-Tedeschi .

Sarkozy, de 67 abriles, fue presidente de la República entre el 2007 y el 2012. Anteriormente había sido varias veces ministro y durante vigésimo abriles corregidor de Neuilly-sur-Seine, un suburbio muy rico de París. En mayo del 2012, fue apeado de la presidencia al ser derrotado por la mínima por el socialista François Hollande. No obstante, y a pesar de sus cuitas en los tribunales, ha seguido ejerciendo mucha influencia en la derecha francesa. Macron ha tenido deferencias con él. Le consulta a menudo e incluso lo ha enviado como representante a algunos actos en el extranjero.

En marzo del año pasado, Sarkozy fue condenado a tres abriles de calabozo –uno de ellos firme– por corrupción y tráfico de influencias. El tribunal correccional de París lo consideró culpable de tener intentado sobornar a un enjuiciador. Unos meses luego, en septiembre del 2021, volvió a ser condenado por financiación ilegal de su campaña electoral. En los dos casos, los abogados presentaron procedimiento, por lo que se celebrarán nuevos juicios. Está irresoluto aún el proceso por otro asunto más solemne, por tener presuntamente recibido cuartos, en el 2007, del entonces dictador libio Gadafi, a quien Sarkozy contribuyó a derrocar en el 2011.

El expresidente siempre ha defendido de modo muy vehemente su inocencia. Se considera víctima de un complot político. En unas declaraciones de enero pasado, igualmente a Paris Match , Carla Bruni admitió que soportan la presión legal y “el ponzoña de la duda instalado en torno a nuestra vida”. Para sobrellevarlo, no hablan del tema. “Hacemos como si nadie”, dijo. El Mediterráneo es sin duda un bálsamo tras los duros días pasados en el banquillo.

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