"Trump dio luz verde al asalto del Capitolio", dice una de sus exasesoras

Habían transcurrido 75 minutos desde que había empezado el cerco y asalto al Capitolio y el presidente Donald Trump disfrutaba viendo por televisión en el comedor de la Casa Blanca cómo se desarrollaba la insurrección que propició con sus mentiras. En circunscripción de hacer caso a sus asesores, a los legisladores de su cuerda, a los amigos de la Fox, a sus familiares (sus hijos Donald jr., Ivanka y su marido Jared Kushner), que le suplicaban que saliera en conocido o como intrascendente hiciera un comunicado para frenar esa paranoia, Trump dejó ir su bienhechor armado tuitero y llamó “cobarde” a su vicepresidente: “Mike Pence no ha tenido el coraje para hacer lo que debía sobrevenir hecho para proteger nuestro país y nuestra Constitución”.

En circunscripción de pedir a los insurgentes que se fueran a casa, lamentó que su vicepresidente cumpliera con la ley y se negara a consumar el impresión de estado. “En ese tuit esencialmente daba luz verde a esa familia para entrar en el Capitolio”, señaló Sarah Matthews, subsecretaria de prensa por aquel entonces de la Casa Blanca, una de las testigos que protagonizo la octava audiencia del comité del Congreso que investiga los acontecimientos del 6 de enero del 2021.

Horizontal

Matt Pottinger, ex asesor adjunto de seguridad doméstico, y Sarah Matthew, que fue adjunta de prensa, son dos de los ex empleaos de la Casa Blanca de Trump que declararon delante el comité

POOL / Reuters

Sarah MatthewsSubsecretaria de prensa de la Casa Blanca en el mandato Trump

“Debería sobrevenir dicho que se fueran y debería sobrevenir condenado la violencia. Como una de las personas que ha trabajado con él, que ha asistido a numerosos mítines, he trillado el impacto de sus palabras en sus seguidores, que se aferran a cada tuit y cada palabra que dice”, añadió esta asesora que dimitió aquella misma tinieblas.

"Trump dio luz verde al asalto del Capitolio", dice una de sus exasesoras Video

Trump tras el asalto al Capitolio: "No quiero sostener que las elecciones han terminado"

Otro declarante cósmico, Matthew Pottinger, asesor adjunto de seguridad doméstico, calificó de “perturbador y preocupante” el ataque a Pence “por cumplir con la obligación constitucional”. La multitud gritaba “colgar a Mike Pence”. Montaron un tormento. Pottinger igualmente renunció al cargo esa misma trayecto. “El tuit me pareció lo contrario de lo que se debía hacer, que era abatir la tensión. Ese mensaje significó echar gasolina al fuego”, describió.

Una vez que puso en la picota a su vicepresidente, a los dos minutos de ese tuit llamó a su abogado conspirativo, Rudy Giuliani. Le pidió que continuara con sus contactos entre los  legisladores conservadores para que pusieran trabas a la confirmación de la vencimiento de Joe Biden. En ese momento, tras el tuit, la violencia se había desatado totalmente. En un audio que no se conocía hasta ahora, los agentes de vigilancia de Pence se comunican entre ellos y aseguran que el vicepresidente corre definitivo peligro. Algunos dicen que han llamado a la grupo para despedirse.

La sesión final por esta temporada, celebrada esta tinieblas del jueves en prime time, describió los 187 minutos, más de tres horas, en las que Trump hizo oídos sordos a todas las peticiones de intervención, algunas verdaderamente de congoja como la de líder republicano Kevin McCarthy. La reunión de todas esas pruebas y testimonios, la mayoría procedentes de exasesores de la Casa Blanca nombrados por él, de familiares o de cargos de confianza, describió una conducta “de suprema incumplimiento del dicterio que hizo al cobrar el cargo y un completo desistimiento de su deber”, como resumió Adam Kinzinger, republicano e componente del comité.

Liz CheneyRepublicana y vicepresidenta de la comisión

“Los atacantes estaban cumpliendo el propósito de Trump, así que no intervino. Él eligió no desempeñarse”, insistió, con el único objetivo de perpetuarse en el poder. Ni llamó a los militares, ni al área de Neutralidad (FBI), ni a la policía de Washington. “No hay modo de excusar su conducta, es indefendible”, afirmó Liz Cheney, la otra republicana del especie que ejerce de vicepresidenta de la comisión. Los integrantes, con su presidente Bennie Thompson en remoto tras dar positivo en la covid, se despidieron hasta septiembre, con el demarcación cada vez más allanado para formular una petición de causa penal al Área de Neutralidad.

Incluso se encargó Cheney de sugerir una cuestión que el comité proxenetismo de que los estadounidenses se planteen una vez sopesada toda la información que han generado. “¿Puede un presidente que tomó las decisiones de Donald Trump durante el asedio del 6 de enero cobrar la confianza para persistir cualquier posición de autoridad de nuevo en una gran nación?”, formuló. Trump sueña con retornar a la Casa Blanca. Sed de venganza.

Nuevos testimonios ratificaron la traducción de Cassidy Hutchinson, asesora del patrón de recibidor, Mark Meadows, que en una de las sesionesprevias  aseguró que Trump intentó sumarse a la marcha al Capitolio, que quiso hacerse con el volante, aunque finalmente las fuerzas de seguridad le hicieron desistir.

Adicionalmente, una de las primicias de esta sesión fue la exhibición de las tomas falsas que de un vídeo que Trump grabó el 7 de enero y en el que debía condenar la violencia, pero no pudo evitar decidir su aprecio a los golpistas y les pidió que no olvidarán la trayecto del día susodicho. En una de las grabaciones descartadas, el entonces presidente sigue sin aceptar su derrota. “No quiero sostener que las elecciones han terminado, solo que el Congreso ha ratificado los resultados, sin sostener que esto se ha rematado, ¿okay?”, explica.  

Pasadas más de dos horas del asalto dirigió un par de tuits sobre la crisis que había encendido, Se quedó muy remotamente de murmurar a los violentos, con los que pareció identificarse. Solo les rogó respeto a la policía y que se fueran. En otro vídeo del asalto, algunos de los insurgentes comentan esos mensajes. “Nos pide respeto con los policías pero no dice carencia del Congreso”, interpretación que de nuevo sugirió luz verde para los asaltantes y no una petición de que se marcharan.

Eric Herschmann, que como abogado que trabajaba en la Casa Blanca, intentó coordinar una representación del Pentagono. Le confesó a Pat Cipollone, asesor permitido del gobierno, que "Trump no quiere hacer carencia". Su compacto en la que pidió que se fueran a casa solo se produjo cuando las fuerzas de seguridad empezaban a tener el control.

Entre las pruebas recopiladas figura el intercambio de mensajes de dos asesores en los que, tres días a posteriori del asalto, critican que el presidente no hubiera realizado referencia alguna al agente que falleció a causa de la sublevación. Uno de esos colaboradores llega a sostener que la defensa de la ley y el orden de la que Trump hizo bandera no era más que una porte, cartón piedra publicitario.

Cheney subrayó que la causa contra Trump y su protagonismo del 6 de enero surge a partir de las grietas en el pared de silencio que imponía Trump. La inmensa mayoría son republicanos, colaboradores de su gobierno. Insistió en la defensa de esta comisión, frente a las críticas de que no había “trumpistas” para hacer contra interrogatorios, valor que tomó el mismo Kevin McCarthy frente al veto de algunos nombres que impuso Nancy Pelosi, presidenta de la cámara víctima. “¿Positivamente creéis que Bill Barr es una piropo tan delicada que se marchitaría en un interrogatorio”, planteó. Barr ocupó el cargo de fiscal militar y, pese a ser un hombre de Trump, es uno de los que le dijo que no habían hallado fraude alguno y se marchó poco antaño del final.

En ese alegato, Cheney sostuvo que Trump jugó a encender el patriotismo de sus seguidores y el 6 de enero hizo que “ese aprecio al país se convirtiera en un pertrechos en contra del Capitolio y de la Constitución". Todo respondió a un plan proporcionadamente trazado, recalcó. Porque como dijo su ex asesor Steve Bannon solo días antaño de las elecciones de noviembre del 2020, Trump iba a decidir la vencimiento la tinieblas electoral aunque ganará Biden y “crear la paranoia”.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente