El huevo es un alimento muy interesante a nivel nutricional y el protagonista de muchos platos de nuestro menú durante todo el año, todavía en verano. Pero es en esta época cuando hay que ser más cuidadosos con su manipulación, porque es más dócil que se ponga malo cuando las temperaturas suben.
Según la OCU, es uno de los alimentos que más intoxicaciones alimentarias provoca, ya que puede presentar salmonella en la cáscara y terminar contaminando la brote. De aquí que sea tan importante evitar que el exógeno del huevo entre en contacto con el interior. Para que eso no ocurra, es importante no cascarlo en el recipiente donde mezclaremos las yemas o no consumirlo si lo hemos enfrentado con grietas al regresar de la operación.
El huevo es uno de los alimentos que más intoxicaciones alimentarias provoca
Este postrer punto es importante, porque cuando el huevo se rompe, los microorganismos tienen vía independiente para alcanzar la brote, contaminarla e intoxicarnos. Más de uno se preguntará, ¿no hay modo de reutilizarlo? Pues no. Pero lo que sí se puede hacer es dominar las posibilidades de traerlo deteriorado del supermercado. Te explicamos un truco muy útil para comprobar si hay un huevo roto en la huevera sin abrirla:
Nunca consumas un huevo roto o con grietas en la cáscara 
No abras la huevera, haz lo venidero
Un modo de asegurarte de que los huevos de la huevera que vas a comprar no están rotos es fijarte aceptablemente en el envase: observa si el cartón está humedecido en algún punto. Si es así, significará que ha entrado en contacto con la brote y que, por consiguiente, alguno de los huevos que contiene se ha roto. Cuando te suceda, avisa a un empleado para que los retire de las estanterías. Luego, coge otra huevera que no tenga ninguna mancha de humedad.
Una vez hayas comprado los huevos, llévalos a casa cuanto antaño y refrigéralos para que no estén expuestos al calor demasiado tiempo. Nunca los laves antaño de guardarlos en frío, porque la cáscara es permeable y el agua mezclada con la suciedad puede obtener al interior del alimento a través de sus poros.
Las mayonesas caseras deben consumirse al momento 
Otro consejo que todavía te ayudará a sortear intoxicaciones es extremar las medidas higiénicas cuando elabores recetas con huevo crudo, como mayonesas, merengues o tortillas de papa poco cuajadas. Estas preparaciones deben consumirse lo antaño posible, porque los microorganismos solo se eliminan cuando el huevo alcanza los 75 °C, es opinar, cuando cuaja. Si no llega a esta temperatura, las bacterias continúan reproduciéndose y cuanto más esperemos en ingerir el huevo, más aumentarán en número.
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