Verano asfixiante en la Comunidad Valenciana (y sí, es el cambio climático)

Que hace calor en verano es una perogrullada. Pero, ¿tanto y de modo tan seguida, sin dar un respiro? Los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en la Comunitat Valenciana están ahí: el bimestre junio-julio de 2022 ha sido el más caluroso desde al menos 1950; julio ha registrado las segundas temperaturas más altas desde entonces, solo por detrás de 2015; la primera quincena de agosto ya está siendo, de allá, la más cálida de los últimos 70 primaveras.

Las últimas décadas -especialmente de 2010 a la actualidad- demuestran un claro comportamiento: calor más intenso y una tendencia a aumentar en los próximos primaveras. "Se está haciendo cada vez más evidente que la temporada cálida del año, de mayo a septiembre, es más prolongada y más intensa. Difícilmente encontramos ya un verano fresco o corriente", explica Jorge Olcina, catedrático de Prospección Geográfico Regional y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA).

Jorge Olcina, director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante

"Desde 2010, casi todos los primaveras han sido calurosos o muy calurosos. Viene a confirmar la tendencia de incremento de temperatura en el planeta por objetivo del cambio climático", añade.

Si su cuñado se le acerca con la famosa portada de El Castellano de 1957 que se ha viralizado en las últimas semanas por las redes sociales y que los negacionistas climáticos han estudioso para argumentar que siempre ha hecho calor en verano, le puede dirigir a la ciencia, como dice Olcina: "Los datos están ahí para que los puedan consultar. Esos picos de temperatura de los primaveras 50 y 60 escasamente eran olas de calor de 4 o 5 días de duración. Ahora hablamos de secuencias de calor que, como exiguo, duran tres semanas".

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Un trabajador de la construcción bebe agua para combatir el calor en una calle del centro de València 

Biel Aliño / EFE

Por consiguiente, el calor de ahora "es más intenso y prolongado": "Los récords de temperatura en España se han apurado en los últimos primaveras. Las noches calurosas, tropicales y ecuatoriales [aquellas que no bajan de los 20 y 25 grados, respectivamente] se han multiplicado por cuatro desde los primaveras 80". "Los datos están ahí y hablan", insiste el catedrático.

Vamos a consultarlos, entonces. Según los datos publicados por AEMET, el mes de julio de 2022 ha sido "extremadamente cálido" en la Comunitat Valenciana, con una temperatura media de 25,9 grados, 1,9 grados por encima de la climatología de narración (24 grados). La precipitación acumulada asimismo ha sido un 20% inferior a la del promedio climático.

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el mes de julio

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el mes de julio

AEMET

Y lo del verano de 2022 no parece una chascarrillo para contar a los nietos, sino que sigue una tendencia: en siete primaveras, desde 2015, no ha habido ni un mes de julio "corriente" de temperaturas; todos han sido cálidos, muy cálidos o extremadamente cálidos.

Si ampliamos el foco y nos fijamos en el bimestre junio-julio, vemos una tendencia clara al aumento de las temperaturas desde 1998. En estos 24 primaveras, tres han sido "fríos" o "muy fríos"; seis han sido "normales"; los otros 15 han sido "cálidos", "muy cálidos" o "extremadamente cálidos". Entre 1950 y 1997 (¡47 primaveras!), escasamente se registraron cuatro meses de junio-julio "muy cálidos" y cinco "cálidos"; el resto, 38 primaveras, fueron "fríos", "muy fríos" e incluso este bimestre fue extremadamente frío en 1977.

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el bimestre junio-julio

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el bimestre junio-julio

AEMET

A la prórroga de cómo evolucionará el mes de agosto de 2022, AEMET ya prevé que la primera quincena sea, "con diferencia", la más cálida desde al menos 1950. En esta gráfica de agosto referida a los primeros 15 días del mes de los últimos 72 primaveras asimismo queda cédula el aumento progresivo de las temperaturas.

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el bimestre junio-julio

Temperatura media en la Comunitat Valenciana el bimestre junio-julio

AEMET

El carta que compara las mínimas tórridas, jornadas donde las temperaturas no bajan de los 25 grados, entre 2021 y 2022, publicado por la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMENT), es espectacular.

Los peligros de las altas temperaturas en el mar Mediterráneo

Por otro banda, el pasado martes 9 de agosto la baliza de València, integrada en la red de Puertos del Estado, registró a las 17 horas su mayor histórico de temperatura superficial del agua: 29,72 grados, tras aventajar el récord antecedente de 28,65 grados del 7 de agosto de 2015. "Estamos en un año histórico de calor en el mar, igual que lo está siendo en superficie terráqueo, muy especialmente en el Mediterráneo", observa Jorge Olcina.

El investigador explica las consecuencias "directas" que tiene un Mediterráneo tan cálido: "Aumenta el número de noches tropicales y ecuatoriales, porque el termómetro difícilmente puede descabalgar de los 25 grados con un mar a casi 30 delante de las costas, y lo hace un mar potencialmente inestable".

Advierte que, por este motivo, el final del verano y el otoño será "especialmente delicado" en el Mediterráneo. Olcina señala que no "hay una relación directa" entre primaveras de temperaturas muy altas en el mar y gotas frías o inundaciones en otoño; sin retención, en caso de darse "una situación atmosférica de inestabilidad, como una pizca fría o DANA", un mar tan cálido "es capaz de crear nubes muy cargadas de agua y de artilugio eléctrico y descargar tormentas fuertes".

Siquiera hay que obviar los enseres sobre la biodiversidad que tienen estas altas temperaturas marítimas, que propician la sustitución de especies con la entrada de algunas invasoras en el Mediterráneo.

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Playa de la Patacona en la plaza valenciana de Alboraia 

Manuel Bruque / EFE

"Lo que se está registrando este año es muy estupendo, pero viene a confirmar una tendencia de calentamiento progresivo del mar Mediterráneo que se viene registrando desde 1980, cuando tenemos datos científicos homologados", indica.

Desde entonces, subraya Olcina, la cuenca occidental del Mediterráneo "se habría calentado 1,4 grados": "El mar está acumulando mucho calor y energía, y eso lo convierte en un aspecto peligroso desde el punto de perspicacia atmosférico y biológico".

Con estos datos, ¿qué otoño-invierno nos prórroga en la Comunitat Valenciana? Olcina apunta a que "todos los modelos están hablando de un otoño seco en España, con muy poca abundancia". En la Comunitat Valenciana la tendencia militar se rompió en marzo y abril, lo que ha favorecido que, mientras en otras autonomías ahora hay "una situación delicada en cuanto a sequías", la valenciana "todavía no ha entrado en una situación amenazador" en las cuencas del Xúquer o del Segura.

En todo caso, el profesor advierte que "a partir de ahora hay que estar muy vigilantes en el aviso meteorológico", ya que "cualquier situación de inestabilidad puede dar circunscripción a lluvias fuertes". "Y si no se produce, tenemos que originarse a activar los planes de emergencia de sequía", defiende.

El turismo y la agricultura, sectores “muy expuestos” al cambio climático

La burocracia de la Oficina y los periodos electorales de cuatro primaveras no parece que se ajusten a la emergencia con la que exige ejecutar la crisis climática. Pese a ello, Jorge Olcina es moderadamente entusiasta.

Opina que España "va un poco retrasada" respecto a otros países europeos a la hora de adoptar medidas para mitigar y adaptarse al cambio climático, pero incide en que desde 2008 los gobiernos empiezan a creérselo. "Ahora estamos en un momento conveniente. Tenemos una ley de cambio climático y muchas CCAA, como la valenciana, tienen planes de acomodo al cambio climático", valora el catedrático.

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Campo productivo y otro negligente en València

Terceros

Defiende que hay que seguir en la cadeneta de "incentivar la transformación energética", una cadeneta que ve "ineludible" para aminorar emisiones, y a escalera recinto insta a "originarse a diseñar ciudades más verdes, con más fuentes, más sombreadas y con edificios con decano eficiencia energética".

En cuanto a los sectores productivos, Olcina señala que la Comunitat Valenciana tiene dos “muy expuestos”: la agricultura y el turismo. “Destinos turísticos como Benidorm están trabajando en hacerse cada vez más sostenibles desde hace primaveras, con inversiones para aminorar el consumo de agua y de energía. Nos queda el sector agrícola, que tendría que originarse a diseñar estrategias de acomodo al cambio climático”, sugiere.

“Si la tendencia sigue como la de estos últimos primaveras, más rápida de lo que señalaban los modelos, van a cambiar los calendarios de cultivo, habrá que adaptar especies, modificar los sistemas de aventura.. Es un proceso de medio-largo plazo que hay que originarse a diseñar ya”, subraya Olcina.

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