El papa emérito, Benedicto XVI, sigue estable internamente de la seriedad de sus condiciones y ayer por la tarde incluso pudo participar en la celebración de una ceremonia en su propia habitación del convento Mater Ecclesiae, en el que reside en el interior del Vaticano. Así lo ha informado el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, quien ha dicho que ha podido descansar proporcionadamente esta pasada incertidumbre y que por el momento no hay más novedades sobre su progreso.
“Anoche, el papa emérito pudo descansar proporcionadamente. Asimismo participó ayer por la tarde en la celebración de la Santa Culto en su habitación. Actualmente su situación es estacionaria”, se lee en la breve nota de Bruni.
El comunicado del Vaticano sigue al de ayer, cuando ya informaron que estaba despierto y “absolutamente lúcido” un día posteriormente de que el miércoles, el papa Francisco alertara que estaba “muy enfermo” y pidiera oraciones para acompañarlo en estos momentos difíciles. El agravamiento de su estado, a sus 95 primaveras, se debe oficialmente solamente a su avanzadilla etapa, aunque algunos medios ya han hablado de unos problemas renales que habrían sido tratados, mientras otros lo achacan de complicaciones respiratorias.
El diario italiano La Stampa, citando fuentes del entorno médico, señala que el cuadro clínico sigue siendo de extrema seriedad y cuenta que la situación es irreversible, pues poco se puede hacer para frenar el damnificación físico que se agudizó desde la Navidad. El recaída ha sido tan repentino que su histórico secretario personal, Georg Gänswein, se encontraba en Alemania conexo a su comunidad cuando el Papa reveló su estado y tuvo que tomar el primer avión para regresar a su flanco.
Publicar un comentario