Cronología del coqueteo presupuestario entre Aragonès e Illa

"Yo le digo: si usted quiere, nos ponemos a negociar; si usted quiere, el martes que viene puede soportar un presupuesto para que se apruebe en el Govern con el apoyo de mi peña. Y si usted quiere, el 1 de enero habrá unos presupuestos en vigor en Catalunya, que es lo que Catalunya necesita ahora, que es lo que conviene ahora en Catalunya”. Quien acento es el primer secretario del PSC, Salvador Illa, en el Parlament el 19 de octubre, día en el que Pere Aragonès dio cuenta de los cambios de consellers, una semana y media posteriormente de que Junts abandonara el barco del Ejecutante catalán.

En aquel momento, los socialistas catalanes se mostraban dispuestos a ser diligentes con las cuentas catalanas si el Govern de ERC les convocaba. Ahora no tienen prisa. Y al revés, Aragonès asimismo ha ido de un extremo al otro, ha regalado bandazos y de ignorarlos ha pasado a reclamarlos. Se quieren, pero no se aman y en el fragor del cortejo por los presupuestos han ido cambiando de opinión el uno sobre el otro.

A los republicanos todo les hace pensar que el PSC acabará dando el sí. Pero Illa ha dejado de darle al acelerador para tener lugar a negociar partida en partida, “sin las prisas que ahora les han entrado a ERC". Es prioritario “tener unos buenos presupuestos” más que pasar para cerrarlo cuanto ayer mejor, avisó Illa el miércoles. El Govern presiona con los acuerdos conseguidos con sindicatos, agentes económicos, social y culturales y el Tercer Sector. Además con el pacto sellado recientemente con los comunes, que dilación socio para que los acompañen del ayuda. Los socialistas no admiten que les ate corto el compromiso de Aragonés con todos esos agentes. Eso sí, aseguran que este primer acuerdo con los comunes no les “chirría”. Más aún: en una entrevista en Abc, el 4 de diciembre, Illa apela a la responsabilidad y da a entender que el presupuesto saldrá delante. "El día posteriormente de aprobar las cuentas el Govern seguirá siendo tan débil como ahora", afirma.

En todo caso, el del 19 de octubre no fue el primer ofrecimiento de los socialistas. Además en la Cámara catalana, durante el debate de política común, el 27 de septiembre Illa propone “un pacto de presupuestos para el 2023”. “Es un ofrecimiento sincero”, dijo. Tanto que lo hizo extensivo: “¿No es mejor, en estos tiempos, concertar ciertas líneas estratégicas, incluso, si usted estuviera dispuesto, para un horizonte temporal más amplio que el de un entrenamiento presupuestario? ¿No cree o no creen que así darían más estabilidad al país? Yo no veo por qué tenemos que renunciar. Yo, en todo caso, ofrezco mi disposición, y por nosotros no será. Queda dicho”.



"Si usted quiere, el martes que viene puede soportar un presupuesto para que se apruebe en el Govern con el apoyo de mi peña"
​Illa a Aragonès, el 19 de octubre







*




"Hay que negociar partida a partida, sin las prisas que ahora les han entrado a ERC"
​Illa, el 4 de diciembre



Illa afirmó recientemente que desde el 22 de agosto se está ofreciendo para sacar delante los números. De hecho, lo hizo un poco ayer, el 30 de julio, en una entrevista en Europa Press. El papel de partido responsable que él mismo ha verbalizado viene de remotamente. Pedía un acuerdo con el mayor consenso posible, inmediato con ERC, Junts y los comunes, y ponía como ejemplo el pacto apurado por todos ellos para aprobar la proposición de ley en defensa del catalán.

Sin requisa, asimismo ERC ha jugado con los tiempos. Además haría las delicias de Luis Eduardo Aute. “Ahora sí, ahora no, mañana es tarde, hoy es pronto y ayer pasó", cantaba. Mientras los republicanos estaban en el Govern con los posconvergentes, por muchos codazos que se pegaran, a Aragonès le sobraba con el apoyo de los comunes. En este contexto rompe el rumbo la frase de Oriol Junqueras: “Muchos de sus dirigentes se enrojecieron las manos aplaudiendo nuestro encarcelamiento”, llegó a proponer el 8 de octubre del PSC. Cerraba el paso a cualquier conversación con los socialistas para negociar los presupuestos del 2023, quizá sin calibrar que a partir de entonces sí eran necesarios.

La bicefalia al estilo PNV que destreza Esquerra puso orden. El día de la Hispanidad compareció el presidente de la Generalitat posteriormente de un Consejo Ejecutante –de los que denominan “nadie que celebrar”- para combinar las palabras del líder de su partido. No se atrevió a inaugurar completamente la puerta de la negociación, pero sí movió la maneta lo suficiente como para dejarla ajustada para que Illa, de un solo soplido, pudiera abrirla de par en par. Esquerra aquí rectifica, pero poco a poco, lentamente, para que su militancia y sus votantes digieran  el paso del no terminante al sí al diálogo presupuestario con el PSC que había exhibido el Govern hasta entonces.

Poco había cambiado. Delante la insistencia de la prensa sobre sí daba fe de las palabras de su líder, Aragonés enmendaba: “La prioridad es aprobar los presupuestos con los grupos que apoyaron la investidura [Junts y la CUP] y a los anteriores presupuestos [Junts y los comunes]. A partir de aquí, continuaremos trabajando”. Pidió ir “paso a paso” y no entrar “en especulaciones”. Y tanto se insistió en la rueda de prensa sobre esta cuestión que el patrón del Govern se vio obligado a proponer que se remitía “a la treintena de respuestas anteriores”.



“Muchos de sus dirigentes se enrojecieron las manos aplaudiendo nuestro encarcelamiento”
​Junqueras sobre el PSC, el 8 de octubre







*




-¿Negociará con el PSC?
​- Hay que ir paso a paso y no entrar en especulaciones
​Aragonès, el 12 de octubre



Quien mejor resumió los trompicones de Esquerra fue Illa, hace pocos días: “Primero se rechazó la proposición de los socialistas, posteriormente se rompió el Govern, más tarde se dijo que no era tan malo prorrogar, posteriormente se nos aceptó como interlocutores, para que al final ahora parezca que tengamos prisa”. El Govern convocó al PSC a una primera reunión el 7 de noviembre –si se exceptúa los contactos que había mantenido con el exconseller de Economia Jaume Giró. “Queda mucho camino por recorrer y habrá que agobiar el acelerador”, avisaban fuentes socialistas ese día. Illa, sin requisa, en diciembre enfrió el acuerdo y no dio opción para que se produzca ayer de terminar el año, como pretende el Ejecutante catalán. Propuso sectorizar las reuniones en seis ámbitos y aseguró que el pacto “está verde”.

Quienes no vieron mal prorrogar los presupuestos del 2022 fueron Junqueras y Aragonés. Además en este punto rectificaron los dos delante el escaso apoyo parlamentario que tiene el Govern -33 diputados de ERC. Incluso la consellera de Economia, Natàlia Mas, durante la presentación del acuerdo con En Comú Podem confiaba en que solo se produjera “una prórroga técnica de unas pocas semanas”.

Y es que unos nuevos presupuestos podrían respaldar que la reunión de Aragonès se mantenga como exiguo hasta el final del 2023. Illa parece dispuesto a aprobarlos, a pesar de la dureza que exhibe públicamente la portavoz de su partido, Alicia Romero. Incluso mejora a los suyos: Jaume Collboni, primer teniente de corregidor en Barcelona, sugirió que el apoyo de ERC a las cuentas municipales facilitaría el del PSC a las de la Generalitat. Romero aseguró, sin requisa, que el PSC “no cambia cromos como hacen otras formaciones políticas; no mercadeamos ni con Catalunya ni con Barcelona”.

Ahora es Esquerra quien se afana para que Illa se preste a consensuar los presupuestos del 2023, aunque Junts todavía no está descartado y sigue negociando. El veto para el 155 se levanta. Al menos, en parte. Pero los republicanos denuncian “una organización dilatoria” del PSC “para hacerse notar”. Los socialistas tienen los mismos diputados que ERC, motivo suficiente como para que reclamen una negociación “de igual a igual”. Las reuniones sectoriales ya han terminado y el Ejecutante catalán cree que están en condiciones de firmar un acuerdo, a desatiendo de algunos flecos. Pero son los socialistas los que tienen la paila por el mango. Solo se les escurrirá de las manos si se les adelanta, por alguno casual, Junts.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente