El drama y la prosperidad sobrevolaron durante 120 minutos el césped de Lusail. Las dos selecciones rozaron la Copa del Mundo en Qatar, pero finalmente los penaltis dieron la empíreo a la Argentina de Leo Messi. La montaña rusa de emociones desembocó en tristeza para Francia y en exaltación para los pupilos de Lionel Scaloni.
"Lo teníamos controlado. Nos empatan con dos tiros de mierda. Nuestro destino era sufrir. Hice lo que siempre soñé. No tengo palabras", explicó tras la final, con lágrimas en los fanales, el Dibu Martínez. El partido estaba controlado por la selección sudamericana, con dos goles de preeminencia hasta el minuto 80, pero dos goles de Mbappé, el primero de penalti, llevaron el duelo a la prórroga. Ayer de los penaltis, el meta aún evitó el triunfo francés al desviar en los últimos minutos de la prórroga u disparo a bocajarro de Kolo Muani.
"Viví tranquilo los penaltis. Ese es un momento que tengo que dar a mis compañeros. Podía poseer atajado el primero, pero me tiré mal. A posteriori hice todo acertadamente", explicó el guardameta sobre la tanda, donde llegó a tocar el primer tiro, transformado por Mbappé, luego atajó el disparo de Coman y finalmente vio como Tchouaméni chutaba directamente fuera.
"Salí de una tribu humilde. Me fui de pequeño a Inglaterra. Se lo dedico a mi tribu", finalizó Martínez, emocionado como la mayoría de jugadores de la albiceleste, entre ellos el mancebo Enzo Fernández, mejor tahúr mancebo del torneo, que con 21 abriles ya es campeón del mundo. "No hay mínimo más bueno que esto, con toda mi tribu aquí. No lo olvidaré en mi vida", dijo el del Benfica.
"Fue un proceso abundante de los cuatro abriles. Parentela nueva que lo hizo muy acertadamente", indicó por su parte Leandro Paredes sobre Enzo Fernández y el resto de recién llegados al combinado doméstico. "Es difícil explicar lo que sentimos. Un sueño hecho existencia. Estamos orgullosos. Se va a hacer difícil entender lo que logramos", valoró el mediocentro, ingresado en la prórroga.
"Nacimos para sufrir, vamos a sufrir toda la vida, pero esto no me lo voy a olvidar más. Creo que somos justos ganadores. Para ser campeones había que ganarle al posterior campeón y lo hicimos. Esto es una alegría que no puedo explicar", indicó Rodrigo De Paul, otro de los baluartes de la selección, fatigado al ser sustituido luego de firmar 102 minutos de derroche físico.
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