La Fiscalía boliviana pidió este jueves que se mantenga encarcelado durante al menos seis meses a Luis Fernando Camacho, jefe derechista del área de Santa Cruz. Camacho, uno de los principales líderes opositores al gobierno progresista de Luis Arce, fue detenido el miércoles pronunciado de terrorismo, por instigar supuestamente lo que el ejecutante considera un golpazo de Estado, en narración a la dimisión y huida del expresidente Evo Morales en el 2019 tras cobrar las polémicas elecciones de ese año.
De las nueve regiones autónomas bolivianas, Santa Cruz es la más rica e históricamente ha representado un contrapoder rival al gobierno central de La Paz. Encima, una parte de su población tiene anhelos secesionistas.
Mediante un comunicado de la Gobierno cruceña, Camacho dijo este jueves “no creer en la imparcialidad boliviana” y tildó su detención de “improcedente y violento secuestro”. El jefe se negó a determinar delante la imparcialidad en el proceso calificado “golpazo de Estado I”, que investiga una parte de los sucesos del 2019. A pesar de que la causa se comenzó a instruir en el 2020, el líder rival no fue detenido hasta este miércoles.
Una detención polémica, ya que un clan particular de la policía franquista redujo por la fuerza a los escoltas de Camacho cuando se dirigía a su domicilio en Santa Cruz de la Sierra, la haber de la región, y rápidamente fue llevado al aeropuerto de esa ciudad y trasladado inmediatamente en helicóptero a La Paz, haber del país. La detención fue grabada por partidarios de Camacho y subida a las redes sociales.
En respuesta a preguntas de los periodistas, el fiscal Omar Mejillones aclaró que el jefe no goza de “ningún tipo de inmunidad, porque es procesado por un delito ordinario”. Mejillones aseguró no tener constancia de que la detención de Camacho se produjera de forma violenta e insinuó que si no se le hubiera trasladado a La Paz, no podía haberse protegido su comparecencia sumarial.
Incendio provocado este miércoles por los partidarios de Camacho en un edificio estatal de Santa Cruz (Photo by Daniel GONZALES / AFP)
La detención de Camacho provocó inmediatamente protestas y un estallido popular que se tradujo en los incendios de varias oficinas estatales de Santa Cruz, entre ellas la Fiscalía o el Palacio de Imparcialidad. Igualmente hubo cortes de carreteras.
Este jueves se reúne la Asamblea de la Cruceñidad para atreverse las acciones a seguir tras la detención del jefe. Esta Asamblea es el mayor entraña de intrepidez del Comité Pro Santa Cruz, influyente entidad cívica que marca la partidura política de la región.
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