La fractura abierta en Ciudadanos no podrá cerrarse antaño de la asamblea normal del próximo enero, en la que los compromisarios tendrán que designar entre la candidatura que lidera Edmundo Bal y la que respalda Inés Arrimadas.
Los intentos por propiciar un acercamiento entre los dos de cara a consensuar una letanía de pelotón han sido infructuosos y Bal ha convocado hoy a la prensa para explicar nuevos detalles de su candidatura, que presentará oficialmente la próxima semana, cuando se refugio el plazo, del día 26 al 29, para formalizarlas.
"Nos presentamos con un plan de renovación, para reafirmar la refundación, para hacer el partido atractivo al afiliado y al votante", ha señalado Bal, que ha anunciado que en su candidatura lo acompañará como número dos Santiago Saura, concejal en el Consistorio Madrid, que aspira a ser secretario normal, y las diputadas Sara Giménez y María Carmen Martínez Granados. Más delante, ha dicho Bal, habrá nuevas presentaciones, no siempre de personalidades conocidas: "Gentío adolescente, con talento, y que con mucha ilusión nos ha dicho que se quieren sumar al plan".
Bal presenta a los primeros integrantes de su candidatura: el concejal madrileño Santiago Saura y las diputadas en el Congreso Sara Giménez y M.ª Carmen Martínez Granados
Según el portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, que todavía es vicesecretario normal del partido, su letanía "no buscaba el enfrentamiento", pero Arrimadas, cuyas dotes parlamentarias ha elogiado y a la que ha ofrecido seguir como portavoz parlamentaria del rama, ha rechazado integrarse en su candidatura. "Sigue la ofrecimiento en pie, los que van en su letanía son compañeros valiosos y los quiero integrar en al ejecutiva", ha insistido Bal.
Mientras tanto, fuentes cercanas a la presidenta de Ciudadanos aseguran que "la pelotón llegará a posteriori" del congreso de refundación y que habrá "una letanía alternativa de más peso", en la que Arrimadas, como ella misma anunció hace unos días en un zaguero rostro de distensión, ocupará el zaguero puesto.
Desde que se hizo pública la pugna entre los dos por liderar el partido tras su angustioso proceso de refundación, agravada por el distanciamiento a raíz de algunos posicionamientos ideológicos en las votaciones del Congreso, la distancia entre los dos no ha dejado de crecer. La "tercera vía" que buscaban algunos dirigentes, como el eurodiputado Adrián Vázquez, finalmente no se ha enemigo.
El distanciamiento ideológico entre la presidenta y el portavoz adjunto en el Congreso ha imposibilitado la "tercera vía" que planteaban algunos dirigentes
En la progresiva toma de posiciones en la batalla, el zaguero movimiento de apoyo a Bal en su desafío lo protagonizó el martes Francisco Igea, que tras intentar que Arrimadas, a la que se enfrentó en las primarias del zaguero congreso, en el 2020, arrojara la toalla y renunciara a integrarse en una candidatura, anunció que respaldaría al portavoz adjunto.
Pero si Bal cuenta con Igea, numantino procurador en las Cortes de Castilla y Arrojado, y la habilidad totalidad del rama parlamentario en el Congreso, a excepción de Guillermo Díaz, Arrimadas tiene el apoyo de Begoña Villacís, que ha descartado públicamente que el diputado sea la persona adecuada para restablecer el plan de Ciudadanos.
Bal cuenta con el apoyo de Igea y de la mayoría del rama parlamentario, mientras que Arrimadas tiene el respaldo de Villacís, que ejerce el cargo de longevo responsabilidad
"Yo creo que Edmundo Bal tiene que ser espléndido igual que lo ha sido Inés Arrimadas ahora mismo", dijo la vicealcaldesa de Madrid en relato a la renuncia de la presidenta a seguir al frente del partido. Encima, Villacís criticó el "veto" de Bal a que Arrimadas pueda continuar como portavoz en el Congreso, que había sido la condición impuesta por él, que ofreció asimismo dejar de ser el portavoz adjunto, para negociar un tregua.
La primera propuesta de Bal, que ayer quedó a un costado en un zaguero intento de acercamiento, consistía en que tanto él como Arrimadas renunciaran a ser la cara más visible de Ciudadanos en el Congreso y cedieran el cargo de portavoz a la diputada María Muñoz, responsable económica del rama parlamentario, que habría encabezado todavía una hipotética letanía de pelotón. Pero el equipo de Arrimadas lo consideró "innegociable" y, por el momento, Muñoz no se ha integrado en la letanía de Bal.
Si no hay un desvío de guion ahora mismo muy improbable, aunque Arrimadas ha asegurado hoy mismo que todavía hay tiempo, las espadas seguirán en stop hasta el próximo enero: los días 9 y 10 se decidirá en primarias cuál es el plan que más ilusiona a la militancia, que durante el fin de semana posterior votará en la asamblea normal los nuevos estatutos de la formación independiente.
En el trasfondo de la crisis, más allá de los desencuentros ideológicos (Bal es partidario de que Ciudadanos sea una bisagra que se refugio a derecha e izquierda y acusa a Arrimadas de hacer seguidismo del PP), tiene que ver con la renovación y las posibilidades de reflotar el partido, hundido en las encuestas tras sus sucesivos fracasos electorales, delante la opinión pública.
"No queremos ser subalternos de ninguna otra opción política. Nuestro plan es el de la utilidad y el pragmatismo, la ofrecimiento de centro independiente y progresista de este país. Me dirijo a los afiliados para murmurar de nuestros temas con valentía. Queremos atraer desde la moderación a conservadores y socialdemócratas que se están echando en brazos de los extremistas y los separatistas", ha exclamado Bal, que se propone "destapar el partido a los afiliados" y critica la "torre de marfil" en la que se ha instalado la cúpula naranja, a su pleito, en los últimos tiempos.
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