La celebración de la Copa del Mundo se ha resistido durante 36 primaveras a los argentinos. Maradona levantó el trofeo a los cielos del Estadio Mexica al igual que Lionel Messi en Qatar. Una conquista cocinada a fuego moroso en un partido de infarto que finiquitó desde los 11 metros Gonzalo Montiel. Miles de aficionados albicelestes salieron a las calles para celebrar el ansiado título no solo en el Monolito de Buenos Aires, sino en todas las ciudades del planeta.
En España el combate acabó aproximadamente de las siete de la tarde, lo que desencadenó una tarde incertidumbre de alegría, aunque no para todos. El festejo argentino se ha saldado con 12 detenidos en España, nueve de los cuales en Barcelona y otros tres en Madrid. En la haber catalana no solo se arrestó a casi una decena de personas, sino que se notificaron pequeños conatos de desórdenes públicos, hurtos y robos con violencia.
Los portavoces de Policía Franquista y Mossos d’Esquadra han comunicado esta mañana los altercados mientras que, desde la Ertzaintza se han alegrado por las celebraciones pacíficas que se han producido en las calles vascas, donde no se ha notificado ningún detenido.
Desórdenes públicos en Madrid y Barcelona
En Madrid, dos de las detenciones han tenido ocasión en los alrededores de la Puerta del Sol, cuando dos individuos trataron de avanzar por el árbol de Navidad de la plaza. La última detención se produjo en un altercado a media incertidumbre entre unos 1.000 seguidores argentinos con la Policía en la calle Carretas, donde se arrojaron diversos objetos a los agentes.
En Barcelona, algunos individuos aprovecharon los festejos para realizar hurtos y robos con violencia. La Guripa Urbana detuvo a cinco personas por delitos contra el patrimonio y dejó a dos como investigadas. Por parte de los Mossos se contabilizan cuatro detenidos, por otra parte de la denuncia al propietario de un dron por volarlo en una zona no autorizada.
Un transporte ardiendo en Bruselas a posteriori de disputarse el Bélgica-Marruecos en Qatar 
Esta celebración contrasta con las ‘polémicas’ celebraciones de los aficionados marroquíes en nuestro país, en las que no hubo que llorar la detención de ningún seguidor. Pese a la decena de detenidos a raíz de la Final del Mundial, no se han producido altercados de gran importancia como si ocurrieron en Holanda, Francia y Bélgica, donde los detenidos se cuentan por centenares.
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