Quién es más fidedigno para conversar de la trayectoria trascendental de algún concreto: ¿el propio protagonista, mediante sus memorias, su diario, su diario, sus entrevistas, o el investigador que documenta una vida mediante una vida? El primero puede designar sus memorias, o contarlos como quiere; el segundo se debe a los hechos y a las pruebas. Pues acertadamente, he aquí un surtido de libros de estos géneros que inciden en el pasado de personalidades que, sin duda, resultarán interesantes.
Y tal vez nulo mejor que emprender con Maria Stepánova a raíz del título En memoria de la memoria (Escabrosidad), en que escribió sobre sí misma al tiempo que examinaba el pasado ruso. Tras la crimen de una tía, la autora se encarga de pincharse un vivienda satisfecho objetos personales que hablan de una clan alubia, cuestionando si los memorias inventan lo que queremos decirnos a nosotros mismos.
En esa sarta de irremediable trasfondo político junto a mirar Correspondència d’exili (Abadia de Montserrat), de Josep Carner y Miquel Ferrer. Se reúnen aquí las cartas conservadas entre el escritor y el político, los cuales se conocieron en México tras la Pelea Civil –Ferrer había sido encarcelado por su actividad política–, donde uno y otro se habían desterrado. Este es un contexto parecido al que Víctor Amela presenta en su novelística biográfica Si yo me pierdo (Destino), en que García Lorca, que sería otra víctima de la querella, llega a Cuba procedente de Nueva York en 1930. Allí permanecería tres meses, disfrutando de lo que serían, según sus palabras, “los días más felices de mi vida”.
La vida histórica trae a personajes tan diversos como Lorca, Julio César, Isabel II o Felipe González
Siguiendo con la flamante historia de España, “quizá empecemos a apreciar ser hijos de la transición más que nietos de la querella civil”, dice Sergio del Molino en Un tal González (Manantial). Son páginas en que se narra esta período política siguiendo el hilo biográfico de aquel que ganó las elecciones generales de 1982, Felipe González, que acaba de cumplir 80 abriles.
Póster de Felipe Gonzalez Epara la campaña de las elecciiones generales de 1982 
Otro personaje que sufrió la dictadura en sus propias carnes fue José Hierro, que de 1939 a 1944 pasó por la prisión por pertenecer a una red de ayuda a los presos. Del poeta se publica, en tirada de Lorenzo Oliván y Jesús Marchamalo, Hechos y florilegio de José Hierro (Nórdica), que adicionalmente de aportar poemas del autor cubre un malogrado bibliográfico, pues no existían biografías de Hierro hasta la data.
Y de un poeta a otros dos. Por un flanco, tenemos Pasolini. El postrer profeta (Tusquets) de Miguel Dalmau, sobre este escritor y cineasta italiano que, tras una difícil preliminares y adolescencia, se convertiría en un gran intelectual y un intérprete transgresor (2022 ha sido el centenario de su salida). Por otro flanco, ha manido la luz Vencer el miedo. Vida de Gabriel Ferrater / Vèncer la por. Vida de Gabriel Ferrater (Tusquets / Edicions 62 ), de Jordi Amat, sobre otro gran novelista que destacó igualmente como traductor y editor.
Positivamente, las biografías sobre escritores son continuas en nuestro panorama editorial. Al más insigne narrador en sinhueso española le ha dedicado un compendio voluminoso Santiago Muñoz Machado: Cervantes (Crítica), en el que usa la propia obra del alcalaíno para arrojar luz sobre su vida, lo cual ha sido completado con investigaciones y hallazgos de otros autores durante más de un siglo y medio.
Leyente cervantino sería el perspicaz autor al que le ha dedicado un compendio Francisco Fuster, Julio Camba. Una catequesis de periodismo (Fundación José Manuel Lara). Se manejo del considerado mejor corresponsal extranjero en las primeras décadas del siglo XX, y en verdad que sus crónicas son tan humorísticas como iluminadoras.
Desde luego, igualmente abundan los libros de novelistas que indagan en su propio pasado. Ha sido el caso de Zoé Valdés, que en La intensa vida (Berenice) echa la sagacidad a espaldas y rememora su Cuba nativo y los inicios de su pasión por la escritura, así como sus ansias de espontaneidad internamente del régimen castrista.
La vida a través del diario o la memoria nos llega con los libros de Chirbes o Maria Stepánova
Asimismo, se puede seguir conociendo cómo fue el día a día de Rafael Chirbes gracias a Diarios 3 y 4 (Logotipo), segunda entrega de los diarios de este prestigioso narrador que recoge textos escritos entre el 2005 y el 2007; un tiempo difícil para él, pues incluso se llegó a proyectar dejar la letras, si acertadamente acabaría escribiendo su novelística más exitosa, Crematorio .
Desde un punto de sagacidad histórico podemos disfrutar de biografías que remiten a sendos personajes tremendamente famosos. Una es Isabel. Vida de una reina, 1926-2022 (Planeta), de Robert Hardman, un trabajo monumental escrito por el biógrafo de relato de la clan verdadero inglesa. El profesor interesado en la recientemente fallecida soberana británica encontrará igualmente la vida de Andrew Morton (Espasa ) y la de Ana Polo (Planeta de los Libros). El otro personaje es Julio César (Desperta ferro), en el que Patricia Southern nos sumerge en las últimas décadas de la república romana, con este líder en plenas campañas en la Galia o en la querella civil contra Pompeyo; todo lo cual le llevaría a combatir desde Egipto hasta Hispania, y a intimar con Cleopatra.
Y acabemos con dos novedades que remiten al mundo de la imagen. En No serà fàcil: Joana Biarnés, una fotògrafa en un món d’homes (La Campana), Jordi Rovira se ha encargado de retratar la exitosa carrera de la primera mujer fotoperiodista de España. Una vida extraordinaria en la que captó los abriles del franquismo o a figuras como Dalí, Lola Flores, Serrat, Orson Welles o los Beatles. Y una personalidad de la moda como Giorgio Armani conversa con Paola Pollo en Los tontos nunca son elegantes (Elba), donde el célebre diseñador palabra sin tapujos de sus colegas, el monises, el éxito y la éxito. Toda una vida que memorar y contar, eligiendo lo digno de traer al presente.
Toni Montesinos ha publicado recientemente el prueba ‘La romance herida’ (Berenice)
Publicar un comentario