La recuperación en un único bombeo de la trilogía de Julià de Jòdar L’atzar i les ombres (Comanegra) es el acontecimiento culto de este año. Una novelística de una gran magnitud, que revive la adolescencia de un chaval en un intramuros de inmigrantes de Badalona en paralelo a la historia del siglo XX catalán: de la República a los Planes de Ampliación. Anarquistas, estraperlistas, los propietarios de un colmado, panaderos, fabricantes, obreros y una exposición de personajes populares que se aparecen al narrador camino de la taller.
El escritor badalonés Julià de Jódar en una imagen de archivo 
‘L’atzar i les ombres’ de Julià de Jòdar revive la adolescencia de un chaval de intramuros en la posguerra
Entre los seniors destaca todavía Jordi Coca con El darrer dia (Edicions 62) que ha disfrazado con un argumento doméstico y sencillo (la historia de un gatito y la renuncia obligada a la casa en la que los protagonistas fueron felices en los abriles de punto) los fundamentos de peso que se encuentran siempre en el corazón de su letras: la angustia y el miedo, la misantropía irreductible y la voluntad de largarse a los demás. En un año con muchos animalejos protagonistas de cuentos y novelas (ha sido un tema recurrente de Coca a Max Besora), hay que destacar Distòcia (L’Altra) de Pilar Codony, en la que se produce un transvase constante entre el mundo de los humanos y el de las bestias, premeditadamente de la preparación y la maternidad. Si Codony ha tratado el tema desde la perspectiva veterinaria, con el trasfondo de la dificultad de engendrar un hijo, Martí Domínguez en Mater (Proa) lo aborda desde el punto de clarividencia de la biotecnología: nos pinta una sociedad de mujeres modificadas que ya no tienen hijos: los hacen crecer en una especie de sacos y en granjas. Los protagonistas descubren –en una decorado que parece sacada de La isla del doctor Moreau–, ¡que se utilizan vacas como vientres subrogados!
Martí Domínguez en la Biblioteca Agustí Centelles de Barcelona 
Maria Barbal ha publicado Al llac (Columna), una novelística sobre las relaciones humanas, a partir de una excursión que está a punto de terminar en tragedia. Con un retrato de las tensiones entre personajes de distintas extracciones sociales y ambiciones diversas que la narradora vuelve a encontrar abriles posteriormente. Uno de los libros más logrados de Barbal, por la sencillez y el tono asequible, combinados con la complejidad de una trama con diversos niveles y puntos de clarividencia. Una primera novelística muy brillante: Contra la nostàlgia (Angle) de Maria Canelles Trabal. La historia de una mujer que regresa a Sabadell tras la crimen de su hermana, y revive el pasado, traumatizado por las desavenencias familiares y las ganas de existir su vida. Es un texto muy trabajado, con una estructura en rompecabezas, que encaja el relato del retorno con las páginas de un dietario.
Temps enrere (Proa) de Ramon Solsona todavía religa diversas generaciones y muestra la transformación del Priorat en los últimos abriles. Al estar escrita la novelística de delante con destino a antes, nos transporta a través de un túnel del tiempo a la época de los viñedos abandonados y de la expatriación a Alemania. Núria Cadenes es uno de los autores que ha aceptado el desafío de participar en la continuación de Temps obert , el ciclo novelístico concebido por Manuel de Pedrolo en los abriles sesenta. Con La terra s’ho porta y No han donat la llum, encara (Comanegra) nos traslada a la posguerra. “Com que vaig néixer quan hi havia erradicación, després ja res no m’ha semblat prou terrible ”. Una escritura concreta que describe un clima honrado de miedo, asco y derrota. Mamut (Club Editor) de Eva Baltasar, cierra el tríptico formado por Permagel y Boulder . Se plantea como una crítica a la idea del retorno a la naturaleza de Henry David Thoureau, con pinceladas negras, a la forma de Víctor Català y con una socarronería distanciada y cruel. Brillan en el conjunto las escenas barcelonesas con las descripciones de los mugidos, rugidos y cantos que llegan a la casa inmediato al zoo.
Eva Baltasar presenta 'Mamut' 
El año ha tenido una novelística destacadísima, Ràbia (Proa) de Sebastià Alzamora, un texto que une un diagnosis demoledor de la Mallorca flagrante con las causas subyacentes, que remontan a la erradicación. Alzamora describe la relación del protagonista con su perro y con la multitud de un bar de playa, últimos reductos de humanidad en un mundo despersonalizado, caótico. Describe serenamente un espacio de intemperancia y abusos en torno a la especulación inmobiliaria, el turismo y la pobreza honrado. En lo que a los autores emergentes se refiere hay que citar la violencia y la fuerza de Guilleries (Males Herbes) de Ferran Garcia, que conecta con la letras sobre las guerras carlistas (el gran Marià Vayreda, nunca suficientemente reivindicado y ilustrado), con el película del Oeste intelectual de Jim Jarmusch y la hemoglobina de Tarantino. La novelística se desarrolla en un clima de hiperrealidad e irrealismo, con referencias a una linaje maldita.
‘Ràbia’ de Sebastià Alzamora ofrece un diagnosis demoledor de la Mallorca flagrante
Los padres de la narradora de Linòleum, la segunda historia de Els irredempts (Labreu) de Cristina Garcia Molina se conocieron frente a un tríptico de Francis Bacon sobre la crucifixión. El texto de Garcia Molina se despliega todavía como un tríptico sobre las mutilaciones a las que nos somete la sociedad, la clan y nuestra propia psique, y pinta unos personajes que no se dejan aplastar por las presiones que reciben de aquí y allá. Empar Moliner ofrece el contrapunto de tantas novelas sobre mujeres en crisis en Benvolguda (Columna). A partir del caso de una mujer que ha empezado la menopausia, que ve como su pareja, más chavea que ella, se encapricha de una chica que conoce por trabajo. Con la ironía que es marca de la casa y con un circunstancia musical, de concierto, porque el marido es violinista titular de una orquestina. Tras estos fundamentos de ficción, la experiencia personal llena la trama de detalles preciosos .
Empar Moliner escritora Premio Ramon Llull.
Julià Guillamon ha publicado recientemente ‘Les hores noves’ (Emblema), una suerte de dietario de su relación con la naturaleza
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