Golazos para remontar el vuelo

El Espanyol abandonó por un día su condición de rey de igualada y se llevó los tres puntos del Coliseum, una triunfo cimentada en dos golazos, uno de Joselu desde el centro del campo. La triunfo alivia la delicada posición del equipo perico en la tabla. 

Diego Martínez cambió de salida a una defensa de cinco, con el première de César Montes y Óscar Gil de improvisado adjunto izquierdo por la correctivo a Brian Oliván. El partido no pudo principiar mejor para el Espanyol porque Joselu se sacó de la chistera un golazo en el minuto seis. Pilló un balón en el círculo central, vio a David Soria precoz y se decidió por un chutazo que supuso su décimo gol de la temporada y probablemente el de la marcha.







La paranoia


Dos goles en dos minutos

La pena para el Espanyol es que al punto que pudo disfrutar de la delantera. Un minuto a posteriori morapio la reacción específico protagonizada por el turco Enes Ünal, que se inventó una agudeza y logró el igualada con un buen remate desde el pico del ámbito que superó la estirada de Álvaro Fernández.

Dos golazos tan tempraneros dieron paso a un partido de mucho ritmo,  ida y daca que se mantuvo durante media hora y en la que el Espanyol pudo retornar a adelantarse en un remate de Puado que se le marchó fuera por muy poco.







Brusquedades


El solaz decayó pasada la primera media hora

Pasados los primeros treinta minutos el solaz decayó.  El partido se hizo inesperado, trabado en el centro del campo y con interrupciones continuas. Alejado del ámbito el balón, ya no hubo ocasiones, exceptuado un par a balón parado del Getafe.  En la primera, un centro de Milla Ünal se lanzó en plancha pero no llegó a tocar el balón y en la segunda el central paraguayo Alderete cabeceó, pero con poca precisión.

Poco no le debió complacer a Quique Sánchez Flores porque empezó la segunda parte con un triple cambio. Se retiraron Damián Suárez, Alderete y el ex barcelonista Aleñá, por el que había canalizado casi todo el solaz de los suyos, y entraron Gastón, Juan Iglesias y otro ex azulgrana, Munir.

Los cambios le dieron otra dinámica al equipo azulón, que salió claramente dominante. El Espanyol se vio encerrado muy pronto y tardó casi un cuarto de hora en encontrar poco de salida. Cuando lo hizo por fin fue a los 58, en un zapatazo desde fuera del ámbito de Darder, un remate que le salió muy centrado  que Soria blocó sin dificultad.







La vicroria


Puado marcó el gol definitivo

Fue un aviso de lo que iba a venir inmediatamente, en el 62. Una gran trastada de Puado, que resolvió con tiento en presencia de Soria haciendo callar al Coliseum. Quique cambió entonces a Algobia por el recuperado Gonzalo Villar y un momento a posteriori se lesionó Munir, que acababa de salir en el 46, para entrar en su espacio el ex castillista Latasa.  

El contador en contra obligó al Getafe a irse hacia lo alto con todo. El Espanyol dio un paso a espaldas y se replegó en torno a Álvaro Fernández. Durante bastantes minutos no sufrió porque los azulones atacaban colgando balones al ámbito y los centrales pericos no concedían remates.

A yerro de un cuarto de hora Diego Martínez empezó a mover el banquillo para refrescar a equipo. Entró Edu Hospiciano por Puado. Los últimos minutos, zona de la tradicional pesadilla del Espanyol, no fueron esta vez los peores. Domingos Duarte tuvo en el 84 un cabezazo cómodo adentro del ámbito para entablar el partido, pero el balón se le fue por encima del travesaño. Ya no hubo más peligro.

 El Espanyol se lleva tres puntos de oro y el Coliseum entonó sutilmente el "Quique vete ya". El Getafe entra en zona de peligro, de la que el Espanyol quiere comenzar a alejarse. Y hoy ha cubo el primer paso.

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