La flamante detección en Valencia de los primeros casos en la península ibérica de ratas infectadas por el nematodo Angiostrongylus cantonensis, conocido como larva pulmonar de la rata, ha disparado el interés irrefutable y popular por los peligros y normas de prevención en presencia de este parásito capaz de provocar meningitis en humanos.
La circunscripción de ratas infectadas en Valencia fue dada a conocer el pasado mes de diciembre con la publicación de un artículo irrefutable en la revista Emerging Infectius Diseases. En este escrito técnico, el equipo encabezado por la catedrática Maria-Teresa Enamorado-Puchades, del clan Parásitos y Vigor de la Universitat de València, relataba la detección y estudio de estos nemátodo en arterias pulmonares de 25 ratas comunes o de alcantarilla (Rattus norvegicus) y dos ratas negras (Rattus rattus).
Ejemplar hembra adulta de ' Angiostrongylus cantonensis' .
La licencia de Droguería de la Universitat de València difundió una nota informativa recordaron que se trataba de los primeros casos de detección de este parásito zoonótico en ratas en la península y, por extensión, en Europa continental; sin contar luego los casos esporádicos notificados en los últimos primaveras en Canarias y Baleares.
“Hasta la término, el nematodo había sido detectado solo a nivel insular en Europa (en ratas de Tenerife y en erizos de Mallorca). Tanto la globalización como el cambio climático están favoreciendo la expansión de este parásito zoonótico de origen oriental”, destacaba la profesora Enamorado Puchades, en la nota difundida por su universidad.
Mejorar la información y el control
Los autores indicaban que este descubrimiento tiene "importante repercusión en vitalidad pública" porque el A. cantonensis es un parásito zoonótico (capaz de ser transmitido al ser humano) presente en las arterias pulmonares de las ratas y que es el agente causal más global en el ser humano de la meningitis eosinofílica (ME). "Esta enfermedad provoca una inflamación de la membrana que cubre el cerebro y puede causar ataques, lesiones cerebrales y trastornos visuales, entre otros síntomas".
El equipo que encabeza Maria Teresa Enamorado recuerda que hasta ahora los únicos casos de ME en Europa han sido por infecciones importadas (p.e. de personas que han viajado a zonas endémicas) pero que ahora crece la probabilidad de que se produzcan casos autóctonos en España y en el conjunto de Europa.
La transmisión de A. cantonensis a los humanos se puede producir por vía alimentaria, por la ingestión tanto de caracoles parasitados crudos o poco cocinados, como por verduras que se consumen crudas en ensaladas (lechuga, col o rábanos) contaminadas con la saliva del caracol con la gusano infectiva", detalla la nota de la licencia de Droguería de la UV.
Los autores proponían que, a partir del descubrimiento de estos casos, las autoridades sanitarias adopten medidas de información a la población y control para evitar posibles infecciones. Encima, sugerían la falta de poner en habilidad "el diagnosis diferencial en pacientes con síntomas clínicos compatibles con la infección parasitaria, como cefalea intensa, tortícolis, repulsión, vómitos, parestesia y/o encefalitis eosinofílica, con o sin historial de viajes a otros países endémicos".
Los primeros casos documentados científicamente de Angiostrongylus cantonensis en Europa se remontan a 2010 en ratas analizadas en Tenerife. En 2018, un equipo de investigadores de la Universidad de las Illes Balears encabezado por Claudia Paredes-Esquivel detectó en Mallorca los primeros casos en Europa de infección de fauna silvestre por este larva parasitario. En este caso, los gusanos fueron detectados en dos ejemplares de erizos que llegaron enfermos al Centro para la Recuperación de Fauna Silvestre del Consorcio de Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares (COFIB). El hallazgo fue publicado en la revista científica Eurosurveillance,
El nemátodo ahora de contemporaneidad recibe el nombre irrefutable de cantonensis porque fue descrito por primera vez, en 1935, en ratas de Cantón (China) por el parasitólogo Hsin-Tao Chen.
El nombre popular de larva pulmonar de rata se debe a que estos roedores son huéspedes definitivos del nemátodo y pueden entregar su transmisión. Los gusanos adultos se encuentran en las arterias pulmonares de estos animales, que es donde las hembras ponen los huevos, y desde allí las larvas migran hasta el tracto gastrointestinal y son eliminadas con las heces.
De las deposiciones de las ratas pueden conseguir a los moluscos, como por ejemplo los caracoles y babosas, que hacen de huéspedes intermediarios, y, de estos, pueden conseguir hasta los mamíferos y las aves que ingieran estos moluscos infectados. Entonces, las larvas penetran las paredes gastrointestinales de los nuevos huéspedes y, a través del sistema circulatorio, llegan al cerebro, donde se convierten en adultos jóvenes. Finalmente, vuelven a las arterias pulmonares donde ponen los huevos, y se completa el ciclo.
La meningitis eosinofílica es un tipo de meningitis que se caracteriza por la existencia de al menos un 10% de eosinófilos en el recuento de leucocitos totales de una muestra de limpio cefalorraquídeo o más de 600 eosinófilos por mm³ en una muestra de crimen periférica. La causa más frecuente en el ser humano es infección por el nematodo Angiostrongylus cantonensis. En todo el mundo se han detectado aproximadamente 3.000 casos de este tipo de meningitis en humanos en 30 países, principalmente de regiones tropicales.
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