La negociación sobre los presupuestos de la Generalitat ha pasado de estar encallada a entrar en una grado de posible estropicio de las relaciones entre quienes tienen en su mano alcanzar un acuerdo: el Govern de ERC y el PSC. Tras hora y media de reunión, el pasado sábado, entre el president Pere Aragonès, y el líder socialista, Salvador Illa, que no sirvió para desencallar un acuerdo sobre los presupuestos de la Generalitat, este lunes ambas partes se han dedicado reproches.
Por un banda, el principal de la examen ha puesto en cuestión la voluntad de acuerdo del Govern tras su cita con el president en Arenys de Mar, y se ha vuelto a expulsar cualquier responsabilidad delante la partida de un acuerdo.
"Nos ofrecimos en agosto. Voluntad de acuerdo siempre ha habido. Lo que no sé si esa voluntad incluso está por parte del Gobierno. Estamos dispuestos a negociar, no a adherirnos", ha señalado desde el País Vasco.
Illa ha vuelto a insistir en que para que haya una acuerdo el Govern deberá aceptar la propuesta "integral" que su partido planteó, que por otra parte de cuestiones económicas incluye el desbloqueo de proyectos de inversión en Catalunya como el Hard Rock, la ampliación del aeropuerto de El Prat o el cuarto cinturón. Así que "estamos a la paciencia de que el Govern diga si lo acepta o no", ha comentado, advirtiendo de que si no es el caso "no pasa carencia", y "Aragonés, que es el responsable, tendrá que dirigirse a otros grupos para tener los soportes necesarios", ha zanjado.
La posición de fuerza de los socialistas ha recibido la contestación pública de los republicanos, que la han tachado de "chantaje". La portavoz de ERC, Marta Vilalta, ha instado a los socialistas a desatender sus "chantajes que bloquean el país" y a dejar de "dilatar" y apañarse "excusas" para no apoyar los presupuestos. "No compartimos el chantaje del todo o carencia", ha manifiesto.
Vilalta ha metido en el mismo saco a Junts per Catalunya, con quien el Govern incluso ha tratado de alcanzar a un acuerdo pero con menos éxito incluso que con el PSC, para defender la voluntad de acuerdo que asegura que tiene el Ejecutante de Aragonès "No pueden poner en duda la voluntad vivo del Govern de aprobar presupuestos, por lo que si algún quiere apañarse escusas, que busque o se invente otras más creíbles".
Las prisas vuelven a ser del Govern de ERC, que quiere alejar lo más posible la cuestión de los presupuestos, y las exigencias del PSC para apoyarlos, del tiempo electoral que se avecina, con las elecciones municipales de mayo. Esta premura contrasta con los intereses de socialistas y posconvergentes.
Es por eso que Vilalta ha expresado públicamente esa premura, avisando de que la negociación presupuestaría "no debería ir más allá de esta misma semana" porque "la prioridad es tener los presupuestos lo más pronto posible" y "no hay ningún escollo insalvable ni ninguna cuestión que impida que se puedan aprobar", ha asegurado. sin bloqueo, Aragonès e Illa no hicieron otra cosa el sábado que constatar sus discrepancias en cuanto a las demandas socialistas.
Aunque nadie se quiere insubordinar de la mesa de negociación y nadie lo hará, los dos dirigentes se dieron aún de beneficio esta semana para poder desencallar el acuerdo, una semana marcada por la cumbre hispano-francesa de este jueves en Barcelona que contará con la presencia del president como hospedador mientras su partido se manifiesta en contra anejo al resto de actores independentistas.
Ni PSC ni ERC fijan una vencimiento margen, pero Vilalta señala que "si va más allá de esta semana, ya valoraremos cómo estamos; nosotros no ponemos ultimatums ni chantajes".
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